Habrá transición ordenada entre Moreno Valle y Mario Marín
joomla.2009
Para empezar, hay voluntad política de las partes, y todo indica que la transición entre la actual administración de Mario Marín y la próxima de Rafael Moreno Valle se dará en los mejores términos y sin los sobresaltos a los que muchos aún apuestan.
La primera reunión para ese fin se dio el sábado pasado entre el secretario de Gobernación, Valentín Meneses, y el coordinador del equipo morenovallista Fernando Manzanilla, y sin que hayan trascendido aún muchos detalles los interesados dejaron en claro que habrá colaboración y corresponsabilidad en los temas que a ambos equipos les interesan y que no son necesariamente, como algunos sugieren, que les empiecen a dar información de las dependencias, y menos que haya cambios en puestos administrativos.
Un tema sí importantes y que se trataron fue el del presupuesto para el próximo año. Y es que la gestión de Mario Marín debe por ley presentarlo al Congreso para su último periodo ordinario de este año, y hay interés del próximo gobierno de que se contemplen parte de sus propuestas para arrancar gobernando el 1º de febrero, y no tener que esperar esas fechas para hacer modificaciones que reducen la capacidad para empezar a cumplir con las demandas de los ciudadanos que salieron a votar el 4 de julio –sin importar opciones–, pero que rebasaron las expectativas de los propios partidos políticos.
Aún no se estableció el día, pero el encuentro entre el gobernador constitucional, Mario Marín, y el electo, Rafael Moreno Valle se dará en la segunda quincena de este mes de agosto, y lejos de versiones interesadas, hay disposición de ambos en esa reunión de trabajo donde se fijarán detalles como el calendario de la entrega-recepción.
Entre las cosas que quedaron claras el sábado es que habrá comunicación –la necesaria– para evitar el “teléfono descompuesto” y las afirmaciones falsas que este tipo de procesos generan. Nunca faltan políticos y administradores públicos que ante el escenario inédito son dominados por el nerviosismo, y esto los lleva a tener lecturas equivocadas de los tiempos que se viven.
Meneses dejó en claro en entrevista con reporteros que es “un mito” la resistencia del gobernador Marín al encuentro; mientras Manzanilla destacó el interés de colaborar mutuamente y que las partes sean corresponsables de la buena marcha del estado, que pasa porque los equipos estén dispuestos a trabajar y garantizar la gobernabilidad.
La confrontación a la que han apostado otros protagonistas no parece ser el método elegido por los gobernadores de Puebla. La transición debe ser un proceso ordenado que no genere conflictos innecesarios, y a eso se comprometieron el gobierno de Mario Marín y el equipo de su sucesor, Moreno Valle.
Los tiempos que se viven y la demanda de los poblanos obligan a actuar a los protagonistas con responsabilidad. Y ése es el camino que están construyendo.