Ana Teresa Aranda se titula como politóloga en la Unides
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Tras titularse como politóloga por la Universidad del Desarrollo (Unides), Ana Teresa Aranda advirtió que el panismo poblano corre el riesgo de desdibujarse si no entiende el momento histórico que vive.
—En 2000 llegó un neopanista y en 2006 llegó un panista de raigambre a la presidencia. ¿Se puede dar este escenario en Puebla? ¿O el PAN se puede desdibujar?
—Yo creo que pueden pasar las dos cosas. Depende qué escenario quiere construir el PAN. A mí me gustaría que el próximo gobierno sea panista, que lleve los postulados de Acción Nacional hacia delante; tiene que ver con el partido, con las autoridades, muchos deseos de una sola persona. Ojalá el partido entienda la oportunidad histórica, porque sino corre el riesgo de perderse y desdibujarse.
En relación con el gobierno de coalición dijo “hay que apostarle a que le vaya bien porque hará para Puebla desarrollo y progreso. Ojalá este cambio político se vea traducido en más transparencia, en mayor rendición de cuentas, en un mayor combate a la pobreza. Eso es lo que creo que los ciudadanos están esperando. Por eso le apostaron a la coalición”.
Ana Teresa Aranda cumplió uno de sus sueños: ser licenciada en Ciencias Políticas.
Ayer, al filo de las 10 de la mañana en las instalaciones de la Universidad del Desarrollo (Unides), Aranda presentó su examen profesional defendiendo la tesis La reforma del Estado y la propuesta de reforma política de Felipe Calderón Hinojosa.
Un jurado integrado por Mauricio Mateo Chino; el exconsejero electoral, Alexis Cao Romero y Zoila Reina Salazar Solís evaluaron a Aranda, quien cumplió con los protocolos establecidos por la Unides, además le otorgaron mención honorífica.
Un pequeño grupo de amigos y excolaboradores acompañaron a la panista que luchó contra el régimen priista en el siglo pasado —pero la historia siempre posee sus propios códigos— y reflexiona sobre los otros priistas que ahora gobiernan Puebla: “ya desde los tiempos de Adán, unos calientan el pan y otros se comen el pan”.
En esos gajes del oficio, la señora Aranda, mujer del ámbito político que ha ocupado importantes cargos a nivel nacional como la Secretaría de Desarrollo Social, porta ya su hoja del examen profesional con orgullo; una fotografía de Ana Teresa casi veinteañera se exhibe en la hoja.
De la Universidad del Desarrollo, que con un presupuesto exiguo apenas de 5 millones de pesos al año, aumentó su matrícula de 500 a 5 mil estudiantes, se han titulado funcionarios y políticos como Víctor Gabriel Chedraui, quien obtuvo su título de abogado; el diputado ecologista, Jesús Morales Manzo; la extitular del Instituto Poblano de la Mujer, América Soto, y ayer la exsecretaria de Desarrollo Social.
“Hace cerca de tres años me inscribí en la Unides para obtener el título de licenciada en Ciencias Políticas, ya tuve una gran oportunidad y no necesité tener un título universitario. Pero siempre pensé que era necesaria la disciplina en el estudio. Ahora que he tenido tiempo no solamente de presentar mis trabajos, sino elaborar mi tesis sobre la iniciativa de reforma política del presidente Calderón.”
La hipótesis analiza la propuesta del presidente Calderón y su viabilidad para fortalecer el sistema político y el sistema presidencial versus el sistema parlamentario. “Hicimos toda una discusión en este sentido basándonos en los investigadores y en los teóricos para concluir que no necesita México un sistema parlamentario sino fortalecer su sistema presidencial que significa fortalecer su legislativo. Hicimos un estudio sobre el sistema político, sobre el sistema de partidos, analizamos las diez reformas de la reforma política del presidente Calderón. Como la reelección de alcaldes, regidores, jefes delegacionales, la reelección consecutiva de legisladores, el tema de lo que tiene que ver con el marco de la división de Poderes, en ese sentido el veto presidencial, lo que tiene que ver con la reconducción presupuestal; analizamos la capacidad de iniciativa del poder judicial. En cuanto a la disminución del número de senadores y diputados. Fue la gran oportunidad de hacer con método un estudio profundo del sistema político.”