Moreno Valle y el síndrome Gordillo
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Las elecciones del domingo 3 de julio nos demostraron la eficacia con la que puede actuar la maquinaria electoral del PRI y, en consecuencia, nos obliga a preguntarnos: ¿Por qué no se puso en marcha en las elecciones para la gubernatura de Puebla?
Los priistas no entendían la razón de que no hubiera recursos en la campaña de López Zavala, y la apatía de Marín y que el día de la elección los operadores del voto no pudieran salir por falta de apoyo. Ahora que la profesora Elba Esther Gordillo ha declarado de manera cínica que ella realiza acuerdos políticos a cambio de concesiones, prebendas y dinero, y que lo hizo con Felipe Calderón y Miguel Ángel Yunes, se aclara la interrogante. Seguramente Marín negoció con ella la entregar de la gubernatura a Rafael Moreno Valle. ¿A cambio de qué? De impunidad para él y sus cercanos colaboradores.
Por este acuerdo no puso a operar al aparato priista. Tampoco se apoyó ni política ni económicamente al supuesto “delfín”. Y la transición estuvo tersa en exceso si consideramos los antecedentes. Solo nos falta saber si el acuerdo fue antes o después de que se eligiera candidato priista. Así se podría comprender el por qué se escogió a un candidato que dividiría a las bases y que no entusiasmaría a los votantes indecisos.
¿Qué le pidió la profesora a Moreno Valle a cambio de intervenir en esta negociación y poner a su equipo electoral del Sindicato a trabajar para el triunfo de la Alianza? Además de posiciones en la administración del actual gobierno, ¿los mismos 20 millones mensuales que según dice Yunes, le solicitó a él para apoyar a su partido el PANAL? ¿Y qué más? ¿Cooperaría para la campaña con una maleta con diez millones de pesos o más tratándose del consentido? ¿Fue por esto que se movieron tantos recursos para cumplir las peticiones en horas?
Estas son las preguntas que se están haciendo los ciudadanos impactados ante la desfachatez de la mentora, amiga y cómplice electoral de Rafael Moreno Valle. Muchos de ellos decepcionados por el descubrimiento de que tanta corrupción hay en un lado como en el otro, ya que el hacerse de la vista gorda u omitir las trapacerías de su antecesor, es también un delito.
Todo parece indicar que en esas componendas se pactaron la sumisión de los diputados priistas y del Comité Directivo Estatal en pleno. Por ello las iniciativas enviadas por el ejecutivo son aprobadas sin rechistar. Y de ahí que ninguno alce la voz para impugnarlas. El único diputado que se le ha insubordinado ha sido José Juan Espinosa, quien ha señalado los errores cometidos, como por ejemplo, el de conocer durante la campaña las acusaciones que pesaban sobre el ganadero Coronel, de sus nexos con el narcotráfico y de hacerse desentendidos.
Ya surgió la revancha en voz del diputado priista Enrique Nacer, quien acusó a Espinosa de falsificar documentos para obtener una póliza de 50 mil pesos . ¿Se acordará Nacer de los boletos de avión comprados para él y su esposa a una agencia de viajes con una tarjeta de crédito falsificada?
Ante esta obsecuencia legislativa habrá que estar muy pendientes de la reforma política para homologar las elecciones locales con las federales. Si se aprueba el gobernador de 18 meses, será entregarle a Moreno Valle una extensión de mandato que podría encabezarla un pariente o amigo cercano.
La prioridad de este gobierno ha sido la alfombra roja. Las acciones que logren aparecer en Televisa, TV Azteca o Milenio noticias, son las que se ponen en práctica. Las que significan sensibilidad social, pero que no lucen, se desechan. Me refiero a la escuela para sordos, en donde se consideró que era un dispendio pagar la renta de seis mil pesos ( menos del costo de un viaje en helicóptero a la ciudad de México), o asignarles un inmueble en comodato. O a los adultos mayores, que para otorgarles los insuficientes 500 pesos, los quieren poner a barrer las calles o algo por el estilo.
Les recuerdo que hasta los duques de Cambridge, siguiendo el ejemplo de su madre Lady Di, recorren el mundo ocupándose de obras que beneficien a los que menos tienen, y que en nuestro país esto es una obligación constitucional que también, por qué no, puede usarse para obtener charm y brillo social.
Ahora que la líder magisterial del SNTE está en el ojo del huracán, habiendo traicionado la confianza del presiente Felipe Calderón y la amistad con Miguel Ángel Yunes, Rafael Moreno Valle tendrá que escoger entre estas dos lealtades: alejarse de la profesora para evitar salpicarse del lodo que se están lanzando, exponerse a que le haga lo mismo que a Yunes, o cerrar filas con ella y adicionarse a la campaña de Peña Nieto, arriesgándose a ser rechazado por haber traicionado primero al PRI y ahora al PAN. ¿La tiene difícil no les parece?
alvarezenriqueta@hotmail.com