SNTE hace limpia y saca a priístas de sus lugares clave
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Antes de las elecciones del próximo 4 de julio, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) realizó la renovación de sus representaciones en Puebla con la intención de evitar los presuntos nexos con el PRI y de vigilar la actuación política de los dirigentes en las secciones 23 y 51 del SNTE, Eric Lara y Cirilo Salas, respectivamente, durante el proceso electoral.
El primer caso corresponde al nombramiento de Rogelio Rodríguez Rangel, quien se desempeñó como secretario general de la sección 36 del SNTE en el estado de México en el periodo de 2000 a 2003, como nuevo representante nacional para la sección 51 del magisterio.
Rodríguez Rangel sustituye al chiapaneco Julio Peralta Esteva, quien fue removido de la dirigencia sindical por sus presuntos nexos con el PRI.
Para la sección 23 de la organización, el CEN del SNTE determinó que Juan Manuel Armendariz Rangel, quien se desempeñó como secretario general de la sección 28 en Coahuila de 2000 a 2004, fungirá como enlace en sustitución de Felix Mendoza Acuña, quien fue designado como delegado estatal en su natal Coahuila del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Ambas renovaciones se realizaron en el marco de la negociación salarial y de prestaciones entre el SNTE y el gobierno de Puebla, encabezado por Mario Marín, con la intención de “no generar compromisos durante las elecciones locales con el PRI”.
De acuerdo con fuentes cercanas al gremio, Julio Peralta Esteva, oriundo de Chiapas, fue removido de la dirigencia nacional del SNTE para canalizarlo al Área de Promoción del Voto y Coordinación de Campañas del Panal en su natal estado, con la intención de alejarlo del proceso electoral de Puebla, donde presuntamente se había conducido, en el proceso de negociación salarial, con preferencia hacia el candidato a gobernador de la alianza Puebla Avanza, Javier López Zavala.
Por otra parte, Rogelio Rodríguez Rangel –quien fue colaborador cercano de la actual directora de delegaciones del ISSSTE, María San Juana Cerda Franco, identificada como el brazo financiero de Elba Esther Gordillo Morales, líder vitalicia del SNTE– ingresó al gremio en Puebla para conducir, con las autoridades educativas de la entidad, la conclusión del Pliego General de Demandas del SNTE 2010, que este año logró una bolsa superior a los 150 millones de pesos.
En tanto, los líderes de las secciones 23 y 51 del SNTE confirmaron por separado que la estructura sindical ha sido renovada al menos en 50 por ciento durante el periodo del 1 de enero al 30 de mayo; es decir, de los 2 mil 500 comités delegacionales para los centros de trabajo fueron renovados al menos mil 300; de ellos, 450 corresponden a la sección 23 del SNTE.
Finalmente, Lara Martínez rechazó que las renovaciones del gremio en los centros de trabajo se deban a un factor político con la intención de favorecer al candidato a gobernador de la coalición Compromiso por Puebla, Rafael Moreno Valle. “Son cambios habituales que tenemos cada año y que se van dando conforme pasa el ciclo escolar. Nada tiene que ver con un respaldo político, nuestro interés está en mejorar la calidad de la educación”, señaló en entrevista.