Gilberto Bosques Saldívar
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El sábado 29 de mayo fue presentado el documental “Visa al paraíso” de Lillian Liberman, dentro del nuevo Festival de Cine Distrital de la Ciudad de México.
“Visa al paraíso” es un documental que narra -a través de diversas entrevistas a distinguidos personajes de la cultura nacional, como el historiador Friederich Katz, el secretario cultural y artístico de Conaculta Fernando Serrano y el politólogo Leo Zuckermann- los hechos que le tocaron vivir al poblano Gilberto Bosques Saldívar, entre 1939 y 1943. El documental dura 108 minutos y es coproducido por el Fondo de Producción de Cine de Calidad y producciones NITYA.
El documental nominado en la categoría de Documental Mexicano del Festival Internacional de Cine en Guadalajara este año, no le da trascendencia a la vida de Gilberto Bosques antes de su nominación como Cónsul General de México en Francia.
Es conocida la loable, perenne e histórica ayuda que Gilberto prestó al salvar innumerables vidas durante el exilio español, pero como dice la directora de este bello documental: “Es una película dedicada a todo el público, pero en especial a los jóvenes, porque la historia que cuenta es de un México que parece que ya no existe”, por tanto, es necesario evocar y ahondar sobre la vida de Gilberto Bosques en nuestro estado.
Gilberto nació el 20 de julio de 1892, en la Villa de Chiautla de Tapia, Puebla. Sus padres fueron Cornelio Bosques del Pardo y María de la Paz Saldívar, siendo ella quien le enseñó los estudios primarios. Años más tarde presentó su examen de admisión para el Instituto Normal del Estado de Puebla, en donde es nombrado Presidente de la Agrupación de Estudiantes Normalistas, participando activamente en la campaña de reivindicación político-social, que en aquel entonces encabezaba en Puebla, Aquiles Serdán, actuando conjuntamente con los dirigentes estudiantiles del Colegio del Estado, como: Alfonso G. Alarcón, Luis Sánchez Pontón y Gil Jiménez
En abril de 1914, Gilberto decide solicitar licencia –era ayudante de profesor en la escuela José María Lafragua– para ir a combatir contra los invasores norteamericanos en Veracruz.
En 1916, la Convención Revolucionaria de Puebla lo designó candidato a diputado para el Congreso Constituyente de Querétaro, pero como no cumplía la edad requerida -veinticinco años- entonces ya no fue candidato y como era honrado no quiso alterar su acta de nacimiento, como sí ocurrió con algunos para ser diputados constituyentes en Querétaro.
No fue diputado constituyente en Querétaro pero sí lo fue en Puebla, representando al segundo distrito electoral con cabecera en la Angelópolis en la XXIII Legislatura constituyente 1917-1919.
El domingo 19 de diciembre de 1920 se celebraron comicios para elegir gobernador, diputados y alcaldes, sin embargo, la endeble estructura democrática de nuestro estado, generó un conflicto entre los candidatos a gobernador: José María Sánchez y Rafael Lara Grajales. El Senado de la República “resolvió” designando un gobernador provisional, nombrando al profesor Claudio Nabor Tirado que estuvo al frente del ejecutivo local, de jure del 1º de abril al 7 de junio de 1921.
Claudio Nabor Tirado designó Secretario de Gobierno a su colega profesor, de escasos veintinueve años de edad, a Gilberto Bosques Saldívar.
Claudio, zacapoaxteco, Gilberto, chiauteco, unidos por la profesión: profesores de escuela, habían estudiado los dos en el Instituto Normal del Estado.
Gilberto, como Secretario de Gobierno, apenas tuvo tiempo de ayudar a pacificar a los grupos que habían contendido en las elecciones de diciembre de 1920 y que reclamaban, unos, sus triunfos y otros hacían valer sus inconformidades.
