miércoles, 03 junio 2026
Posted inPuebla

El PRI del 2010

joomla.2009

El PRI del 2010
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 22 de octubre de 2010

El PRI poblano está en la misma situación que en el año 2000 a nivel nacional; la falta de poder les hace daño.
A diferencia de hace una década, el PRI de hoy tiene grupos (a nivel nacional) que son puntos de equilibrio y deberían de realizar un control de daños, más allá de las divergencias entre unos y otros.

No nos equivoquemos: el PRI sigue siendo un partido fuerte e importante en el Estado. Tan importante que “co-gobernará” -si sus piezas se mueven correctamente- con Moreno Valle. Por una simple razón: porque el sistema político mexicano y poblano así lo permite y así lo exige. Moreno Valle no está en una isla en la que puede hacer y deshacer a su entero placer.

La Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores tienen una mayoría priísta y el gobernador entrante lo sabe. Además, el Congreso del Estado no será una plaza fácil de dominar para el morenovallismo. Los intereses que repelen a los diferentes partidos de la alianza que llevó a Moreno Valle a la gubernatura, son los escollos por donde el PRI puede demostrar su poder.

Por otra parte, el actual poder judicial sigue en manos de grupos allegados al tricolor y muchas presidencias municipales importantes serán gobernadas por el PRI.

Para cerrar el círculo, los comicios de 2012 parecen tener como favoritos a los integrantes del otrora partido hegemónico. Este último factor es, precisamente, el que puede ser más desestabilizador para el PRI. Mientras no exista un candidato para contender en las elecciones presidenciales (lo cual sucederá hasta bien entrado el 2012), los grupos al interior del PRI pujarán por uno y otro de los aspirantes y eso podría acrecentar las diferencias que entre ellos existen a nivel estatal. Es un galimatías que les corresponde poner en orden.

A Moreno Valle le fascinaría que exista un PRI dividido. A todos nos conviene que el PRI asuma su papel de oposición. Un papel responsable y con miras de progreso, no de obstáculo. Que nadie se ponga medallas, pero sí que haya avances, debe ser la consigna del tricolor para el próximo sexenio en Puebla. De eso dependerá, en gran parte, su regreso a Casa Puebla para el 2017. La experiencia del 2000 y la del 2006 les debe servir para identificar los riesgos de no asumir el papel que les corresponde.

Son seis años largos, que empiezan a trabajarse hoy mismo. Si la elección de su líder estatal es un ejemplo del PRI para los años venideros, tal parece que no van por buen camino.

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009