¿Por qué mienten los regidores?
joomla.2009
Antes de anunciar algo bueno para los ciudadanos o una acción del ayuntamiento de beneficio social o inaugurar alguna obra de impacto colectivo en nuestra agobiante ciudad, lo primero que hacen los regidores del ayuntamiento poblano, es aumentarse su dieta y decirnos mentiras.
Los ciudadanos de a pie, las mujeres y hombres comunes nunca podremos entender su lenguaje, nos dicen que no hubo aumento, pero si hay ajustes en sus compensaciones económicas.
Para qué diablos desempolvar un acuerdo de cabildo de los tiempos de Enrique Doger Guerrero, sobre las compensaciones y con ello justificar un aumento simulado a altos salarios como representantes populares del municipio.
No entiendo el actuar del Presidente Municipal, Eduardo Rivera Pérez, para darle más prioridad a las compensaciones de quienes componen su cabildo, por encima de los grandes problemas que vive y enfrenta la ciudad.
Lo más extraño del asunto es la complicidad de todas las fracciones partidarias representadas en el ayuntamiento (PAN, PRI, PRD, PANAL, Convergencia y PT) quienes votaron en favor del punto de acuerdo. Bueno con eso nos demostraron de que están hechas, el tamaño de sus ambiciones, de su capacidad de servicio, de su visión sobre los problemas municipales y porque están ahí.
Vayamos de rapidito, cuatros secretarios municipales ganaran un poquito más de 90 mil pesos mensuales y los señores regidores de 40 a 60 mil pesos, nada más.
Estos actos de ambición económica no pueden ser los principios que representen un programa de una coalición que lucho por la alternancia, el cambio y loa honestidad pública.
Lo mejor que hubiesen hecho, es haberles anunciado a los ciudadanos que en un tiempo mínimo mejorarían los servicios municipales, que habrá obras públicas prioritarias en las colonias, que los servicios más demandados serán atendidos y que la seguridad pública son prioridades de la nueva administración municipal.
Pero decirles que no ha sido así, que apenas están aprendiendo, que se están poniéndose de acuerdo, que están aún revisando los documentos, que están contratando despachos contables para revisar la administración pasada y que medio están entendiendo como gobernar, es un error de la llamada gobernanza pública.
Los políticos y los llamados representantes populares, están acostumbrados a decirnos mentiras y engañarnos diariamente. Lo mismo a justificarse y justificar sus errores, abusos de autoridad y hechos discrecionales cuando toman dinero que no es suyo.
Veamos una pequeña comparación: un regidor de esta capital, se levanta temprano, se asea, sale corriendo a un desayunadero, toma sus diez celulares y su nextel, sube a su lujosa camioneta, lee por su blak berry las noticias y los chismes, llama a su asistente y llega a su oficina o cubículo a la hora que quiere.
El regidor no tiene hora de entrada, tiene viáticos, secretaria, asistente; gestiona de todo, su trabajo se reduce a asistir a comisiones, si preside una, tiene chamba o sino solo asiste a las sesiones de cabildo, en su oficina recibe gente, tramita asuntos que le interesan y tiene derecho de picaporte con los altos funcionarios municipales.
Para eso gana hoy 60 mil pesos, más las cuotas por las gestiones y todo lo que deja ser regidor de la principal ciudad poblana.
Un ciudadano sub empleado, gana al mes si bien le va 4 mil pesos mensuales, un obrero más o menos 5 mil pesos, un empleado lo mismo, un maestro seis o siete mil pesos cuando es tiempo completo.
Los regidores de la pasada administración ganaban mucho más, con apoyos discrecionales, los de hoy quieren transparentarlas y siguen teniendo buenos privilegios como: vales de gasolina, celulares y todo lo que implique su representación.
Mientras los asalariados u empleados, trabajan ocho horas, tienen solo media hora para echarse un taco, gastan en su pasaje colectivo y compran su fichas de celular, además la joda es dura y de todos los días
Los asesores, asistentes y secretarias bien recomendadas ganan buenos el doble y acompañan a los funcionarios. Ellos deben de estar bien vestiditos, bañaditos y tener buena presentación.
Aumentarse en automático más dinero fue un grave error que los regidores han cometido.
Las cosas no están como para este tipo de decisiones, la gente no es tonta, nadie se traga las justificaciones que hicieron en el cabildo.
A un mes de gobierno municipal los regidores chantajearon y tomaron como rehén al alcalde poblano para que presentara el punto de acuerdo.
Cual crisis o diferencias de la derecha, del PRI, de las ambientalistas o de la izquierda, sus únicas prioridades y contradicciones de fondo son el dinero y como obtener más a costa del poder.
El cabildo debió dar muestras de un cambio verdadero y echar abajo dicho acuerdo de la ante pasada administración. Debieron decirnos que la pauta seria su austeridad y el trabajo eficiente por encima de las compensaciones.
La ciudadanía espera cambios y transformaciones profundas en esta nuestra ciudad, no discusiones en cabildo para ver de a como les toca a los altos funcionarios y regidores.
La capital poblana es y representa mucho más que sus ambiciones personales, los electores los eligieron para que trabajen y solucionen los problemas que enfrentamos diariamente los ciudadanos. Hasta ahora no hemos visto nada y tampoco los grandes acuerdos del cabildo municipal para hacer de Puebla una gran ciudad más justa, equitativa, desarrollada, segura, digna y una de las mejores de todo el país.