Además, participó en la reactivación económica del estado, al haber apoyado, en lo referente a los trámites legales, a diversos empresarios en la instalación de numerosas fábricas textiles en nuestra entidad, tal es el caso de: Los Ángeles, El Refugio, San Antonio, San Juan Bautista y San Miguel.
En 1922, Gilberto Bosques es diputado federal por el distrito siete de Izúcar de Matamoros -entonces eran dieciocho distritos- llevando como suplente a Eugenio Fuentes; formando parte de la XXX legislatura federal.
Por esas fechas, Gilberto contrajo matrimonio con la señorita María Luisa Manjarrez, con la cual procreó 3 hijos: Laura, María y Gilberto Bosques Manjarrez.
En 1929, durante el gobierno de Emilio Portes Gil, Gilberto Bosques obtiene un empleo en el Departamento de Educación Técnica para la Mujer, de la Secretaría de Educación Pública y es empleado del Departamento de Prensa de la Secretaría de Hacienda.
Para 1934, Gilberto Bosques fue diputado federal por el distrito de Acatlán.
En 1936, se efectuarían comicios locales en Puebla para elegir gobernador, diputados locales y alcaldes. En la entidad las diversas fuerzas políticas se habían venido preparando para tan importante acontecimiento. Gobernaba durante su último año el general callista, tabasqueño de origen, José Mijares Palencia.
Por una parte el general Maximino Ávila Camacho se había hecho nombrar comandante de la XXV Zona Militar y con ese motivo preparar su candidatura para gobernador como después ocurrió. Por otra parte, las organizaciones de corte “socialista” antiavilacamachistas encabezados por algunos líderes obreros como el diputado federal Leobardo Coca y organizaciones como la FROC pronto apoyarían al diputado federal Gilberto Bosques como su candidato a gobernador.
Bosques estaba convencido que tenía altas probabilidades de ser postulado candidato a gobernador de Puebla por el PNR porque había sido Presidente de la Cámara de Diputados y por lo tanto había contestado el primer informe del Presidente general Lázaro Cárdenas.
Maximino era compadre del Presidente, había conjuntado las fuerzas más importantes en su favor, por eso fue candidato a gobernador, tanto que hasta logró que se modificara la Constitución para que la elección se efectuara en julio, con las federales, y no en noviembre. Gilberto Bosques parecía tener más apoyo popular, pero el hecho es que no fue el candidato.
Esa lucha por la candidatura, como son todas, fue casi de exterminio del adversario.
De aquí en adelante Gilberto Bosques ya no tendría oficio jerárquico importante dentro de la entidad. Sus nuevas responsabilidades serían de orden nacional, sus pretensiones ya no encajaban en el estado, la corriente avilacamachista dominarían hasta el sexenio de Alfredo Toxqui Fernández de Lara.
Roderic A. Camp refiere que Gilberto Bosques fue en 1938 Director del periódico “El Nacional”, diario oficial del estado –algo así como el Pravda del estado soviético o el Granma de Fidel Castro- En el mismo año fue designado primer Cónsul de México en París, Francia.
Durante su gestión al frente de la embajada mexicana en Francia, se han escrito innumerables obras, engrandeciendo la plausible labor que Gilberto realizó para salvar vidas, “más vidas”. Sus actos son ahora conocidos, gracias al sinnúmero de textos publicados y al documental referido líneas arriba, es por eso que es llamado “El Schindler Mexicano”
Años después, Gilberto Bosques fue Embajador de México en Portugal de 1946 a 1950; el mismo cargo lo desempeñó en Finlandia de 1950 a 1953. En Cuba pasó un buen tiempo siendo embajador de 1953 a 1964. Fue testigo de la revolución cubana y del ascenso de Fidel Castro al poder.
Gilberto Bosques es un ilustre poblano, que pudo y mereció ser gobernador de Puebla.
Estimado lector, me pongo a sus ordenes en: alarconpuebla@yahoo.com.mx y en alarconpuebla@hotmail.com