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BUAP detecta uso excesivo de clembuterol en 6 rastros de Puebla

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 4 de agosto de 2010

Un estudio académico realizado a diferentes rastros del estado de Puebla reveló que en la entidad se está consumiendo carne contaminada con clembuterol. Una prueba de ello es que de 14 rastros municipales poblanos, en al menos seis de ellos el ganado que ingresa presenta concentraciones que exceden hasta en mil 900 por ciento los límites permitidos del uso del fármaco, de acuerdo con las normas internacionales.

Según el “Diagnóstico del clembuterol en rastros municipales del estado”, realizado por la Facultad de Medicina, Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), se eligió de forma aleatoria a siete rastros, y aunque por razones de “confidencialidad” no se reveló cuáles fueron, se sabe que son los de la capital y su zona metropolitana, así como algunos de la Sierra Norte.

En las muestras de suero, orina y retina tomadas de los bovinos fueron encontradas de 9 mil hasta 180 mil partes por trillón de partículas del fármaco, cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés) establece que nunca se deben sobrepasar las 600 partes por trillón en hígados y 200 partes por trillón para animales que están bajo tratamiento terapéutico.

Para Ruby Moreno Mejía, médico veterinario que participó en el estudio, el clembuterol es un fármaco que puede ser como broncodilatador en los animales, pero su uso fue desviado para engordar al ganado ya que tiene la característica de aumentar la cantidad de músculo y disminuir la de grasa. Este fármaco, cuya presentación es en polvo, es mezclado con el alimento de los bovinos para lograr ese objetivo.

De hecho, el uso de clembuterol es ilegal por los daños que causa a la salud humana, y así lo han establecido normas sanitarias mexicanas y la propia FAO. En dosis excesivas a las mencionadas puede causar taquicardias, mareos, náuseas, dolores de cabeza y musculares en personas que comieron carne contaminada, comentó la especialista.

Agregó que no es fácil para las amas de casa o cualquier persona que compre carne identificar si está contaminada con esa sustancia; los estudios a los rastros y los animales deberán continuarse y serán las autoridades quienes determinen qué hacer al respecto.

Parte del estudio fue presentado durante el primer Foro Nacional de Rastros, efectuado el lunes y martes pasados en esta capital poblana, como parte de un esfuerzo de diferentes organizaciones de veterinarios, de productores, así como de instituciones públicas por plantear los problemas por los que atraviesan estos lugares, planteándose diferentes alternativas de solución.
 
Carniceros, corrupción y contaminación

En tanto, el vicepresidente de la Asociación de Médicos Sanitaristas del estado de Puebla, Carlos Lechuga Medina, afirmó que la contaminación de la carne con clembuterol es un problema real y grave, por lo que exigió a las autoridades estatales y federales intervenir con prontitud, a pesar de que éstas aseguran que la carne para consumo humano es inocua.

Manifestó que son los vendedores de carne quienes más daño le han hecho a la salud pública, pues son los principales interesados en vender carne con el fámaco por las ganancias que les representa. Con más de 30 años de experiencia y al mismo tiempo denunciando la presencia de carne contaminada, Lechuga Medina indicó que existen muchos intereses que avalan esa práctica; señaló que su oposición a la matanza de ganado con clembuterol le costó su puesto como médico veterinario del rastro de Huauchinango.

Agregó que el fármaco que es suministrado a los bovinos causa infartos, derrames cerebrales, cáncer en matriz y próstata, aumento de triglicéridos, entre otros; comentó que a una familiar suya le fue diagnosticado un incremento de miomas en la matriz a causa del clembuterol.

“Los tablajeros comercializan la carne pero no quieren cumplir con los impuestos, no pagan documentos de movilización de la carne, no pagan el degüello, ni quieren que se les decomise una parte para que no les sean detectados problemas al ganado. Quieren animales contaminados porque les rinden tres veces más que un animal sano”, criticó Lechuga Medina.

Subrayó que en este problema están involucrados desde los presidentes municipales, porque los rastros dependen de los ayuntamientos, hasta los médicos veterinarios y las autoridades federales y estatales, pues también están inmersos intereses políticos.

“No sólo se trata de clembuterol, también hablamos de tuberculosis, brucelosis, cisticerco… es una inmensidad enfermedades, y por eso los médicos sanitaristas somos los que damos la cara ante los introductores, y somos los que aplicamos las normas. En la Sierra Norte de Puebla hay ganaderos respetables, pero por intereses económicos hay gente que se pone a engordar ganado con clembuterol. Llevamos 30 años pidiendo que esto se acabe, y las autoridades deben hacer algo, pues es algo grave lo que está pasando”, finalizó.

La presencia del fármaco en la carne de consumo humano ha sido rechazada en diferentes ocasiones por las autoridades alimentarias y sanitarias del estado y la Federación. Durante el foro que culminó ayer no fue la excepción. De ahí la exigencia de los veterinarios para que a este tipo de actos sean integrados los productores y los tablajeros.

Por lo pronto, ninguna de esas dependencias abordará el tema esta semana, y esperarán hasta la siguiente para que representantes de la la Secretaría de Desarrollo Rural del estado y de la Secretaría de Salud ofrezcan una conferencia de prensa conjunta para “aclarar dudas” sobre el tema.

Staff Puebla On Line 2009
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