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Religiosas reciben amenazas de Pedro Plaza para que regresen predio de la reserva Atlixcáyotl

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 17 de mayo de 2011

La relación entre el clero católico y el gobierno del estado nuevamente se ha tensado, ahora por la disposición oficial de quitarle un predio –de la reserva territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl– de una hectárea a una congregación religiosa. El asunto no se reduce solamente a la determinación de retirarles el terreno al Colegio Progreso de Puebla, sino también registra una serie de anomalías que se han cometido en este proceso, ya que han privado amenazas y malos tratos para amedrentar a las monjas que son dueñas del plantel, además de que se les quiere despojar de la propiedad pese a que esa decisión aparentemente no está autorizada por el Poder Ejecutivo.

Atrás de este proceso viciado de anomalías se encuentra Pedro Plaza Montaño, quien es el director del Fideicomiso Público de la reserva territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl, quien les ha propuesto a las religiosas afectadas quitarles el predio –sin que medie una orden por escrito– para después devolvérselos incompleto. En lo que parece ser una maniobra que esconde un manejo oscuro.

De acuerdo con el instrumento mil 280 de la Notaría Pública número 25, el 11 de diciembre de 2006 el gobierno de Melquiades Morales Flores le hizo una donación onerosa de una hectárea al Colegio Progreso de Puebla y en donde se establecieron nueve cargas a los beneficiaros, entre ellas que en un periodo de 24 meses deberían “desarrollar y consolidar” la construcción de un plantel educativo, que abarca primaria y secundaria, además de un auditorio, una capilla, una plaza cívica y una casa para los profesores.

Mediante el oficio FPRTAQ/DG/258/ 2011 el pasado 16 de febrero, el director general del Fideicomiso Público de la reserva territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl, Pedro Plaza Montaño, citó a la sor superiora Susana Ángela Castillo Medina, quien es la directora del Colegio Progreso, para revisar la situación jurídica del predio en cuestión, el cual se ubica en la calle circuito Maya Sur número 59 de Cuautlancingo, y corresponde a la identificación UDULT16D1.

Hasta ahí todo parecía dentro de lo normal y acorde a lo que había anunciado el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, en su toma de protesta, de que se revisaría el uso de los predios donados de la reserva territorial.

La directora del Colegio Progreso de Puebla sabía que su congregación religiosa no ha cumplido con todo lo que establece la donación, pero tenía argumentos para exponer que están en proceso de cumplimiento, ya que el predio está totalmente bardado y se lleva un avance importante en la construcción del edificio de la primaria, que ha implicado una inversión de unos 5 millones de pesos y actualmente se tiene a 14 trabajadores laborando en la obra.

Además que el financiamiento lo obtienen por donaciones, que en su mayoría han provenido de agrupaciones religiosas de Alemania.

La carta que le envió Pedro Plaza a la religiosa iniciaba con la convencional frase de “Por este medio, le envío un cordial saludo a la vez que aprovecho para ponerme a sus órdenes”, por lo cual la madre superiora supuso que habría un dialogo cortés y razonable, pero se encontró con funcionarios que a base de amenazas e intimidaciones le dijo que tenía unas cuantas semanas para entregar el predio al gobierno.

Desde esa primera reunión y hasta la fecha, los funcionarios del fideicomiso nunca les han planteado por escrito la intención de despojar a las religiosas del predio.

Únicamente de manera verbal les dijeron que la propuesta es que regresen el predio y que luego, les volverán a adjudicar el mismo, pero ahora tendrá una extensión de 6 mil 800 metros cuadrados, lo cual significa perder 40 por ciento de la extensión, y de esa parte se ignora que uso le quieren dar.

Lo más raro del caso es que las religiosas descubrieron que el jueves 3 de marzo de este año, en una edición extraordinaria del Periódico Oficial del Estado de Puebla, se publica un decreto por el cual el jefe del Poder Ejecutivo modifica de manera parcial el Programa Subregional de Desarrollo Urbano de los municipios de Cuautlancingo, Puebla, San Andrés y San Pedro Cholula, entre otros objetivos para poder donar un predio de la reserva territorial a la Fundación Teletón de Televisa.

Y ahí en ese documento –ver abajo una reproducción–, en la página 12, se establece que el lote UDU LT–16–DI, del Colegio Progreso de Puebla, no sufre ninguna modificación en la hectárea que le fue donada bajo el instrumento notarial del 11 de diciembre de 2006.

Frente a todas las inconformidades y dudas que las religiosas del Colegio Progreso de Puebla tienen por el trato de los funcionarios del Fideicomiso Público de la reserva territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl, solamente han recibido amenazas de que perderán todo si en esta semana no se presentan a la notaría número 54 a firmar el allanamiento que marcará las características de la nueva propiedad, sin que las afectadas sepan cuál es contenido de la escritura que les entregarán.

En la edición de este lunes del periódico digital e–consulta, Rodolfo Ruiz narra un encuentro que el pasado fin de semana tres religiosas del Colegio Progreso tuvieron un encuentro con el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, para tratar el conflicto narrado en este espacio. De acuerdo con la versión del columnista el prelado les dijo que no tiene comunicación directa con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y por tanto, les recomendaba firmar la entrega del predio en cuestión.

A ello se debe agregar, que el prelado también les comentó que miembros del arzobispado habían intentado resolver otros tres conflictos –menores que los del Colegio Progreso– con funcionarios del gobierno, y que al final no se resolvió nada, y por el contrario, “nos maltrataron”.

Que todo ello se debía a que en el grupo del gobernador se tiene la idea de que el alto clero católico había apoyado en la pasada campaña electoral al candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Javier López Zavala. 

Y pese a que se habían presentado pruebas para demostrar lo contrario, había poca comunicación entre el arzobispo y el gobernador.

 

Staff Puebla On Line 2009
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