La Célula, ni regalada la quieren
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La carretera de concreto hidráulico que conduce al Recinto Fiscalizador de La Célula parece ser mejor aprovechada por los campesinos de la zona para pasear a su ganado. Son pocos los vehículos que circulan por este lugar, uno de los proyectos más ambiciones del sexenio marinista y que hoy, lejos de la actividad económica que se había proyectado, se encuentra vacío.
Un alambre de púas funge como puerta improvisada para el acceso al complejo donde un par de policías, que se turnan con otros compañeros en guardias de 24 por 24 horas, permanecen a bordo de una patrulla para evitar la entrada de desconocidos.
“Sí viene gente de vez en cuando a preguntar por los terrenos, pero tenemos la instrucción de enviarlos a la Secretaría de Finanzas”, revela uno de ellos. Su compañero le secunda y comenta que en los últimos meses algunos funcionarios de gobierno (que no identifican) han llegado acompañados por posibles empresarios a los que se ha mostrado el espacio.
Los vigilantes aseguran que cada 15 días una decena de personas arriban a las instalaciones para dar mantenimiento. Dicen que los edificios cuentan con servicios de agua, drenaje y energía eléctrica. “Pero ahorita no se usa, para que no se tenga que pagar”.
Las vialidades del llamado Puerto Seco parecen estar en buenas condiciones. Sólo se aprecian pequeños montones de basura. “Es que se acumula por el aire, pero le digo que vienen a limpiar cada 15 días”.
Los policías cuentan que en la administración anterior, y ante el desuso de las instalaciones, al menos un par de veces se prestaron para la grabación de películas. “No me acuerdo de cuál era, creo que era una de migrantes”.
En los alrededores, la vida agrícola de la región transcurre de la misma forma que ocurría antes de la construcción del nodo interlogístico, cuyo costo se elevó de 180 a 450 millones de pesos y presentó retrasos de más de un año. La vida económica no cambió, ni se presentaron nuevas oportunidades. Nunca se concretaron las inversiones de las empresas Servimsa (proveedora de Volkswagen), ni Cardbury Adams, que se anunciaron en el sexenio anterior.
En mayo de este año, el gobernador Rafael Moreno Valle, quien ha criticado el proyecto de su antecesor, anunció ante el Club de Industriales de la ciudad de México que cedería La Célula a cualquier empresario que esté interesado en instalarse mediante la figura de donación onerosa.