Engañaron al Junior de la Hummer y no saldrá libre
joomla.2009
Se suponía que en estos días Luis Eduardo García García, usted lo identifica como “El Asesino de la Hummer”, preso en el Centro de Reclusión Regional de Cholula como responsable del delito de homicidio imprudencial, iba a obtener su libertad como consecuencia de los “buenos oficios” de su abogado defensor Florentino Téllez Bernal, usted sabe que le dicen “el Mago”, tras una “leve” reducción de su pena, que sería de ocho a tres años y medio.
Se suponía que en estos días Luis Eduardo García García, usted lo identifica como “El Asesino de la Hummer”, preso en el Centro de Reclusión Regional de Cholula como responsable del delito de homicidio imprudencial, iba a obtener su libertad como consecuencia de los “buenos oficios” de su abogado defensor Florentino Téllez Bernal, usted sabe que le dicen “el Mago”, tras una “leve” reducción de su pena, que sería de ocho a tres años y medio.
Se suponía que los magistrados de la Primera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TJS) iban a “corregir” los excesos del juez de Primera Instancia de Cholula, Francisco Javier Martínez Castillo, para permitir que con la conmutación de la pena —más dinero— García García iba a quedar totalmente libre, al menos así lo había informado a varios medios de comunicación el abogado Bernal, quien ya estaba vestido de luces.
Se suponía que los magistrados Arturo Madrid, Elbha Rojas Bruscheta y Leonardo Tecuapetla iban a ser los “villanos” de esta historia de la página roja y que iban a ser colocados en el banquillo de los acusados por parte de los familiares de la profesora María Cristina Pérez Romano, muerta por los excesos y exquisiteces de Luis Eduardo García, pero parece que no fue así.
No esta usted para saberlo ni yo para contárselo, pero el único favor que los magistrados le hicieron al “junior homicida” es quitarle dos años y dejarle la sentencia en seis, lo que indica que no alcanza el beneficio de la conmutación.
¿Qué les queda, sólo un recurso, inconformarse con nueva pena impuesta por los magistrados locales y llevar el caso al Tribunal Colegiado en Materia Penal, en espera de la “bondad” que los lleve a que les reduzcan por lo menos otro añito y así volver con todo el dinero —otra vez dinero—, para solicitar una “inmediata libertad”.
Mientras esto pasa al interno de la cárcel cholulteca lo tienen como “novia de pueblo”, “que prepara las maletas”, “que mejor no”, “que ahora sí te vas”, llevándolo a un estado de desesperación, que ahora no sabe si va a poder tomarse unas “copitas” libre, para celebrar las fiestas del bicentenario o por lo menos la navidad.
Florentino Téllez Bernal es quien ha llevado a la desesperación al “Asesino de la Hummer” y a su familia, con las promesas de que “ahora así”, “que hubo problemas”, “que la prensa”… en fin, la ansiada libertad no llega y de ser cierto eso de que las “influencias” poblanas no llegan tan lejos, entonces podría ser que en lugar de que le reduzcan la pena le confirmen la de ocho años o simplemente lo dejen en seis.
Ni hablar, es uno de los extraños casos donde la justicia es la que gana.
¿Cuánto habrán gastado los familiares de Luis Eduardo García para que pudiera salir de prisión?
¿Cuántos frutsis, tortas, galletas, vehículos, mantas, conciencias se compraron para los mítines donde se denunciaba el exceso del Poder Judicial, para sentenciar a un “pobre joven” que en estado de ebriedad, escapando de una presesión policíacas y con antecedentes de cafre, se fue a impactar contra el vehículo de una profesionista, que —sobria— esperaba la llegada de su hija?
Luis Eduardo García va a tener que seguir preso en una cárcel municipal, alejado de los privilegios de “papi”, en espera de la vehemencia de las autoridades colegiales.
Lo bueno es que existen otros negocios
El correo de los muertos
“Sin embargo el ‘juez de fierro’, como se le conoce en los corredores del poder judicial a Francisco Javier Martínez Castillo por su adicción a la venta de sus resoluciones judiciales, no se ha quedado un solo minuto con los brazos cruzados y ahora está dedicado en cuerpo y alma a negociar con los familiares de otro junior de nombre Juan Manuel Olea Salmerón, estudiante de la Ibero, que el pasado 10 de abril del año en curso, conducía completamente alcoholizado un volkswagen tipo Lupo y se volcó sobre el Periférico Ecológico, accidente en el que murieron tres de sus compañeras, hechos que se encuentran radicados dentro del proceso número 133/2010/ en el juzgado penal de Cholula.
”El caso es que desde hace más de dos meses del percance, este otro junior no ha pisado el Cereso, toda vez que con la absoluta complacencia del ‘juez de fierro’ lo mantienen internado en el Hospital Puebla, ubicado en la exclusiva zona de Angelópolis, haciéndolo pasar como “enfermo”, para que todo el proceso judicial permanezca recluido en la comodidad de un hospital de primer mundo.
”No se necesita ser muy inteligente, para saber que la sentencia seguramente ya está apalabrada, verdad”.