Diputados aplican la Ley del Hielo a Guillermo Aréchiga, líder del Congreso
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Por pasarse de atento, digamos que de barbero, con el gobernador Rafael Moreno Valle, las bancadas locales de las distintas fracciones parlamentarias acordaron, por unanimidad y en lo oscuro, aplicar la Ley del Hielo al líder camaral Guillermo Aréchiga Santamaría, acuerdo que contempla, sin que lo veamos publicado en el Diario Oficial del Estado, no fumarlo ni pelarlo.
¿Cuál fue el pecado cometido por Aréchiga para ser tratado de esa manera? Comportarse como capataz en vez de par de sus compañeros legisladores, mostrar aspereza en lugar de tacto y sensibilidad, fustigar en vez de recomendar y pedir, fomentar la insidia en vez de la reconciliación y tratar como esclavos a sus símiles en lugar de obtener sus favores numerales a través del diálogo.
Se dice que los logros en el Congreso del Estado, consensos, iniciativas y acuerdos aprobados, Aréchiga se los cuelga en la solapa como si fuesen insignias ganadas en batalla estando en presencia del gobernador, sin dar mérito alguno a sus compañeros ya no digamos del PRI, Verde y PT, de sus propios pares de Compromiso por Puebla.
Las diferencias que hubo entre José Juan Espinosa y Moreno Valle fueron propiciadas, en gran medida, por la actitud servil, intrigosa y celestina de Aréchiga al negarse a discutir y analizar las primeras iniciativas del Ejecutivo antes de pasarlas al pleno, ejercicio común en los quehaceres parlamentarios del Legislativo y, también, por sobredimensionar la postura crítica del convergente.
El problema de Aréchiga es que no sabe decir no ni externar sugerencias al mandatario estatal cuando éste muestra el músculo autoritario, como la Ley Mordaza, simplemente actúa conforme se lo instruyen sin dar explicaciones, tal cual una orden incuestionable de tinte militar.
Cuando Aréchiga fue ungido líder camaral dio la impresión de ser un puente de comunicación extraordinario entre los partidos políticos y el Ejecutivo, por su bagaje sindical y experiencia legislativa federal, sin embargo las quejas, principalmente del PAN, lo señalan como el dique que impide el ascenso de los diputados a los cielos de Moreno Valle.
¿Qué le ocurre al muchacho? ¿Por qué su actitud clasista? Sería difícil adivinar, no obstante da la impresión de querer ser el único representante de Moreno Valle en el Congreso Estatal, algo así como el apóstol San Pedro de Jesús en la tierra. ¿Hace bien o mal? Supongo que hace lo necesario para asegurarse de que ningún otro de sus compañeros tenga siquiera la posibilidad de desplazarlo.
Víctima de sus propios errores e intrigas, no sería extraño que su línea trazada hacia el Senado de la República sea obstaculizada por sus propios compañeros de Compromiso por Puebla, lo mismo en las altas esferas de la política local y nacional como en la mayoría de los distritos de Puebla, y por qué no ya estando en campaña, y es que el rencor que le tienen, bien pudo ganárselo a pulso.