México Evalúa reprueba a los últimos 4 gobernadores
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Aunque en los últimos 15 años la deuda pública de Puebla creció de 321 a 9 mil 104 millones de pesos, la infraestructura carretera, de educación y la cobertura en salud no registraron avances significativos, destaca el reporte “Deuda y gasto estatal 1995-2010”, elaborado por la organización México Evalúa.
Al mes de junio del 2011, cada habitante de la entidad debe alrededor de 2 mil 300 pesos, por recursos que, al menos en la última parte de la administración estatal pasada, no se reflejaron en acciones concretas para los ciudadanos sino que se destinaron al gasto de burocracia.
El plazo promedio de la deuda en Puebla está fijado a 18 años y significó un crecimiento entre 2001 y 2010 del 0.9 al 2.2 por ciento respecto del Producto Interno Bruto de la entidad, situación que lo ubica a la mitad de tabla en el listado de las 32 entidades federativas.
¿EN DÓNDE QUEDÓ EL DINERO?
En 1995 Puebla contaba con una deuda pública de 321.4 millones de pesos, que al final del sexenio de Manuel Bartlett Díaz se ubicó en 657 millones de pesos.
Seis años después, Melquiades Morales Flores dejó al estado con pasivos por 3 mil 57.8 millones de pesos.
Sin embargo el mayor salto se produjo en el gobierno de Mario Marín Torres, ya que al concluir su gobierno Puebla tenía una deuda de 9 mil 104.7 millones de pesos, dos veces más de la existente al inicio de su sexenio.
Hasta el 30 de junio de 2011, ya en el actual gobierno, el gran total de la deuda pública asciende a 9 mil 108.3 millones de pesos.
NO SE REFLEJA EN MEJORAS
Pese a este aumento de recursos en los últimos cuatro gobiernos, los avances en educación, construcción de carreteras y salud pública, son mínimos.
Puebla se encuentra entre las 14 entidades con menor transferencia de recursos por alumno en los últimos 10 años, con un promedio de 2 mil 100 pesos, inferior a la transferencia de estados como Oaxaca, donde se destinan 4 mil 208 pesos por alumno.
Los resultados de la baja inversión pueden observarse en la Prueba Enlace, donde el 68 por ciento de los alumnos fueron calificados con un nivel insuficiente.
De acuerdo con México Evalúa, el total de carreteras federales y estatales muestra un “crecimiento limitado” en un plazo de 16 años, donde sólo cinco estados mostraron un crecimiento destacado: Yucatán, Guanajuato, Guerrero, Oaxaca y Veracruz.
En el rubro de infraestructura carretera, Puebla se mantiene por debajo del promedio nacional, contrario al movimiento mostrado en la cobertura de agua potable y drenaje.
Por lo que toca a salud, a la fecha la entidad es una de las nueve en el país que aún no tiene una cobertura universal que garantice a todos los ciudadanos el acceso a la atención médica.
Y a nivel nacional Puebla es la séptima entidad con menor eficiencia de atención a la población con seguridad social, y una de las más bajas para quienes carecen de ella.
CADA POBLANO DEBE 2 MIL 300 PESOS
En el balance de la deuda estatal per cápita, en Puebla es de 2 mil 300 pesos, cifra que rebasa a Tlaxcala donde el nivel de endeudamiento por habitante es de 547 pesos, aunque inferior a los 11 mil 948 que debe cada habitante de Coahuila.
México Evalúa considera preocupante que la deuda pública no se haya utilizado para gasto de inversión, sino para engrosar el gasto corriente y subsidios en su mayoría.
El gobernador Rafael Moreno Valle reveló que el último crédito de 2 mil 500 millones de pesos que contrató el ex mandatario Mario Marín Torres lo destinó a gasto corriente después de las elecciones del 4 de julio de 2010, que entre otras cosas sirve para pago de nóminas.
EL PANORAMA NACIONAL
La deuda estatal bruta asciende a 315 mil millones de pesos entre las 32 entidades federativas, que es equivalente al 2.5 por ciento del PIB, mientras que la federal representa un 31 por ciento.
El estudio destaca que los estados contrataron en los últimos años deuda a mejores tasas de interés (6.3% en 2010 frente al 11.2% de 2005) y a plazos mayores de vencimiento, que pasaron de 8.3 años en 2005 a 14.1 años en 2010.
México Evalúa considera que si la deuda pública no se utiliza para crear mejores condiciones de crecimiento, los estados sólo heredarán más deuda y compromisos financieros a futuras generaciones.