Doger demostró su poder plural de convocatoria en su festejo de cumpleaños
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La fiesta atrasada de cumpleaños de Enrique Doger Guerrero –realizada el sábado en San Andrés Cholula– tuvo un significado espacial: demostró que el ex alcalde de Puebla políticamente hablando “no está muerto”, es el segundo aglutinador de las fuerzas “anti–marinistas” y está restableciendo relaciones con figuras nacionales del PRI y el PAN que le pueden dar un nuevo impulso a su carrera.
La fiesta atrasada de cumpleaños de Enrique Doger Guerrero –realizada el sábado en San Andrés Cholula– tuvo un significado espacial: demostró que el ex alcalde de Puebla políticamente hablando “no está muerto”, es el segundo aglutinador de las fuerzas “anti–marinistas” y está restableciendo relaciones con figuras nacionales del PRI y el PAN que le pueden dar un nuevo impulso a su carrera.
El año pasado el cumpleaños de Doger sirvió para demostrar su fuerza popular, al reunir a más de 10 mil personas en el festejo y sin contar para ello con recursos económicos y humanos; ahora, lo que ha hecho es mostrarse como un político “bisagra”, que puede ser el puente de comunicación entre el PRI y el PAN, entre distintas fuerzas políticas y sociales.
Y es que la asistencia a la fiesta de Doger no rebasó los más de mil asistentes, pero sí logró sentar en una misma mesa a un plural grupo de políticos, que lo mismo iba desde los dogeristas como Israel Pacheco, Ignacio Mier o Jorge Ruiz Romero, hasta panistas duros como Ángel Alonso Díaz Caneja, morenovellistas, a la edil Blanca Alcalá Ruiz, personajes cercanos a los senadores Manlio Fabio Beltrones y Melquiades Morales Flores; al ex gobernador Manuel Bartlett; a dirigentes del PRD, del magisterio, de sindicatos y de todos aquellos grupos que son ajenos al grupo político del gobernador Mario Marín Torres.
La presencia del ex candidato a la presidencia de la República, Roberto Madrazo Pintado, ubica a Doger en la esfera de acercamiento a los grupos que están atrás del proyecto de llevar a Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República.
Tal vez el ex rector de la UAP no tenga la capacidad de cohesionar al PRI, por lo que no sería el mejor prospecto para dirigir ese partido a nivel estatal, posibilidad que está anulada por el proyecto de imponer en esa posición al ex candidato a gobernador, Javier López Zavala.
Sin embargo, queda claro que por ahora, ningún otro priista en el estado de Puebla tiene la capacidad de reunir, convivir y dialogar con la pluralidad de políticos que se dejaron ver el sábado en la reunión que el ex edil realizó en el salón Los Girasoles de San Andrés Cholula.
Por eso se entiende que el grupo del gobernador electo, Rafael Moreno Valle Rosas, no rompió con él pese a que Doger en la campaña, por disciplina dentro del PRI y con el marinismo, tuvo que ser protagonista de ataques contra el entonces candidato de la Coalición Compromiso por Puebla.
El sábado Moreno Valle no llegó a la fiesta, pero sí mandó a su avanzada –encabezada por Marcelo García Almaguer– y se disculpó por no asistir por “problemas de agenda”. Eso es un mutis de buen entendimiento entre Doger y el nuevo mandatario, ya que el segundo de ellos podía haber hecho un vacío simplemente no atendiendo la invitación que le hizo el ex rector de la UAP y evitando que personajes cercanos a él asistieran al convivio.
Esa condición muestra a Doger como un político sólido, que pese a tener en su contra toda la maquinaría del marinismo, que nunca le ha cumplido uno solo de los acuerdos a los que ha llegado con ese grupo político, sale a flote de las campañas en su contra.
Dicha situación demuestra, por lo menos en el imaginario político, que si Doger hubiera sido el candidato a gobernador del PRI, habrían existido mejores condiciones de competitividad para el tricolor.
Y como parte del imaginario que hubo en torno a la fiesta, se dice que la fuerza mostrada el sábado le puede a Doger deparar los siguientes escenarios:
1. Que pudiera ser invitado al siguiente gabinete estatal, para ocupar la SEP, Desarrollo Social o la Secretaría de Salud, y pida licencia como legislador.
Sí se diera ese escenario, la serviría a Moreno Valle para mostrar un gabinete plural y con priistas distintos a los que han gobernado a Puebla.
2. Que Doger ejerza un contrapeso en la fracción parlamentaria del PRI, la cual será controlada por los marinistas, quienes seguramente tendrán poca capacidad de dialogo con el gobierno de Moreno Valle y con el PAN. Mientras que el ex alcalde de Puebla sí podrá ser alguien que tenga las puertas abiertas al dialogo y negociación con los morenovallistas.
Dicho de otra manera, Doger podría convertirse en una posición de Moreno Valle dentro del PRI.
3. A partir de febrero, Enrique Doger tendrá las condiciones necesarias para empezar a luchar por la candidatura del PRI al Senado de la República.
No solamente porque los marinistas, sus eternos rivales, perderán fuerza y presencia, sino porque Doger está restableciendo sus contactos con las elites del PRI y está aglutinando fuerzas para impulsar su proyecto.
Y porque a Moreno Valle le convendría que al Senado llegue un priista con el que tiene cercanía, diálogo y amistad.