Ausencia de Moreno Valle genera zozobra entre sus colaboradores
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Faltan dos meses para que Rafael Moreno Valle Rosas nombre a su gabinete y cuatro para que asuma el cargo de gobernador. Esos tiempos largos de espera han empezado a generar zozobra, desesperación, molestar entre quienes forman parte de su círculo cercano y los grupos –ciudadanos, así como de priistas y no priistas– que en campaña se aliaron con quien fue el candidato ganador de la elección del 4 de julio, pues no saben cuál será su futuro en el próximo sexenio. Dicha situación demanda que el próximo jefe del Poder Ejecutivo empiece a tener contacto con quienes fueron su soporte en el camino a Casa Puebla.
Faltan dos meses para que Rafael Moreno Valle Rosas nombre a su gabinete y cuatro para que asuma el cargo de gobernador. Esos tiempos largos de espera han empezado a generar zozobra, desesperación, molestar entre quienes forman parte de su círculo cercano y los grupos –ciudadanos, así como de priistas y no priistas– que en campaña se aliaron con quien fue el candidato ganador de la elección del 4 de julio, pues no saben cuál será su futuro en el próximo sexenio. Dicha situación demanda que el próximo jefe del Poder Ejecutivo empiece a tener contacto con quienes fueron su soporte en el camino a Casa Puebla.
En las últimas semanas, los dos únicos contactos que ha tenido Moreno Valle con actores de la política local son cuando llamó al orden a algunos miembros de su equipo más cercano, debido a que ya andaban promocionándose para obtener ciertos cargos en la próxima administración, y las tres reuniones que ha tenido con el gobernador Mario Marín Torres y legisladores para definir el presupuesto estatal y el proceso de entregarecepción del Poder Ejecutivo.
Luego de esos contactos, son pocos los que han podido ver a Moreno Valle, lo cual genera entre quienes se aliaron con el candidato Compromiso por Puebla una sensación de alejamiento, de olvido, por parte del gobernador electo.
Al mismo tiempo, genera mucha zozobra que la única persona que tiene acceso a Moreno Valle es Fernando Manzanilla, quien coordina el equipo de transición, pues se han empezado a generar una serie de especulaciones acerca de que si esta forma de operar se prolongará a lo largo del sexenio entrante.
Eso significaría, que tal vez mientras Moreno Valle haga política en el Distrito Federal y otras partes del país, como parte del proyecto de buscar ser candidato presidencial en las elecciones de 2012 o del año 2018, en Puebla se quede a gobernar Fernando Manzanilla.
Esa posibilidad ha hecho recordar a algunos viejos políticos, que tal vez Rafael Moreno Valle quiera repetir el esquema que hubo durante la gestión de gobernador de su abuelo, el general Rafael Moreno Valle, quien siempre que viajaba a la ciudad de México a atender sus actividades como médico o hacer política, dejaba encargado el manejo del Poder Ejecutivo a Manuel Olguín de la Llave, quien de jefe de ayudantes, acabó siendo coordinador de la oficina del gobernador.
Aunque Olguín de la Llave era un hombre de probada lealtad al general Moreno Valle, acabó debilitando al gobierno de quien también era médico militar sus prolongadas ausencias y que miembros de la clase política local no pudieran tener los suficientes contactos con el mandatario.
Otro caso similar ocurrió con el gobernador interino Guillermo Morales Blumenkron, quien buscó a un hombre brillante para que lo ayudara a gobernar y entonces se trajo a Puebla a Eduardo Langle Martínez, a quien nombró secretario de Gobierno, luego de que había tenido una exitosa carrera de abogado en el Distrito Federal que casi lo llevó a ser presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la época del mandato de Luis Echeverría Álvarez.
El problema de Langle Martínez es que no conocía a los grupos políticos de Puebla y aunque era un buen ejecutor de órdenes, un hombre ordenado, esmerado, disciplinado, su condición lo llevó a generar signos de debilidad del gobernador en su corto periodo de poder que apenas duró 19 meses.
Las circunstancias de ahora son radicalmente diferentes a las que enfrentaron el general Moreno Valle y Morales Blumenkron, ya que ahora las tecnologías de la información y la comunicación permiten reducir distancias y tiempos, pero los riesgos son los mismos desde el punto de vista político.
Me explico: nadie duda de que Fernando Manzanilla es un personaje inteligente, leal, mesurado y que fue el estratega de la campaña de Moreno Valle, pero él no es el gobernador electo, no es quien tejió las alianzas políticas en el frente opositor ni quien recorrió el estado pidiendo el voto en contra del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Los grupos y los políticos, que desde la esfera ciudadana, la oposición e incluso dentro del PRI le apostaron al triunfo de Rafael Moreno Valle Rosas, ahora estarían esperando que el mandatario electo no se aleje de ellos, que les defina su posible futuro y sobre todo que les dé certeza de que no se ha olvidado de ellos, que tendrán acceso a él cuando llegue a gobernar.
Los adelantados
Hace más o menos un mes, el equipo de Moreno Valle difundió una declaración del gobernador electo en el cual llamaba al orden a quienes ya se andaban promocionando para ciertos cargos.
Ahora se sabe que esa determinación fue motivada por los siguientes personajes:
Se dice que Antonio Gali Fayad, quienes el administrador en Puebla del Sistema de Administración Tributaria, ya había abierto un par de despachos para empezar a organizar su posible llegada a la titularidad de la Secretaría de Finanzas del gobierno del estado, e incluso, ya estaba prometiendo cargos.
También se sabe que el ex priista y ex perredista René Meza Cabrera, un personaje de oscuro pasado, ya se sentía el próximo secretario de Comunicación y Transportes, razón por la cual se estaba a acercando a grupos de concesionarios del transporte público.
Que Eukid Castañón, de quien se comenta que podría ser el Contralor, ya tenía comidas y cenas con diferentes actores políticos y de medios de comunicación, y que actuaba como si ya estuviera en el puesto.
Y por esa razón, Moreno Valle los frenó y los dejó en claro, que todavía no decide la conformación de su gabinete.