Más recortes, menos crecimiento
joomla.2009
La economía del país hoy atraviesa otro capítulo más de incertidumbre y por tanto estancamiento financiero, al enfrentar paralelamente el escenario de las economías internacionales que se ha complicado en días recientes a causa de la expectativa sobre los precios del petróleo, los mercados y grandes inversiones, así como la desaceleración en el desarrollo de los países de primer mundo.
En consecuencia, la situación financiera del país está dando muestras de este contexto de inestabilidad, en el que la toma de decisiones por parte de las autoridades federales respecto al paquete económico para 2012 se ha limitado a recortar de forma incisiva el gasto público para los estados.
En este tenor los rubros y proyectos que principalmente se verán estancados y con mayor dificultad para su ejecución serán infraestructura, educación, cultura y pavimentación, considerados detonantes del desarrollo social y factores imprescindibles para el crecimiento de toda nación.
Los fondos compensatorios serán prácticamente suprimidos para cada entidad con 92 mil millones de pesos, cifra que retoma mayor impacto en estados como Puebla, en el que el proyecto en materia de infraestructura urbana constituye las prioridades del Ejecutivo estatal.
Ahora bien, si poco se ha hecho a la fecha con los recursos del paquete presupuestario que se dispuso para este año; si el avance sobre los programas de desarrollo social que beneficien a la gente más necesitada que habita la sierra y las comunidades marginadas ha sido imperceptible, así como la ejecución de acciones eficaces para ampliar y mejorar la impartición de educación en el estado, ¿qué nos espera ahora?
Es hora de que levantemos la voz y exijamos a las autoridades correspondientes mejorar el proyecto económico para el próximo año, pues el crecimiento poblacional no se detiene, por el contrario, cada vez se multiplica y con ello, las oportunidades en general se reducen a un estado crítico, complicándose aún más las expectativas de supervivencia.
Los mexicanos necesitan de un país fuerte y seguro que apueste siempre a favor del crecimiento nacional, que enfoque su labor en atender a la brevedad lo que la ciudadanía requiere, no un gobierno vulnerable que limite el progreso como medida precautoria ante la volatilidad de los mercados internacionales.
Por eso, coincido en la necesidad de trabajar de forma conjunta autoridades y diputados en la revisión de la ley de Coordinación Fiscal para modificar la asignación de recursos al gobierno federal y de los estados, teniendo como marco las prioridades que cada entidad ha presentado, a fin de ajustarlos y lograr que realmente satisfagan sus objetivos específicos.
*Secretario Adjunto a la Presidencia del CDE del PRI Puebla.