Pemex sólo pinta pero no repara puentes dañados en explosión en Texmelucan
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Autoridades federales, estatales y municipales de San Martín Texmelucan intentan engañar a la población al repintar únicamente un puente peatonal que fue dañado por la explosión del pasado 19 de diciembre de 2010
Autoridades federales, estatales y municipales de San Martín Texmelucan intentan engañar a la población al repintar únicamente un puente peatonal que fue dañado por la explosión del pasado 19 de diciembre de 2010; además de que permiten el paso de vehículos y peatones por el único puente que está habilitado para cruzar en la zona del desastre pese a que está a punto de derrumbarse y con ello ponen en riesgo de decenas de personas.
Vecinos de la colonia Solidaridad en el municipio de San Martín Texmelucan, coincidieron en señalar que los trabajos por parte de PEMEX van lentos para tratar de volver a la normalidad esta zona afectada por la explosión de ductos, ya que su principal acceso el Puente Rojo, demolido al resultar afectado y otro tipo de infraestructura, tardará varios meses en construirse.
María de los Ángeles Argüelles Chacon, quien vive a las márgenes del río Atoyac y que el 19 de diciembre cuando ocurrió la tragedia, fue afortunada al no incendiarse su humilde casa que tenía a escasos centímetros las llamas producto del combustóleo que se prendió, ve complicado que las autoridades cumplan con su palabra de concluir la reconstrucción de la zona devastada el 9 de abril.
En el recorrido que hizo Puebla On Line, a un día de cumplirse el mes de la explosión, se observó que todavía continúan las redes colocadas por PEMEX a lo largo del cauce del río Atoyac para atrapar los restos de aceites producto del combustóleo incendiado en el agua, que casi ha sido retirado conforme han transcurrido los días, después de la tragedia.
A un costado del río, lo único ya reparado o pintado fueron unos columpios alcanzados por las llamas, así como la pavimentación de un camino peatonal para transitar a las orillas del márgenes del afluente.
En tanto, las aguas negras que provienen de otras partes altas y que pasan por la colonia Solidaridad prácticamente están limpias de la sustancia de petróleo, que en los primeros días tras la explosión algunas personas se aventuraban a sacar con cubetas el chapopote para venderlo.
Todavía continúa personal de una empresa ambiental denominada BASA que en forma constante cambia las redes instaladas para atrapar lo poco que quede del combustóleo.
Además, a las orillas del río continúan los troncos de árboles y ramas quemadas que algunos pobladores han comenzado a llevarse para vender como leña.
En la otra entrada, que es la única utilizada para llegar a la colonia y que se encuentra a menos de un kilometro del tianguis de San Martín, todavía los trabajos no han iniciado, pues las barreras de metal colocadas en los costados del puente, prácticamente están colgando de los pocos tornillos que no fueron fundidos por las llamas que pasaron por debajo del mismo.
Mientras que en el caso de algunas torres de alta tensión ya fueron sustituidas por unas nuevas y se ve al estar pintadas.