Reglas para triunfar en el PRI
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Aunque sea un poco tarde les transmito a los políticos priistas en funciones, el método para ganar espacios mediáticos, obtener algo (o mucho, depende) de dinero y estar vigente o dentro de las cabezas que manejarán el poder hasta el 31 de enero del 2011.
En primer lugar manifiéstese antizavalista. Pero hágalo sin temer a la tradicional congeladora ya que ésta perdió el gas o lo poco que le queda ya no alcanza para “enfriar” a todos los enemigos que antes del 4 de julio eran amigos, jilgueros, corifeos, aliados, zavalistas.
Sea tozudo e inflexible. Con esta actitud logrará obtener los privilegios que le negaron ocasionándole desde la pérdida de dinero hasta el desgaste de su prestigio personal. No ceje.
Amenace y lleve a cabo sus coacciones. Convoque a marchas por la democracia o para conmemorar el Bicentenario y Centenario de la Independencia y la Revolución. En ellas exhiba su cambio de look (es necesario para reaparecer) y no se cohiba si algún enemigo lo insulta; llámele hermano e invítelo a fumar la pipa de la paz.
Hable en contra de Mario Marín Torres. Que no le tiemblen las corvas para criticar al gobernador. Acúselo de imponer a su “delfin”. Señale con su dedo flamígero lo que ha hecho para que sólo sus chicharrones truenen.
Manipule a los medios de comunicación y convóquelos a sus ruedas de prensa. Ya frente a los reporteros tírese al suelo y hábleles de la falta de democracia en el PRI poblano, sin dejar de mencionar a Zavala y a Marín y las causas de la derrota que les infringió Rafael Moreno Valle.
Si lo tiene renuncie a su cargo público. Después envíe boletines explicando sus motivos antizavalistas y/o democratizadores y desde luego sus aspiraciones para dirigir al PRI.
Olvídese de su pasado. Nunca más vuelva a mencionar cómo llegó (si es que lo hizo) a ocupar cargos en la administración pública. Tampoco presuma sus facultades para la genuflexión. Y borre de su memoria (no vaya a ser que se le vuelvan a salir) las frases: sí señor; lo que usted mande patrón; yo no oí nada; es usted un chingón jefe; los que lo critican son una bola de pendejos; sólo los resentidos no entienden su extraordinaria labor política; esa vieja está que se muere por usted; si usted me ordena que dé las nalgas, las doy. En fin.
Maneje las filtraciones. Válgase de compañeros para mandar mensajes a Javier López Zavala. La clave es que éste sepa que usted está dispuesto a negociar.
Déjese ver en los lugares públicos. Cuando lo haga que lo acompañen un secretario particular, una guapa asistente, su fotógrafo de confianza y desde luego alguien que le conteste los teléfonos. El secreto para tener éxito en esos periplos, es que algún oreja le pase la agenda de Zavala o del mandatario. Así podrá encontrárselos y saludarlos con cara de reclamo (nada más la cara) para que salga en la foto y obvio en la prensa.
Cumplidas estas “reglas” le será más fácil negociar su apoyo al próximo presidente del PRI estatal. O de perdida cobrar los gastos de su promoción, millonarios si acaso fue usted uno de los aspirantes cuya derrota fue previamente anunciada.
Vienen a cuento estas reglas porque ayer vi cómo Zavala se sentó en una mesa de Sanborns para convencer a Guillermo Deloya, igual que lo hizo o lo hará con el resto de sus detractores. ¿A cambio de qué? Pronto lo sabremos.
acmanjarrez@hotmail.com