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Pbro. Doctor Miguel Nahuatlato

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Pbro. Doctor Miguel Nahuatlato
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 22 de marzo de 2011
Es uno de los sacerdotes católicos que ha vivido su vocación en la santidad.
 
Don Miguel, estudiaba en la Universidad Gregoriana en Roma, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. 
 
Lo envió a la “ciudad eterna”, el arzobispo Pedro Vera y Zuria. Entonces don José Ignacio Márquez y Toriz era el arzobispo coadjutor, con derecho a sucesión, pues don Pedro, para esos días, estaba muy enfermo.
 
Por cierto, don Pedro Vera y Zuria –afirma don Miguel- era un hombre de Dios. ¡Qué cosas! Se dice que la elite formada por católicos poblanos no lo quería bien, porque no lo veían con porte poblano. El pueblo-pueblo, lo miraba con admiración, pues cuando regresó a la Angelópolis, una vez que concluyó el conflicto religioso en 1929, fue recibido por una de las tres más grandes manifestaciones populares que se han visto en la ciudad durante el siglo XX. Las fotografías así lo prueban.
 
Don Miguel me refirió que su mamá y su papá nacieron en Tlaxcala, vinieron a Puebla, aquí pusieron una tiendita que tuvieron que abandonar por los acontecimientos de la Revolución. Una hermana y él nacieron aquí.
 
Los tres primeros años de la primaria los estudió en la escuela “Ignacio Ramírez” que estaba junto al templo de San Cristóbal y que después se llamó “José María Pino Suarez” y ahora “Himno Nacional”.
 
Entró al Seminario en 1931, una vez que había terminado la primaria en Tlaxcala. El Seminario funcionó donde se podía, en San Francisco Totimehuacán, en Amozoc, en Santa Inés Ahuatempan y en San Luis Tehuiloyocan.
 
En el Palafoxiano fueron sus profesores: Don Pedro Montero, un sacerdote muy preparado, dominaba el latín, el griego, el francés y el italiano; también fueron sus maestros: don Lucio Torreblanca, después obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas; don Luis Maldonado, todos hombres doctos y santos.
 
“Don Octaviano no fue mi maestro, era el Director Espiritual” 
 
Monseñor Miguel, estudió en Roma la Teología y luego hizo el Doctorado.
 
Se doctoró con la tesis: “La actitud del Papa Virgilio (537-555) en la controversia de Los Tres Capítulos”
 
Lo ordenó sacerdote, quien en esos días era como el Vicegerente del Vicario General del Papa Pío XII.
 
¿Usted llegó a saludar a Pío XII? “Sí, los jesuitas nos cuidaban mucho, yo me siento muy agradecido con ellos, porque en esos tiempos, de tanta hambre y de tanta inseguridad, nos protegían. Nos llevaron a que nos diera la bendición el Papa Pío XII recién ordenados”.
 
“Durante la Segunda Guerra, fui “testigo” de la derrota de los alemanes, la cual no fue infligida por las potencias aliadas, sino por el “General Invierno”, ya que cayeron nevadas de dos metros de nieve: las máquinas, los tanques, los motores no funcionaban, a los soldados se les congelaban las pupilas y la vejiga y ¡sólo 40 km los separaban de Moscú!”
 
Don Miguel cuando regresó de Roma, ya ordenado Sacerdote, de manera inmediata fue adscrito al Seminario y pronto fue nombrado Prefecto de Disciplina. “En este cargo hay que dirigir, exigir y corregir, por eso se vuelve uno un poco odioso”.
 
“Entonces y a lo largo de mí servicio en el Seminario, tuve como Rectores al doctor Luis Garcés Sánchez, a don Ascensión Ochoa y el último, ya en la década de los sesenta, a don Bartolomé Carrasco Briseño, que fuera obispo de Huejutla, Hidalgo, de Tapachula, Chiapas y quinto Arzobispo de Oaxaca”
 
Monseñor Nahuatlato impartió en el Seminario Teología Dogmática y Teología Moral
 
Don Miguel Nahuatlato, fue cinco años Vicario General de la Arquidiócesis, puesto que equivale al de Secretario de Gobernación. Lo nombró el arzobispo Rosendo Huesca Pacheco, quien sucedió en el cargo al arzobispo Ernesto Corripio Ahumada.
 
Monseñor Nahuatlato también ha sido capellán de religiosas, durante prácticamente toda su vida. Sirvió a las Pasionistas, a las del Verbo Encarnado, a las del Colegio Puebla, a las Agustinas y a las Siervas de María.
 
También trató al obispo auxiliar y vicario general de la Arquidiócesis Emilio Abascal y Salmerón, quien después sería arzobispo de Xalapa, durante el episcopado de don Octaviano Márquez y Toriz.
 
¿Alguna vez le propusieron ser obispo? “No, ¡Jamás! Es una dignidad que exige una gran responsabilidad, no es cosa como para desearla.”
 
¿El padre Lic. Rafael Amador Tapia Zúñiga, fué su alumno? “No, cuando yo pasaba a la Curia él fue enviado a Montezuma”. ¿Ese cargo es difícil? “Pues sí, el que gobierna es el obispo y el vicario general ejecuta sus disposiciones.” 
 
Don Miguel nació el 26 de junio de 1917. No conoció los hechos de la Revolución, pero sí las persecuciones de la guerra cristera.
 
“Aquí en la diócesis no hubo lucha, pero si casos aislados de persecución. Mucho contribuyó a ello el arzobispo Pedro Vera y Zuria, y bueno, también el carácter de la gente de Puebla, que es distinto al de la de Jalisco, Guanajuato, Zacatecas o Michoacán”.
 
¿Usted ya ha escrito sus memorias? “No, no creo que tenga yo muchas cosas que contar”.
 
¿Usted trató a algún Presidente de México ó gobernador ó presidente municipal? “Sí, a algunos, pero de eso no hablo. Aún cuando todo mundo sabe que Obregón y Calles ordenaban que a los sacerdotes y a los laicos los pusieran en el carro del ferrocarril y cuando ya no cabían, pues ordenaban: ¡Mátenlos!”.
 
“Conocí a Alfredo Toxqui Fernández de Lara, a Guillermo Jiménez Morales y a otros. Nosotros tenemos prohibido juzgarlos. No se puede decir: no pienses, o sea, piensa pero no lo expongas, no lo digas, porque te toman a mal”.
 
“Mi papá se llamó Miguel, mi mamá Aurea, ellos hablaban el náhuatl”.
 
¿A qué se debe que durante todo el siglo XX hayamos tenido obispos no nacidos en la Arquidiócesis?
 
“Bueno, el único que nació aquí en Amozoc fue el señor Enrique Sánchez Paredes y ahora don Víctor Sánchez Espinosa. Bueno, así es en la Iglesia”.
 
¿Usted conoció a don Rafael Guízar y Valencia? “Sí, sí lo ví, en algunas ocasiones. Era un hombre de gran valor y de gran valía. Ahora es patrón de los obispos, es un santo”.
 
Mons. Miguel Nahuatlato es honra del clero poblano por su sabiduría y su santidad. 
 
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Staff Puebla On Line 2009
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