lunes, 15 junio 2026
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El show del informe

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El show del informe
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 8 de septiembre de 2010

Este primero de septiembre la nota que llamó la atención en la presentación del informe presidencial, no fueron las diferencias entre Felipe Calderón y los diputados opositores reclamando la falta de legitimidad del presidente con los consabidos “cocolazos y cocacolazos”, caraterísticos de la nueva relación entre el poder legislativo y ejecutivo de México. La detención de “la Barbie” acaparó la atención de todos los medios con una “ayudadita” de la Oficina de Comunicación Social de la Presidencia de la República.

Este primero de septiembre la nota que llamó la atención en la presentación del informe presidencial, no fueron las diferencias entre Felipe Calderón y los diputados opositores reclamando la falta de legitimidad del presidente con los consabidos “cocolazos y cocacolazos”, caraterísticos de la nueva relación entre el poder legislativo y ejecutivo de México. La detención de “la Barbie” acaparó la atención de todos los medios con una “ayudadita” de la Oficina de Comunicación Social de la Presidencia de la República.

Este show mediático destacó lo más importante de la actuación presidencial, presentándose como el éxito de las instituciones de seguridad y del gobierno federal en la lucha contra el narcotráfico, que sigue siendo la bandera legitimadora del régimen calderonista.

A segundo término pasaron los temas relacionados con la pobreza, el desempleo y la recesión económica. Al mismo tiempo se presentaba en un museo de Palacio Nacional las osamentas de los “padres de la patria”, declarándose su autenticidad y su “nuevo estado de conservación”, aunque nos hubiera gustado más destacar el papel histórico de estos personajes -de eso se encargan las televisoras- en la consumación del movimiento de independencia mexicana, la cual por cierto se pone en entredicho en la actualidad, ante la falta de una política diplomática que garantice los intereses de nuestros compatriotas en el extranjero, principalmente de los migrantes que viven en Estados Unidos y que han visto vulnerados sus derechos humanos y laborales ante lo cual el gobierno mexicano sólo ha enviado notas diplomáticas mostrando su “dependencia” del gobierno norteamericano.  

Tampoco se analizó el viraje profundo que se necesita a fin de reorientar el rumbo del país, mucho menos se planteó la conducción de la política económica como si fuéramos en el camino correcto. Pareciera que se desea restaurar el viejo orden de los años 60’s, con el ejército en las calles, los medios de comunicación alarmando a la población y un poder ejecutivo hablando sólo ante las cámaras de televisión de sus propios logros, los cuales no comparte la sociedad mexicana.

La reforma política, la reforma económica, es decir, la reforma del Estado mexicano esta cancelada ante la pérdida de interlocución del poder ejecutivo ante el poder legislativo. Una Reforma del Estado en México para ser legítima requiere de una reforma social, garantizando el otorgar mayor poder a los ciudadanos. Porque no es posible un Estado fuerte sin una sociedad fuerte.

Lo más lógico sería preguntarle a la sociedad que opina sobre la liberación de las drogas, la pertinencia de la “narcoguerra”, como encarar el endeudamiento de los gobiernos, las prioridades sobre el combate a la pobreza etc. De otra manera, el discurso del ejercicio directo de los derechos ciudadanos como el referéndum, el plebiscito, la revocación de mandato, la iniciativa popular y por supuesto la rendición de cuentas, serán palabras al aire.

La participación ciudadana es la única forma de vincular la demanda social con las políticas públicas de manera eficiente y no dejar que sean los  medios de comunicación y los intereses que representan a través de los sondeos de opinión, los que dicten la agenda de gobierno o que monopolicen la iniciativa social convirtiéndola en la iniciativa de intereses particulares, como el proyecto “Iniciativa México”.  

Mucho se cuestionó que el presidente de la República presentara por escrito el estado que guarda la administración pública del país, al Honorable Congreso de la Unión, por aquellos que prefieren “circo” a una relación institucional que respete la esencia constitucional de “pesos y contrapesos” necesarios para el ejercicio del poder público.

De continuar las cosas como están nos enteraremos por otros medios sobre la situación real del país, porque el optimismo desbordado del presidente que prefiere manifestarse ante las cámaras de televisión y los micrófonos de radio nos habla de una recuperación económica que no vemos al momento de comprar los productos de primera necesidad o al observar el incremento de la gasolina, el gas y el diesel.

Basta estudiar la estadística oficial, para comprender la dramática situación en que viven millones de mexicanos pobres o bien observar en las calles la enorme desigualdad que una lesiva política económica ha generado. La realidad del pueblo mexicano no coincide con los spots publicitarios del gobierno federal.

El reclamo de empleo y la creciente miseria contrasta con los privilegios de unos cuantos, por último; el presidente acertó al afirmar que “la historia de México no fue hecha ni por santos, ni por demonios”. Entonces, sí es producto de humanos, ¿por qué no tenemos gobernantes que actúen como tal?

¿Será porque no tienen una vida terrenal y sólo hablan con Dios? 

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009