Elba Esther Gordillo aportó 60 mil votos “golondrino”
joomla.2009
Indudablemente el voto de los indecisos, el deseo de cambio de importantes sectores de la población y los errores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fueron factores fundamentales para que el domingo ganara la coalición Compromiso por Puebla. Pero eso no fue todo: también hubo una larga lista de anomalías que permitieron incrementar el índice de sufragios a favor de la oposición, y en eso contribuyó de manera fundamental el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), mediante la aportación de 60 mil votos “golondrinos”.
La versión de los llamados votos “golondrinos” es difícil de probar, pero no de creer, y habría consistido en lo siguiente:
El poderío de Elba Esther Gordillo Morales, la presidente del SNTE, se deja sentir en los estados donde hay elecciones por la aportación de grandes capitales para financiar las campañas de los candidatos que le son afines y mandando a operadores para formar redes de posibles votantes entre profesores y padres de familia de escuelas públicas. Ahí no terminan sus contribuciones: el principal aporte que hace es un importante ejército itinerante de electores.
Sí. Aunque parezca increíble, se dice que desde hace varios años Elba Esther Gordillo formó un ejército de operadores, entre maestros y personas ajenas al tema educativo, que mediante la utilización de actas de nacimiento apócrifas, que son fáciles de conseguir, se anotan varias veces en el padrón electoral de diferentes partes del país.
Y cuando hay comicios, ese ejército viaja al estado en donde es necesario sufragar, y en un mismo día, lo pueden hacer en dos o tres estados, dependiendo de la cercanía de las entidades en donde hay votaciones.
Fuentes de alto nivel y bien informadas del PRI poblano estiman que el domingo pasado Gordillo Morales habría movilizado en Puebla unos 60 mil votos “golondrinos”, que no necesariamente quiere decir que hayan sido 60 mil personas que hayan sufragado, pues algunos de esos brigadistas tienen en su poder dos o tres credenciales de elector que las usan en igual número de municipios.
Dichos informantes indican que esos votantes “golondrinos” actuaron principalmente en la ciudad de Puebla y municipios vecinos a la capital.
De tal manera que su intervención permitió que a las 9:30 de la mañana se estima que el candidato panista a la alcaldía de Puebla ya aventajaba por unos 12 puntos a su adversario del PRI, Mario Montero Serrano.
Ese era un comportamiento atípico, ya que generalmente “el voto duro” del PRI se moviliza por las mañanas, entre las 8 y las 10 horas, y el “voto duro” del Partido Acción Nacional (PAN) concurre a las urnas después de las 9 de la mañana.
Se cree que esos mismos votantes habrían dejado de estar operando en territorio poblano entre las 11 y las 12 del día, para después, en vehículos privados y en algunos autobuses, trasladarse a municipios veracruzanos que colindan con el estado de Puebla.
Por esa razón, es en la tarde del 4 de julio cuando empieza a repuntar la votación del candidato del PAN en Veracruz, Miguel Ángel Yunes, pues fue después del mediodía en que se sintió la presencia del ejército itinerante de Elba Esther Gordillo que horas antes había estado en Puebla.
¿Por qué el PRI no pudo frenar esa movilización de los votantes de la maestra? Tal parece que fueron dos los factores:
1. Rafael Moreno Valle Rosas armó una estructura de protección, de la cual le hablaré mañana.
2. El aparato impenetrable e invencible que antes había del PRI falló, se colapsó, por falta de dinero, por problemas internos de corrupción y porque muchos de sus integrantes acabaron operando a favor de Rafael Moreno Valle.
¿Si se hubiera detenido al ejército de Gordillo Morales el PRI habría ganado la elección? Todo hace suponer que no, pero por lo menos no hubiera sido una derrota tan humillante.