Martín Luis Guzmán
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es entender a los que son diferentes a nosotros.
Hay que eliminar el caudillismo
y fundar una democracia civil”
Martín Luis Guzmán
Martín Luis Guzmán: político liberal, periodista de combate y novelista de historias.
Martín fue maderista primero y villista después, posteriormente sintió simpatía por el comunismo y persistió en esta actitud durante algún tiempo, hasta que se convence de la incompatibilidad de tales inclinaciones con su sentido liberal, y rompe la trayectoria para levantar con decisión la bandera liberal de la Revolución Mexicana; Martín prestó grandes servicios a los gobiernos del país:
Durante el gobierno de Álvaro Obregón, es electo diputado por el Partido Nacional Cooperativista, en la XXXI Legislatura 1924-1926.
El presidente Adolfo Ruiz Cortines, lo promovió nombrándolo Embajador de México ante la Organización de las Naciones Unidas de 1953 a 1958.
Fue el primer presidente de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG), designado por el presidente Adolfo López Mateos, el 12 de febrero de 1959.
El presidente Luis Echeverría Álvarez, lo hizo senador de la república, integrando las Legislaturas XLVIII y XLIX, 1970-1976. Así aireaba al régimen.
“El escultor de la prosa”, como lo llamó Octavio Paz, nació en Chihuahua, Chihuahua, el 6 de octubre de 1887.
No cumplía un año de edad, cuando su padre, militar de carrera, fue trasladado a la ciudad de México como instructor de caballería en el Colegio Militar. Por eso la familia se asentó en Tacubaya.
Sus primeros estudios los realizó en una escuela de religiosos. La inclinación sacerdotal de Martín, llevó a su padre a prohibirle asistir a misa pero el niño burlaba la vigilancia paterna, por lo que el militar decide proporcionarle otra opción que le abriera un mundo nuevo y diferente: la Lectura
Por sus manos pasan cuentos infantiles, obras de los románticos y todo texto que tiene al alcance de la mano, de modo que al entrar a la adolescencia, la visión de la vida para Martín Luis Guzmán, tiene otros colores.
Un nuevo cargo del padre moviliza a la familia, esta vez como subdirector de la Escuela Naval de Veracruz y se dirigen al puerto.
En Veracruz, Martín, estudió en la escuela Francisco Javier Clavijero. En ese tiempo, Martín, con 14 años de edad, ya sentía una gran atracción por la literatura y edita su primer periódico: “La Juventud”.
De regreso a la ciudad de México, el joven Martín, ingresa a la Escuela Nacional Preparatoria, donde se interesa por el estudio de las ciencias y defiende la enseñanza laica.
Desde las páginas del periódico “El País”, los programas y principios ideológicos de la escuela, son severamente atacados, motivo por el cual los preparatorianos organizan una manifestación para protestar e invaden las principales calles del centro de la capital.
A finales de 1908, se inscribe en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, ahí entra en contacto con Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Antonio Caso y José Vasconcelos. Martín participa en las Jornadas Culturales organizadas por el Ateneo de la Juventud.
Al estallar la Revolución de 1910, el padre de Martín, como militar, hubo de combatir al lado del ejército federal y en un combate es derrotado y mal herido. Antes de morir le dijo que los revolucionarios no eran “mala yerba” y lo insta a seguir la carrera de las armas.
Martín Luis Guzmán se adhiere al maderismo y participa con vehemencia en las manifestaciones que exigen la renuncia de Porfirio Díaz Mori.
En febrero de 1913 la capital de la república se convulsiona con la “decena trágica” que tuvo como corolario el asesinato de Francisco I. Madero. Martín Luis Guzmán, a través del periódico “El Honor Nacional”, denuncia valientemente a los golpistas.
Ante el triunfo de Huerta, Martín se vió precisado a huir con destino al norte para unirse a los rebeldes que combatían contra Huerta, integrándose a las filas de Francisco Villa, quien le dio el grado de coronel.
Con la derrota de Victoriano Huerta y la división que surgió entre los jefes revolucionarios, Martín tuvo el encargo de entrevistarse con Carranza en la ciudad de México, pero en dicha ciudad fue hecho prisionero en septiembre de 1914.
Entre 1916 y 1920 vivió en Estados Unidos, y desde 1917, dirigió en Nueva York una revista en castellano llamada “El gráfico”, y colaboró con la revista “Universal”.
Con los artículos que publicó en ellas formó su segundo libro, en 1920, titulado: “A orillas del Hudson”.
En 1920, Martín Luis Guzmán regresa a México, después del asesinato de Carranza y se hace cargo de la página editorial del periódico “El Heraldo de México”, fundado por el general Salvador Alvarado.
Durante esta etapa se entusiasma con el periodismo y en 1922, funda el diario vespertino “El Mundo”
Antes de iniciar la rebelión delahuertista, en diciembre de 1923, su vida corría peligro, debió exiliarse, primero en Nueva York y posteriormente en España, hasta 1936, ahí escribió en varios periódicos y en ese último año publicó su libro “El águila y la serpiente”.
Durante su obligada estancia en España se convirtió en un pródigo y excelente escritor. De esa época data el inicio de “Las Memorias de Pancho Villa”, obra que publica en México en 1940 y en la que proyectó la fuerte personalidad del Centauro del Norte.
En 1929, publicó la novela “La sombra del caudillo” que es un análisis de la crisis política de México. Hernán Lara Zavala comenta: “fue, tal vez, la primera novela con carácter abiertamente subversivo que buscó desenmascarar un crimen de Estado, aunque todavía de manera un tanto velada, pues los nombres de los protagonistas no corresponden a los de la vida real porque las circunstancias de aquel momento no lo permitían.”
En 1939, funda la editorial Ediapsa y después funda y dirige, hasta su muerte, la revista “Tiempo de México”.
En 1940, fue nombrado miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. El 19 de febrero de 1954, ingresó como miembro numerario, ocupando la silla XIII.
En 1958, Guzmán publicó “Muertes Históricas”, que le valió el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en Literatura y Lingüística.
Martín Luis Guzmán, quien a través de la literatura, dibujó rasgos esenciales de la nación, dejó de existir a los 89 años de edad, el 23 de diciembre de 1976.
Estimado lector, me pongo a sus ordenes en: alarconpuebla@yahoo.com.mx y en alarconpuebla@hotmail.com