PRI desecha consulta a la base para elegir líder estatal
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El presidente de procesos internos del PRI, José Alarcón Hernández, delineó que el método que usará su partido para encarar la renovación de la diligencia estatal, será la votación del Consejo Político y no por consulta a la base como algunas voces al interior del PRI lo han solicitado
El presidente de procesos internos del PRI, José Alarcón Hernández, delineó que el método que usará su partido para encarar la renovación de la diligencia estatal, será la votación del Consejo Político y no por consulta a la base como algunas voces al interior del PRI lo han solicitado.
“Consulta a la base no se podrá hacer porque no tenemos padrón electoral completo (…)Yo no creo que en un mes se pueda hacer un padrón de 500 mil, por decir algo”, declaró.
En entrevista, reconoció que el padrón de militantes en el estado, actualmente con 6 mil 500 inscritos, no se encuentra actualizado lo que podría representar un obstáculo para acceder a este método.
Descartó que el Comité Político Estatal se encuentre secuestrado por figuras cercanas al gobernador del estado, Mario Marín Torres, aunque refirió que en todos los partidos y sistemas políticos, quien ostenta el Poder Ejecutivo tiene una opinión preponderante en las decisiones de su partido.
No obstante, lo anterior puede despertar diferentes reacciones, sobre todo si se recuerda el antecedente que existe cuando Enrique Doger Guerrero buscó impugnar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el proceso de selección de candidato a la gubernatura.
En esa ocasión, aunque la Sala Superior falló en contra del recurso de Doger Guerrero, sí reconoció la disparidad entre las listas confrontadas que presentaron el demandante y la Comisión Estatal de Procesos Internos (CEPI) del PRI, al existir nombres repetidos o bien militantes fallecidos, pero con un registro vigente.
En ese momento, los magistrados sugirieron que debieron confrontarse ambas listas y aclarar dudas respecto al padrón legalmente válido, y a partir de esto definir el 10 por ciento que correspondía a las firmas requeridas por los aspirantes para registrarse como candidatos, tal y como lo marcan las normas del PRI.