Diálogo ciudadano para avanzar con paso firme
joomla.2009
Cuatro meses del nuevo gobierno estatal han transcurrido y los diferentes gremios de la sociedad poblana, así como los vecinos de diversas colonias populares y comunidades del mismo estado han alzado su voz mediante manifestaciones en demanda de sus necesidades, muchas de las cuales siguen sin ser atendidas.
Un gobierno abierto al diálogo, cercano a la gente y que busque la conciliación de distintos puntos de vista, es lo que grita hoy la sociedad poblana a las afueras de Casa Aguayo; la única finalidad es conseguir una audiencia con sus autoridades a las cuales se les entregó el voto y la confianza ciudadana, para poder ser escuchados y exigir solución a sus peticiones.
Alrededor de 13 marchas y manifestaciones se han llevado a cabo en la capital con destino a Casa Aguayo, teniendo como actores, miembros de los sectores estudiantil, maestros, comercial, agrícola, del sector privado, madres solteras, personas de la tercera edad, discapacitados, vecinos de diversas colonias, juntas auxiliares y distintos municipios del estado, además de personal de las dependencias propias del gobierno.
Está claro que el inicio de un nuevo gobierno es siempre un tanto lento, pero a casi cinco meses de arrancada la administración estatal, estos focos rojos y amarillos que enciende la sociedad, deberían de tomarse con más seriedad por parte de las autoridades, ya que la imagen de un gobierno fuerte y estable se deteriora y se pierde la confianza ciudadana en el aparato gubernamental.
Es legítimo que la gente demande, es legítimo que la gente exija a sus gobernantes planes, proyectos y trabajo diario, soluciones oportunas para que en la medida de lo posible, la carencia de la ciudadanía se convierta en satisfactor, por ello, lo prudente es darle respuestas concretas a la sociedad.
No se puede legitimar la acción del gobierno, cuando en la realidad, las protestas están latentes, las autoridades son sordas ante la pobreza, la desigualdad y la corrupción, cuando el rezago es evidente, y cuando el progreso es lento y sin ritmo.
Si hacemos un poco de memoria, la primer marcha se realizó casi al primer mes de iniciado este nuevo gobierno, el 15 de marzo, para ser exactos, integrantes de Antorcha Campesina, celebraron –por un lado- la detención del líder de los tianguistas, y por otro lado, exigieron al gobierno estatal que se le aplicara un castigo ejemplar, por la afectación a decenas de sus compañeros agremiados a la causa.
Lo mismo han gritado consignas estudiantes que campesinos, trabajadores del gobierno que comerciantes, y la constante es la misma, que el gobierno estatal no ha sabido o no ha querido atender muchas de sus demandas por falta de voluntad política, o por falta de vocación de servicio.
Un gobierno cercano a la gente, que sabe escuchar el sentir y que sabe fructificar los recursos financieros con que cuenta para resolver las demandas de la ciudadanía, es un gobierno que logrará el consenso de la mayoría, que conseguirá la legitimación de la sociedad que lo eligió y que, sin duda, será recordado en la próxima contienda electoral.
*Secretario Adjunto a la Presidencia del CDE del PRI Puebla.