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La burocracia de la sotana

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La burocracia de la sotana
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 2 de agosto de 2010

Hace varios años leí el libro Mi Iglesia duerme de Salvador Freixedo. En esas páginas el cura (“rebelde”, se decía él mismo), criticó a los “sacerdotes” que, en el mejor de los casos, descansaban en su burguesía eclesiástica o, en el peor de los procedimientos racionales, vivían sometidos a la burocracia religiosa.

También y sin miramientos fraternales Salvador arremetió contra los jerarcas de su Iglesia cuyo interés pecuniario superaba a la obligación pastoral. Entonces no se sabía de cuestiones de pederastia, algo que sin duda hubiera criticado con la pasión jesuítica que lo hizo incómodo para su entonces (como ahora) dormilona Iglesia. Sin embargo, estuvo cerca porque indagó sobre las costumbres de, entre otros, el obispo estadunidense que invirtió el dinero del Vaticano en bonos de guerra: es obvio que por ahí, en ese ámbito con olor a dinero y pecado, se movieron las bestias que décadas después fueron denunciados por sus víctimas violadas y mancilladas.

En fin, por esas fechas y buscando lecturas que me dieran luces literarias o bases científicas para ponerme entender al jesuita mencionado (lo entrevisté para Excélsior), encontré un pensamiento digamos que orientador. Me refiero al de William Blake (sin parentesco ni afinidades con el secretario de Gobernación, que conste), el poeta iconoclasta que en dos líneas de uno de sus poemas establece la gran diferencia sacerdotal entre la minoría inteligente y la mayoría comodina: “Ambos leemos la Biblia por la noche y la mañana. Mas tú lees lo que dice y yo leo lo que calla”.

La malhadada costumbre de no interpretar la vida de Jesús de Nazaret y los antecedentes celestiales de su apostolado, por ejemplo, ha hecho de la mayoría de los sacerdotes un número más del padrón burocrático de la Iglesia católica. Se pasmaron en una actitud parecida a los guardias pretorianos (en su caso de su pequeño emperador), actividad o ubicación que los aleja de la esencia del Espíritu Santo y, por ende, de la cosecha de prosélitos para una de sus causas: el crecimiento de su Iglesia.

Si preguntará el respetado lector qué pulga me ha picado, le respondería que ninguna, sólo que me acabo de enterar de una noticia eclesiástica impregnada con el tufo rancio que despiden las sotanas de la vieja Iglesia: retiraron del templo La Virgen del Camino, aquí en Puebla, a su capellán Ignacio González Molina, mejor conocido como el padre Nacho.

La razón de ese “cambio” de sacerdote pudo haberse justificado en las reglas internas de la burocracia de la sotana; sin embargo, la realidad es que la decisión tiene connotaciones de venganza de tribu (en la Iglesia católica las hay y muchas). Sí, del grupo que debió sentirse agraviado por el éxito religioso del jesuita que así como se ganó a los católicos de golpe de pecho o fanáticos de escapulario, también impactó a las conciencias iconoclastas donde, al estilo de Blas Pascal, aún anida el adarme de la duda religiosa. Por ello era común ver en la Virgen del Camino a juaristas y guadalupanos dándose la mano para invocar la paz. Y de ahí que el “rebelde” y famoso padre Nacho lograra atraer la ayuda pecuniaria que hizo productivos y optimistas a los “ángelitos” del Sinia.

No sé quién haya suplido al padre González Molina. Lo que sé es que el templo del cual fue corrido –dicen que por el padre Tapia, vicario de Cholula– está a un tris de llenarse de los ecos que reverberaban en las catacumbas medievales. ¿Por qué? Pues porque ese tipo de decisiones llevan el sello de la chambonería y de la venganza de clase, actitudes que afectan el proyecto de Víctor Sánchez, arzobispo de Puebla, e invocan el pensamiento de Hipólito de Roma, el primer antipapa que propugnó para que la religión no se tomara como una cuota para acceder al cielo; dijo el gnóstico: “Abandona la búsqueda de Dios y tómate a ti mismo como punto de partida”.

Esta última es una buena alterativa para quienes rechazan la modorra de la burguesía eclesiástica. Otra sería leer lo que calla la Biblia.

acmanjarrez@hotmail.com

Staff Puebla On Line 2009
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