lunes, 15 junio 2026
Posted inPuebla

Aréchiga no rinde cuentas del presupuesto del Congreso del estado

joomla.2009

STAFF PUEBLA ON LINE 2009 22 de junio de 2011

En los cinco meses que lleva de vida la LVI Legislatura local, el presidente de la Gran Comisión, Guillermo Aréchiga Santamaría, no ha remitido una sola acta al Comité de Administración para dar cuenta del manejo del presupuesto del Congreso, y es que al ex dirigente de la sección 51 del SNTE no le interesa armonizar y transparentar el funcionamiento del Poder Legislativo, ni tomar el liderazgo del mismo, sino únicamente utiliza los recursos a su disposición para promoverse como posible candidato al Senado.

El acuerdo que el martes suscribieron el rector de la UAP, Enrique Agüera Ibáñez, y Guillermo Aréchiga, el cual no plantea ningún alcance trascendente, se inscribe en la dinámica de buscar promocionar la figura del profesor ante la posibilidad de que pudiera ser candidato del Panal o incluso del PRI, si es que se concreta la alianza entre la presidente del SNTE, Elba Esther Gordillo, y el gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto en el proceso de sucesión presidencial.

Lo grave de este comportamiento no es que Aréchiga salga a tomarse la foto con Enrique Agüera para atizar la versión de que ambos pudieran ser parte de una fórmula al Senado por el Panal, sino que la conducta del presidente del Congreso va en contra de todos los postulados que la extinta coalición Compromiso por Puebla prometió que plasmaría en el Poder Legislativo.

Durante la campaña se dijo que si ganaba la oposición al partido tricolor se lograría que hubiera división de poderes y el Congreso fuera un auténtico contrapeso, que se legislaría en materia de transparencia y que la habría en el Poder Legislativo; que se agilizarían sus trabajos para dar respuesta a demandas ciudadanas mediante la rápida aprobación de iniciativas, y que se democratizaría la labor de los diputados.

El comportamiento de Aréchiga va en contra de todos los rubros antes citados. Una prueba de ello es que lleva tres meses sin sesionar la Gran Comisión y hasta ahora el Congreso se muestra sumiso y servil al Poder Ejecutivo, pues la fracción mayoritaria –la del PAN– solamente se dedica a recibir y buscar aprobar las iniciativas que manda el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, sin corregirle una sola coma.

Lo más grave de este comportamiento errático es el manejo que se da a los recursos públicos del Congreso.

La única persona que sabe cuál es el manejo exacto de las finanzas del Poder Legislativo es Armandina Esparza, la subdirectora Administrativa del Congreso, y quien es el brazo derecho de Guillermo Aréchiga.

En el Congreso no hay criterios para distribuir el presupuesto del mismo, y por esa razón sólo Guillermo Aréchiga y Armandina Esparza controlan la información referente a los proveedores de insumos que se han contratado en esta Legislatura, así como la entrega de viáticos a los diputados y la asignación de plazas, ya que se dice que por lo menos unas 30 personas fueron contratadas por recomendación del ex dirigente de la sección 51 del SNTE.

A eso se debe a que al Comité de Administración del Patrimonio y de los Recursos Materiales, Técnicos y Humanos, que preside José Juan Espinosa Torres, no se la he remitido una sola acta del manejo presupuestal y de personal que permita conocer cómo se ha utilizado el presupuesto del Congreso.

Y ese control que ejerce Aréchiga no solamente se reduce al tema de los recursos económicos, sino también abarca otras áreas del Congreso; por ejemplo, la Dirección de Comunicación Social no da cobertura a los diputados de Convergencia ni del Partido del Trabajo por no ser del agrado del presidente de la Gran Comisión.

Pese a todo ese control, tal parece que nadie ha sabido asesorar a Aréchiga para que entienda que su crecimiento político no solamente depende del uso opaco del presupuesto del Congreso, sino ante todo debe que tener liderazgo, algo que simplemente no se le da.

En la medida que pasa el tiempo, la relación entre Aréchiga y los coordinadores Mario Riestra y José Luis Márquez, del PAN y el PRI, respectivamente, se deteriora por la actitud del ex dirigente del SNTE de no sabe resolver los problemas del Congreso, y que siempre quiere acordar de manera directa la entrega de recursos económicos con los diputados sin tomar en cuenta a líderes de las fracciones.

Frente a dicha situación, es necesario preguntarse: ¿podría Aréchiga resistir una auditoría a su gestión?

¿No se supone que el Congreso debe velar por el buen manejo de los recursos públicos?

Entonces, ¿por qué no se empieza por el desempeño del presidente de la Gran Comisión?

 

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009