La ineptitud, un delito
joomla.2009
El asumir un cargo sin tener los conocimientos y la capacidad para desempeñarlo, debería de ser un delito grave por sus repercusiones. Con mayor razón si se trata de la Presidencia de la República. La ineptitud hace más daño que la corrupción.
A lo largo de su mandato Felipe Calderón ha demostrado que no está capacitado para desempeñar el cargo que implica conducir la vida de la nación.
El narcotráfico, que es el comercio de las drogas prohibidas, lo ha rebasado al convertirse en una guerra por ampliar y defender territorios, confrontación que lleva alrededor de 25 mil muertos. Que si éstos son de los malos o una mezcla con los buenos desconocidos y sin capacidad económica para demandar al ejército, eso nunca lo sabremos.
Cada vez nos horrorizamos más con los cadáveres tirados por todas partes, mutilados y con muestras de tortura. Los secuestradores se muestran desafiantes y cometen su ilícito con personas cercanas al Presidente, como Diego Fernández, o con periodistas de los principales medios de comunicación. Ante esta terrible situación el señor Blake sale a la escena pública y declara: “Ni un periodista más será rehén del crimen”. Y bueno los rescataron, ¿pero cómo le van a hacer para que esto no se repita?
Aparte del problema del crimen organizado, hay otros ejemplos de ineptitud en el manejo de los asuntos nacionales:
El nombramiento de Many de Swaan Addatti como titular de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), sin reunir los requisitos establecidos en la ley. Esto es haberse desempeñado en forma destacada en actividades profesionales, de servicio público o académicas relacionadas sustancialmente con el sector telecomunicaciones.
Lo anterior dio pie a que los legisladores priistas presentaran ante la PGR una denuncia de hechos por la probable colusión de funcionarios en este nombramiento. La causa: el interés de controlar a los medios de cara a la sucesión presidencial.
La violación por omisión que el ejecutivo federal ha venido cometiendo contra el derecho a la salud de los niños al permitir que el sobrepeso y la obesidad hayan avanzado hasta llevarnos a ocupar el primer lugar mundial en este destructivo padecimiento.
Se hizo un intento de regular la publicidad y venta de alimentos chatarra en las escuelas, pero las presiones de las grandes empresas que vieron en peligro sus estratosféricas ganancias, demostraron que en este gobierno se privilegian los intereses económicos sobre los derechos esenciales de la infancia.
El comportamiento de “don” César Nava, que por cierto ya no es de “Navalú”, pues la joven cantante Patylú parece que no lo soportó: en entrevista con Carlos Marín, mostrando su cara del chavo del ocho dijo que no era verdad que Acción Nacional le perteneciera al Ejecutivo federal, a pesar de haber sido él secretario particular de Calderón antes de irse al PAN, o que Maximiliano Cortazar, el ex vocero de la presidencia, haya sido nombrado secretario de Comunicación con el objeto de levantar la imagen del PAN. (¿Pues no que se alzaron con la victoria?)
Sin embargo, posteriormente dijo con cara de arrobo, que Felipe Calderón es el panista más querido y admirado y que estarían encantados de apoyarlo en lo que necesitara. (¿Pues no que muy independientes?)
Por otro lado, como una probadita de cómo piensan los gobernadores de extracción panista, ahí está el de Guanajuato. En esa entidad se encarcela a las mujeres que abortan incluso en forma espontanea o accidental. Desde luego recurren a una argucia legal (la hipocresía es su estilo) y las encarcelan por homicidio en grado de parentesco.
En entrevista, el procurador de ese estado, Carlos Zamarripa, declaró que no existe ninguna mujer presa por abortar. Remarcó que el aborto es un delito en todo el país pero, dijo, en Guanajuato existen más de 20 mujeres recluidas, pero no por el delito de aborto sino por homicidio en grado de parentesco. O sea que las mujeres mataron a sus hijos una vez nacidos.
Que rara casualidad que todas las “mujeres asesinas” se hayan ido a vivir a Guanajuato.
Si estos ejemplos no nos llevan a la conclusión de que la ineptitud, la estupidez y la ignorancia merecen el castigo jurídico, entonces ya nada lo hará.
Como dijo Brozo: el país está de la chingada y se va a poner peor.
alvarezenriqueta@hotmail.com