Enrique Doger dicen que lo “engañaron” en la elección pasada
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En qué momento de tu íntima intimidad renunciaste a buscar la candidatura por la gubernatura y decidiste colaborar a la campaña de Zavala? Muchos apostaban a que te ibas a salir del PRI antes que sumarte a quien fuera tu rival por muchos años…
En qué momento de tu íntima intimidad renunciaste a buscar la candidatura por la gubernatura y decidiste colaborar a la campaña de Zavala? Muchos apostaban a que te ibas a salir del PRI antes que sumarte a quien fuera tu rival por muchos años…
A ver, la cosa no fue así: otros decidieron por mí que no fuera el candidato. Me echaron el aparato encima, como a todos. Me echaron a los medios de comunicación. Era una lucha completamente desigual. Yo tuve que pelear en la precampaña contra el presupuesto del gobierno, contra un precandidato que cobijado en estructuras de gobierno hizo una campaña abierta, no desde hace un mes sino desde hace un año.
“Y no sólo fue eso: cuando iba de gira, los líderes municipales recibían amenazas antes y después de mi visita por parte de ‘personeros’ del gobierno estatal, al advertirles que no me recibieran porque ya había ‘línea’ del gobernador a favor de Zavala.
“Aun así decidí dar la pelea y en las encuestas se reflejó: que sin estar dentro del aparato y sin recursos gubernamentales estábamos dando la pelea muy bien posicionados. Después hubo toda una campaña mediática y política dificilísima dentro de mi propio partido: respeto mucho a Alejandro Armenta (que hizo todo lo posible para ser ecuánime) y a la delegada, pero finalmente ellos se mostraron abiertamente a favor de Zavala. Aun así, di la pelea hasta las últimas consecuencias.”
¿Cuáles fueros esas últimas consecuencias?
Cuando tuve que elegir entre romper con el PRI o seguir.
Muchos apostaron a que te ibas del PRI, ¿por qué te quedaste?
Es la muestra de como los gurús de los medios de comunicación se equivocan: ya predicen conductas… decías que Doger y su carácter iba a romper con el PRI… no me fui porque yo hago política: comprobé que no había posibilidades y que todo el aparato estaba a favor de Zavala, pero si algo tengo que reconocer en él es su actitud conciliadora: me quedé por convicción y también porque tanto Zavala, como Alejandro Armenta como la delegada Paloma Guillén demostraron flexibilidad, inclusión y apertura para llegar a acuerdos: aceptaron darle cabida en las candidaturas a mucha de mi gente que había logrado un liderazgo personal a pulso…
Pero ya sabías que te ibas a enfrentar a la persecución, la intimidación, al ataque mediático, al espaldarazo de López Zavala, ¿qué te hizo dar marcha atrás a tu proyecto de convertirte en gobernador?
Yo llegué hasta el Tribunal Superior de Electoral, y la resolución iba a mi favor porque se demostraba que yo tenía la razón… curiosamente ésta se retrasó 4 veces, hasta que de un día para el otro cambió. Hubo presiones políticas para el fallo del Trife fuera en mi contra, y fue entonces cuando ya no pude hacer nada. Sólo así me pudieron sacar de la competencia, porque yo iba a llegar hasta la Convención de Delegados.
¿Quién presionó?, ¿fue el gobernador Mario Marín?
No tengo pruebas para decir quién, pero es obvio que hubo presiones. Yo sólo quería registrarme, pero el PRI lo había rechazado con argumentos débiles: que el padrón que había presentado no era válido, y apenas acaban de declarar (José Alarcón) que para elegir nuevo presidente del partido con consulta a la base no hay padrón. Entonces, ¿hay padrón o no? En febrero me dan ‘palo’ con el padrón y el mes pasado declaran oficialmente que no existe (risas).
¿Cómo fue la primera vez que te sentaste con Zavala para limar asperezas, antes de que empezara la campaña oficial?
Hubo momentos muy difíciles, y sin embargo nunca perdimos la comunicación. Le reconozco su voluntad política y su deseo de hacer la unidad. Ése fue uno de los factores por los que yo decidí sumarme a su campaña. Y lo hice públicamente, con varios eventos, hice spots a su favor y todo lo que estuvo a mi alcance.
Si hubo esta unidad, ¿por qué perdió el PRI la gubernatura?
Bueno, yo siempre lo dije: ni las encuestas ganan ni los medios de comunicación vota. La gente es la que va a votar… ahora nos quieren echar la culpa a los coordinadores, que si no cumplimos con nuestro trabajo. Es tan absurdo como decir que no son famosos los Tigres del Norte o Cuauhtémoc Blanco: los dos vinieron a apoyar a Zavala y aun así perdió.
¿Cómo se logra vivir una persecución del adversario y después sumarse a apoyarlo?, ¿es esto congruente?
No nada más fui yo el perseguido. Recuerda el caso Lydia Cacho, entre muchos otros eventos: el autoritarismo y la intolerancia ha sido el signo de este gobierno. Quienes alzan la voz para discernir son marginadas y señaladas. La política no es perfecta: es llegar a acuerdos democráticos para alcanzar un fin, y yo tuve que adaptarme a las condiciones marcadas, aunque yo no estuviera de acuerdo. Fue gracias a la conciliación de Zavala, de Armenta, de Paloma, pero sobre todo a Beatriz Paredes, fue ella quien terminó de convencerme.
