Biblioteca La Fragua BUAP celebró el Día de la Lengua Española
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Cada idioma atesora la reflexión acumulada de una visión del mundo específica, por lo que para comprender una cultura es importante conocer su idioma y trayectoria de evolución, por eso es imprescindible preservar las lenguas indígenas de México y del resto del mundo, puntualizó el doctor Luis Roberto Vera, profesor e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.
Al participar en el Ciclo “Elogio de la Lengua Española”, que realiza la Biblioteca Histórica José María Lafragua, en conjunto con la Casa del Escritor del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, en el marco de la celebración del Día de la Lengua Española, el académico expuso:
“El lenguaje semeja esas placas tectónicas que a veces se nos presentan con sus contrastantes cortes geológicos, en los cuales se puede observar la acumulación transcurrida a lo largo de miles de años”.
Confesó que para él la más antigua de las lenguas españolas es el castellano, del cual quedan pocas palabras de uso cotidiano como izquierdo, parra, aquelarre, bacalao, lagaña, chistera y órdago.
Sin contar la enorme presencia de toponímicos, locativos y patronímicos de que están compuestos los apellidos constantemente nombrados en todos los ámbitos de la cultura iberoamericana.
Con su conferencia “Octavio Paz, Eugenio Pereira Salas y el Diccionario Inconcluso”, a través de un ensayo, relató que al estar en la Universidad le sorprendió la múltiple y variada manera en que se reconocen las palabras cognadas en la familia de las lenguas romances y la inmensa cantidad de vocablos griegos heredados a través del latín.
“Los vocablos, al igual que la culinaria, la música y la danza, son otras tantas expresiones de identidad y se perciben como únicas”, señaló el doctor Vera.
El investigador indicó que Octavio Paz “acostumbraba rescatar palabras en desuso, como retobona y pendenciera con las que se refería a la izquierda y a la enemistad entre sus diversas corrientes. Además de que creó neologismos, como la traducción de smog por polumo”.
Por otra parte, el maestro Manuel de Santiago Hernández, director de la Biblioteca Histórica José María Lafragua, comentó que este Ciclo muestra la conjunción de la academia y los bibliotecarios, quienes son los encargados de resguardar los acervos históricos.
“De esta manera se pretende dar un uso y sentido a la labor que realizan ambos profesionistas acerca de este tipo de materiales bibliográficos, con la finalidad de que la sociedad los conozca y valore, transmitiendo así su legado a las futuras generaciones”, destacó.
Como parte de este evento, la Biblioteca Lafragua exhibió algunos de los diccionarios castellanos que alberga: Nueva gramática Latina de Antonio de Nebrija que fue editado en 1874; Gramática de la Lengua Castellana, de la Real Academia Española en 1796; así como los seis tomos del primer Diccionario de la Lengua Castellana, que fueron elaborados y editados entre los años 1726 y 1739.