lunes, 15 junio 2026
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Bajo amenazas, edil de Izúcar avaló reapertura de fábrica El Dragón

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 8 de junio de 2011

Esta semana podría reabrir sus puertas la empresa Dragón sin que exista un estudio de toxicología ambiental que demuestre que no es un peligro para la población de Izúcar de Matamoros. Ello es posible por el permiso de uso de suelo que le dio a la compañía el edil Carlos Gordillo, quien acabó cediendo por dos razones: la primera, por las amenazas que hubo en su contra desde la Dirección General de Gobierno estatal, de que si no lo hacía sería destituido y su ayuntamiento sería suplido por un Concejo Municipal.

Y dos, por la perversidad con la que actuó el grupo político del ex secretario de Desarrollo Social y ex edil de Izúcar de Matamoros, Juan Manuel Vega Rayet, que primero puso a Carlos Gordillo en el cargo y ahora está conspirando para quitarlo del poder. Como parte de estas intrigas, los regidores que son parte de esta corriente política acabaron actuando a favor de la empresa Dragón.

Estos factores pudieron surtir efecto por una peculiaridad, que es el carácter voluble e inestable del alcalde Carlos Gordillo, quien cambia de parecer de un día para otro y se ha peleado con todo mundo, pues se encuentra distanciado del ex alcalde Filiberto Guevara, de Vega Rayet, de los regidores de su ayuntamiento y hasta de algunos de los funcionarios de la Comuna que él mismo nombró.

Por lo general un alcalde se acaba quedando solo al final de su trienio. En el caso de Carlos Gordillo, eso sucedió antes de que se cumplieran los primeros 100 días de su gobierno.

Es decir, sin proponérselo el edil Carlos Gordillo se acabó convirtiendo de manera involuntaria en un activo de la empresa Dragón, y esta compañía ha logrado condiciones para reabrir sus puertas aprovechando un conflicto político, ya que hasta ahora no ha podido convencer a la población de que su planta no es una bomba de tiempo.

El problema de fondo es que Carlos Gordillo, de profesión médico, fue promovido como candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a presidente municipal por Juan Manuel Vega Rayet bajo el entendido que sí ganaba los comicios el ayuntamiento sería controlado de facto por el ex alcalde y ex secretario de Desarrollo Social.

Dicho de otra forma, que Juan Manuel Vega Rayet se mantendría como un cacique.

Al llegar el poder, Gordillo no se dejó del todo controlar por Vega Rayet. Una de las causas del conflicto entre ambos es que el segundo de ellos le exigió al edil que nombrara a su hermano José Luis –quien actualmente es el titular de Medio Ambiente en la Comuna– como director del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Izúcar de Matamoros, el cual es un órgano que genera altos ingresos económicos y ofrece poder político a quien lo preside.

La negativa de Gordillo a dar más poder a Vega Rayet, luego de que éste controla a la mayoría de los regidores y funcionarios del ayuntamiento, fue lo que detonó el conflicto de los regidores del PRI contra el edil, de tal forma que la conspiración en contra de Gordillo ha provenido principalmente de Luis Guevara, el síndico del ayuntamiento, ex trabajador de la Secretaría de Desarrollo Social y hombre de todas las confianzas de Vega Rayet. Junto con él operaron el regidor Héctor Vargas y Rosa Alfaro, quien es asesora del alcalde y juega un papel peculiar en el conflicto.

Resulta que Rosa Alfaro, aparte de ser asesora del presidente municipal tiene a varios parientes laborando en el gobierno de Izúcar de Matamoros, incluida su hija, quien es la tesorera municipal, y con todo ello la profesora Alfaro se le volteó al alcalde y le guarda lealtad a Juan Manuel Vega Rayet.

Carlos Gordillo al no tener aliados ni el carácter suficiente para enfrentar los conflictos que han brotado entre su propia gente recurrió a la Dirección General de Gobierno para buscar solución a sus problemas.

Los regidores priistas que le dieron la espalda al alcalde también han recurrido a Laura Escobar, la titular de la Dirección General de Gobierno, con quien han sostenido por lo menos cinco reuniones.

Se dice que todo este periplo llevó a que hace algunos días, en la Dirección General de Gobierno, el alcalde recibiera una advertencia terminante:

O le daba el permiso de uso de suelo a Dragón o se hacía efectiva la solicitud de los regidores del PRI para destituirlo, y ser suplido por un Concejo Municipal.

Ante esa amenaza, Carlos Gordillo cedió y ahora Dragón tiene el permiso que le hacía falta, razón por la cual este día fijará la fecha exacta en que la empresa volverá a funcionar.

Con ello, Gordillo abandonó la postura que había adoptado semanas antes de negarle las licencias a la empresa que es vista con desconfianza por sus antecedentes, sobre todo en Veracruz, donde algunas organizaciones no gubernamentales la acusan de haber provocada decenas de muertos por un accidente industrial.

Y como el gobierno del estado ha mostrado interés de que reabra Dragón, la falta de carácter de Carlos Gordillo le quedó como anillo al dedo a Laura Escobar, mientras que los regidores del Partido Revolucionario Institucional aparentemente cedieron ante Carlos Gordillo y temporalmente han amainado en su interés de destituirlo.

Entre los priistas se dice que después de que abra Dragón los regidores priistas volverán a la carga contra el edil.

El objetivo de los representantes sociales es que el actual ayuntamiento sea suplido por un Concejo Municipal.

¿Y a quién propondrán para que presida ese posible concejo? Pues desde luego a alguien que sea del grupo de Juan Manuel Vega Rayet.

 

 

Staff Puebla On Line 2009
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