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Una reina o un zángano

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Una reina o un zángano
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 2 de julio de 2010

Así, de sopetón, el lector podría estar pensando en endilgar a los candidatos uno u otro de los nombres de la entomología que sirven de título a esta entrega. Pero por favor no se vaya con la finta y suponga que tanto a Rafael Moreno Valle como a Javier López Zavala son destinatarios del sambenito. Dios me libre de hacer semejantes comparaciones peyorativas.

Lo que quiero decir es que el próximo gobernador no tiene porqué encerrarse en Casa Puebla como si ésta fuera su panal donde acudan las “abejitas” a dejar su cuota del día. Si ello ocurriere entonces sí que estaría emulando precisamente a la abeja reina.

Tampoco sugiero que quien vaya a gobernarnos se comporte como los zánganos que tienen la función de aparearse con las “nuevas reinas” gracias a que están dotados de la abundancia de células germinales, mismas que terminan en la “espermateca” de las abejas reinas.

Así que me despojo de esos pensamientos malévolos o lúdicos y voy al grano para al final retomar la metáfora aunque, ¡qué más da!, ésta resulte muy comprometida.

Una vez hecha la aclaración sobre el paralelismo lúdico o malévolo, según el color del cristal con que se mire, veamos lo que debe de hacer el ciudadano que llegue a Casa Puebla.

Primero que nada tendrá que empeñarse en conocer la historia del estado, en serio. Una vez hecho este ejercicio que bien podría llevarle los seis meses que tardará en recibir el poder, en el ínterin leer cuando menos veinticuatro libros (cuatro por mes). ¿Cuáles? Los que les recomienden sus asesores Intelectuales (si acaso los tienen) a partir de los siguientes retos, que por cierto propone o sugiere Carlos Fuentes  en su ensayo “En esto creo”:

Entender las razones de la sobre explotación de los recursos naturales para diseñar un programa inteligente de conservación de nuestro entorno ecológico.

Manejarse a partir del humanismo y la cultura, subrayo cultura, con el fin de poner freno al capitalismo cuya función es explotar a los pobres arguyendo que el gobierno lucha contra la pobreza.

Despojarse de cualquier tendencia personal para así poder frenar e incluso combatir aquellas expresiones xenófobas, discriminatorias, homofóbicas, antifeministas, fundamentalistas, amigueras o prostibularias.

Crear una barrera social cuya fuerza y solidez impida que ingrese a Puebla el crimen organizado, la impunidad en sus diversas manifestaciones y lo que ya parece ser el imperio de la droga.

Entender que la juventud –decía un pensador– es la única enfermedad que se quita con los años. Con esa apertura de pensamiento, los jóvenes servidores públicos podrían respetar el talento y la experiencia de los ciudadanos, hombres y mujeres, que por edad suelen ser marginados e incluso desaprovechados.

Por salud republicana y prestigio personal, negarse a corresponder a través de contratos o prebendas financieras a quienes con su dinero y durante la campaña lo apoyaron. No debe perder de vista que la sociedad ya empezó a organizarse y que de boca y boca o de oreja en oreja conocerá nombres, reclamos, componendas y actitudes de quiénes fungieron como mecenas locales y externos.

No rendir culto a la personalidad como en su época lo acostumbraron personajes de la talla de Mobutu, Leónidas Trujillo, Stalin, Hugo Chávez y Salinas, por citar a los más alejados de nuestra aldea. Entender que se es gobernador por seis años (o menos, depende del pueblo) y que su futuro dependerá de su comportamiento oficial y personal. Sobran los ejemplos.

Preocuparse por sembrar para el futuro de Puebla, olvidándose de sus intereses políticos personales.

Conciliar la tradición con el progreso para diseñar y poner en práctica acciones educativas inteligentes y ajenas al cacicazgo que ejercen los líderes magisteriales.

Sin el lastre que forma las inclinaciones hacia el negocio de la escuela privada, impulsar el desarrollo académico de la universidad pública, o sea a nuestra máxima casa de estudios de Puebla.

Como dicta la tradición republicana, si no lo hicieres, el pueblo os lo demandará endilgándote el apodo de la abeja o del zángano, depende por dónde batees.

acmanjarrez@hotmail.com
 

 

Staff Puebla On Line 2009
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