miércoles, 03 junio 2026
Posted inPuebla

Las calabazas

joomla.2009

Las calabazas
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 12 de octubre de 2011

“Dad todo el poder al hombre
más virtuoso que exista,
pronto lo veréis cambiar de actitud”
Herodoto

Lo que caracteriza a todos los que habitamos este planeta, es que todos somos mortales.

Los pobladores de esta tierra, de ayer y de hoy, de la prehistoria y de la posteridad, estarán marcados siempre por el desasosiego.

El mundo nunca ha conocido periodos largos de paz y armonía.

Ahora, tenemos enfrente la amenaza de las crisis que se manifiestan en forma violenta o en el sometimiento de unos pocos sobre muchos.

Entre tantos acontecimientos mundiales, ha de contarse lo que ahora está teniendo vida y muerte, a la vez, en este país.

De cualquier modo, sobresale la lucha, a veces soterrada y en ocasiones abierta, por mantener el poder o por hacerse de él.

La economía, las finanzas, las acciones de gobierno, las actividades de las empresas, el desempeño de los habitantes de cualquier forma, están vinculados a ese hilo visible y a veces imperceptible del ejercicio del poder.

De manera inmarcesible se cumple aquella expresión de que el mundo se mueve por tres principios: el poder, el dinero y el sexo.

Uno, dos o los tres, rigen el comportamiento de los que mandan y de los que obedecen.

Por lo pronto, domina la preparación de los ejércitos que han de contender para lograr el cargo de Presidente de la República, senadores y diputados.

La contienda ya está entre nosotros, tanto en los altos niveles de la pirámide como en la base, hacia el interior de los partidos y en general hacia el interior de las organizaciones de la sociedad y entre la sociedad y los propios partidos.

Una parte de los que conformamos la nación, aparentemente, estamos ausentes, pero registramos lo que acontece y lo que esos actores realizan

Hacia el interior del PRI, del PAN y de los otros Institutos Políticos, nada se hace que no sea para hacerse de los cargos.

En el interior de las organizaciones de la denominada sociedad civil, incluidos por supuesto los poderes fáctico, el ejercito, las iglesias, las empresas, también se actúa en ese sentido, unos abiertamente y otros con disimulo o recato.

En fin, que los acontecimientos son como un montón de calabazas que al ser transportadas de un lugar a otro, se acomodan, pero, en ese trayecto, unas revientan a otras, las aplastan, las someten, las estrangulan, las hacen calabaza.

Esta figura nos explica el comportamiento colectivo que siempre, siempre ha caracterizado a la humanidad.

Otra metáfora, permite comprender lo que acontece cotidianamente entre los diversos actores, específicamente los políticos.

Los aspirantes al máximo cargo de la república, hacia el interior de los partidos, se comportan según el conductor que acelera o frena el transporte.

Los aspirantes a los cargos al Congreso de la Unión, actúan conforme a su propio parecer según el bando en el que militan, obedeciendo a sus propios impulsos y naturalmente a los de sus dueños.

Lo que sí es común en casi todos, es ofrecer verdades por mentiras y ocultar falsedades con verdades.

Unos se presentan como corderos siendo lobos y otros siendo gatos se ostentan como panteras.

Otros hacen creer que son poderosos cuando en verdad son unas calabacitas tiernas, descoloridas y desabridas.

Algunos pelean posiciones como si esas fueran a decidir sus candidaturas.  

Otros más, se placean ante los electores, convencidos de que estos no se dan cuenta de la maniobra.

Hay uno que otro que no le importa portar la cadena de canes y ladrar aunque desentone el aullido.

La lucha por el poder es canija, no importa el papel que haya que actuar y menos las formas y los modos.

No hay que escandalizarse, no hay que censurar a nadie, así es la naturaleza humana.

La historia está llena de cosas y casos como esos.

Lo que hay que admirar, es que el rubor no se asoma en sus rostros.

Las calabazas andando, con el tiempo se acomodan.

Las grandes perviven, las pequeñas sobreviven.

Las chiquitas ¡pobrecitas! calabaza quedan.

Es prudente terminar estas líneas con esta sentencia de Henri Bordeaux: “La política es la historia que se está haciendo, o que se está deshaciendo”.

Ó con esta otra de Voltaire: “La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano”.

Estimado lector tengo dos correos electrónicos a través de los cuales recibiré sus comentarios: vivereparvo45@yahoo.com.mx y/o vivereparvo45@hotmail.com

Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009