Alcalde Eduardo Rivera no sabe comunicar ni informar; véase Caso Citelum
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Uno de los primeros cuestionamientos que ha enfrentado el edil de Puebla, Eduardo Rivera Pérez es haber permitido que la empresa Citelum se haga cargo del alumbrado de la capital, luego de que dicha compañía, hace nueve años, intentó apoderarse de dicho servicio mediante un contrato lleno de anomalías y condiciones desventajosas para la Comuna.
Cuando la semana pasa se le cuestionó de tal situación a Eduardo Rivera, se aterrorizó y ofreció una respuesta pobre al decir que la empresa únicamente estará presente tres meses en Puebla, para responder a una “emergencia” en la atención del alumbrado público.
Esa contestación demuestra que el edil no sabe comunicar, porque podía haber ofrecido una explicación más que satisfactoria. Pero tal parece que su respuesta es producto de una combinación de factores, que van desde no saber informar, hasta las restricciones que se han impuesto desde el gobierno del estado para que los servidores públicos –incluidos lo ayuntamientos– no comuniquen nada a la prensa si no es autorizado desde las oficinas del Poder Ejecutivo.
Para empezar, Rivera tendría que haber dicho que Citelum regresó a laborar con el ayuntamiento desde el gobierno de Blanca Alcalá.
Después, fue incapaz de informar que en el Comuna se tiene un buen proyecto para que en breve se licite la contratación de una nueva empresa que se hará cargo del alumbrado, pero con la novedad de que a esa compañía se le exigirá que cada año reduzca un determinado porcentaje el costo del alumbrado público.
Y para lograr ese cometido, el ayuntamiento buscará incidir en los proveedores de la empresa que gane la licitación para que abarate el precio de las luminarias y materiales eléctricos.
Además, se le exigirá a la empresa ganadora que aclare cuáles son sus costos. De esa manera, no solamente se buscará la mejor opción, sino que se reducirá el costo global del alumbrado de la capital.
En tercer lugar, Rivera Pérez podía haber argumentado que Citelum es una de las empresas más importantes del mundo, pues es la que ilumina la ciudad luz, es decir París, además de varias urbes de Estados Unidos.
Y que su mala fama se debía a que Luis Paredes le quería dar un contrato lleno de excesos y que los intereses de la compañía francesa eran defendidos por el salinista José Córdoba Montoya, y que ahora ninguno de esos dos factores están presentes.
Dentro del ayuntamiento de Puebla es un secreto a voces que lo más seguro es que Citelum va a ganar la licitación en cuestión. ¿Si eso ocurre, entonces qué va a responder Rivera cuando dijo que la compañía solamente iba a estar en la capital tres meses?
No cabe duda que la comunicación está empezando a ser una parte muy débil de Eduardo Rivera. Aunque su actual grado de soberbia no le permite, por ahora, visualizar dicha deficiencia.