Sacar comida chatarra de escuelas no acabará con obesidad: SEP y SNTE
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Funcionarios de la SEP y el SNTE en Puebla consideraron que sacar la comida chatarra de las escuelas no acabará con la obesidad, pues los hábitos deben que cambiarse en los hogares. Aunque atendiendo a la directriz nacional empezarán a cambiar los productos en los 10 mil 800 negocios concesionados en las escuelas
Retirar la comida “chatarra” de las cooperativas escolares no resolverá mucho menos a corto plazo la obesidad infantil, ya que se trata de un problema de salud pública que compete a los padres de familia atender con buenos hábitos de alimentación que deben darse desde el hogar, coincidieron el subsecretario de Educación Básica de la SEP estatal, Wenceslao Herrera Coyac y el líder de la sección 51 del SNTE Cirilo Salas Hernández.
Entrevistados por separado, el subsecretario estatal ve difícil que con sacar las frituras que se venden en tienditas de los colegios cambien los hábitos “de la noche a la mañana” entre los 1.5 millones de alumnos que están en preescolar, primaria y secundaría en Puebla.
Asimismo, señaló que si bien está pensado por la SEP local fijar junto la Secretaría de Salud los lineamientos para que se vendan sólo ciertos productos bajos en calorías al interior de los planteles, puntualizó que no será drástica la acción de sacar inmediatamente éstos, pues tiene que ser en forma paulatina, motivo por el que dependerá de los concesionarios de cooperativas si continúan o no con este tipo de negocios.
Refirió que si las cooperativas en las escuelas en un principio fueron creadas para que obtuvieran recursos para el mantenimiento de las instalaciones y pagar servicios como luz y agua, ahora de unos años para acá se les culpa a estos negocios de contribuir al problema de obesidad infantil.
Aunque Herrera Coyac sostuvo que la SEP quiere aplicar las medidas pertinentes para atender este problema que es de salud pública, corresponde a los progenitores generar entre sus hijos una cultura de la buena alimentación, ya que sociedad y autoridades tienen que ser coparticipes, pero los primeros tienen más responsabilidad en cuidar los hábitos alimenticios de los menores.
De igual forma, dijo que la venta de sólo productos naturales en tiendas escolares costará a los alumnos acostumbrarse y que desde luego en principio bajaría las ventas de estos 10 mil 800 negocios que cada año se tienen que refrendar sus concesiones.
DÉFICIT DE MAESTROS EN EDUCACIÓN FÍSICA
Por su parte, Cirilo Salas Hernández, secretario de la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), señaló que la atención al problema de obesidad infantil no tendría por qué resolverse con un decreto de las autoridades para eliminar frituras en las tiendas escolares, pues en los planteles solo se orienta a los alumnos, ya que tiene que ser en el seno del hogar donde se tiene que proporcionar a los niños una buena alimentación.
Desde su punto de vista quitar esta comida tampoco resuelve el problema, ya que la activación física tendría que ser otro esquema para coadyuvar, sin embargo en la entidad hay un déficit del 70 por ciento en maestros para educación física, principalmente en las grandes ciudades, por lo que se requieren más recursos para contratar otro 30 por ciento de profesores en la materia para cubrir parte del rezago.
En el caso de las comunidades rurales se encargan profesores de salón de impartir educación física, “pero contribuye que los alumnos caminan grandes distancias, hasta una hora, para llegar a las clases, lo cual genera que hagan ejercicio diario y que en estas zonas no siempre hay tiendas como en las grandes ciudades”.
Salas Hernández puntualizó que si bien al interior de las escuelas se pondrá orden con retirar las frituras, cuestionó qué medidas se tomarán con las personas que venden frituras a la hora de salir de clases, por lo que insistió en una solución integral de fondo.