¿Qué te dijo Beatriz Paredes para convencerte?
A ella la quiero y respeto mucho. Por respeto a su amistad no te puedo revelar el contenido de la conversación, pero el mensaje global fue que compartía mi interés por ser candidato, pero que en ese momento lo más importante era mantener unido al PRI. Y que había otras luchas que dar… el 2012, la elección intermedia…
¿Platicaste con Mario Marín, llegaste a algún acuerdo con él?
No. Concilié con Zavala, nunca con el gobernador. La última vez que platiqué con él fue en precampaña, pero todo fue un engaño: siempre nos engañó a todos: decía que no tenía candidato, que el proceso era democrático y que el partido impulsaría al mejor posicionado, pero eso nunca fue así. Desde siempre todos sabíamos que iba a ser Zavala.
¿Qué opinión tienes de Mario Marín?
Lo respeto como persona y como gobernador, pero hizo todo para que Zavala fuera el candidato… y así nos fue (risas), porque además, públicamente lo dije en la precampaña (y ahí están los periódicos): si hay imposición de candidato, si hay un mal candidato, vamos a perder: ahí está el resultado.
¿Enrique Doger dará más batallas electorales?
Hay quienes se les va la vida en una contienda electoral. A mí no. Es la primera vez que compito por la gubernatura y no me dejaron llegar. La otra vez fue por la alcaldía y la gané.
¿Irás por una senaduría, por la gubernatura otra vez, cuál será el siguiente paso?
Es la primera vez que voy a ser diputado y quiero hacer un buen papel. El futuro ya lo veremos. No es muchas veces lo que uno quiere, sino si existen las condiciones para que uno sea: ya viste lo que nos pasó con la candidatura a la gubernatura…
¿Serás el coordinador de la bancada del PRI?
Mmm… como están las cosas, no creo (risas).
En síntesis, ¿Enrique Doger va a seguir en la política?
Por supuesto. Llevo casi tres años haciéndola sin el apoyo de los recursos del gobierno. Y así seguiré.
¿Y la UAP?
No me interesa regresar a la vida universitaria.
Algunos te candidatearon para presidente del PRI, ¿quieres?
No, pero pugno para que el PRI sea un partido incluyente, democrático, sin línea y sin dueño. Ya no tenemos gobernador priista y por tanto, ya no tenemos primer priista en el estado: tenemos que aprender a operar con otras reglas no escritas. Sin excluir a nadie, ni a los marinistas ni a Mario Marín, que a partir del 1º de enero será un militante más. Las imposiciones le hicieron mucho daño al partido.
¿Ves ahora el PRI exento de la tentación de las imposiciones?
No sé que estamos esperando, ¿una nueva imposición?, ¿nos van a imponer a los priistas otra vez: ¡esté va a ser su presidente y se callan!? Eso no lo resiste ni la gente ni los priistas. El PRI tiene dos alternativas: o reconstituirse y recuperar Casa Puebla en 6 años, o convertirnos en un partido por el que pasarán 3 sexenios sin que pueda recuperar la gubernatura, como sucede en Guanajuato y el DF. Coincido con las declaraciones recientes de Guillermo Deloya: más que buscar culpables y a quién linchar por la derrota, tenemos que fijar nuevas reglas de convivencia. Hay que entender los errores para no repetirlos… si en el 2012 volvemos a imponer candidatos, y un grupo, cualquiera que sea, se apodera del partido, impone a sus incondicionales, vamos a volver a perder. A mí me preocupa, que a dos meses de la derrota ni hemos tenido ni una sola reunión para analizar qué pasó ni qué vamos a hacer. Hay un silencio absoluto.
¿Qué va a pasar con el marinismo?
El veredicto estuvo en las urnas: el PRI tuvo la peor derrota de su historia en Puebla, y no hay que quitarle calificativos. Los poblanos, más que votar en contra de Zavala, votaron contra el marinismo y su deseo de convertirse en un proyecto transexenal.
¿Qué opinas de Zavala o Jorge Estefan para dirigentes?
Veo con simpatía que Zavala quiera seguir en la política. Tiene derecho, pero no tiene nada que hacer en la dirigencia. A Jorge lo veo como un político serio, preparado y lo aprecio. Pero yo le diría al próximo presidente o presidenta que se concentre en trabajar en la reconstrucción total del partido, empezando desde los seccionales y grupos municipales, y que se comprometa a no buscar una candidatura en los próximos 4 años. Urge un partido dinámico, ganador. Si hubiéramos tenido otros candidatos…
¿Cómo quién, como Enrique Doger?
Estaba Blanca Alcalá, muy bien calificada en las encuestas. ¿Yo?, si…
¿Le hubieras ganado a Moreno Valle?
El hubiera no existe, y nunca lo sabremos. Yo no competí, el que compitió fue Zavala y todos lo apoyamos. Asumo también mi responsabilidad. Coincido con Jesús Murillo Karam: si perdimos en Puebla, Oaxaca y Sinaloa fue por una mala selección de candidatos.