Sepultan reelección de diputados, senadores y alcaldes
joomla.2009
La alianza PRI-PVEM-Nueva Alianza en la Cámara de Diputados sepultó ayer la reelección consecutiva de diputados, senadores y alcaldes, así como la iniciativa ciudadana, truncando así lo que se proyectó como una ambiciosa reforma política.
Durante la discusión en lo particular del dictamen, el pleno rechazó con 237 votos en contra, 171 a favor y nueve abstenciones, la propuesta de incorporar la reelección consecutiva de legisladores y munícipes.
El análisis de éste y otros dos temas consumió casi 10 horas de debate; hoy seguirá la discusión de más de 40 asuntos restantes.
SEPULTAN REELECCIÓN DE LEGISLADORES
Otro retazo de la reforma política volvió a ser discutido ayer. A pesar de que los legisladores esta vez sí lograron un debate de altura, la mayoría PRI-PVEM-Nueva Alianza impidió la reelección consecutiva de diputados, senadores y alcaldes, frenó hacer consultas en día de elecciones y negó el derecho a la iniciativa ciudadana.
Esos tres temas se discutieron en una sesión de casi diez horas. Es el segundo día que se ocupan las mismas horas para un proyecto, lo que hace que sea una ley que más tiempo ocupe en ser discutida, si no es que la más discutida, pues quedaron temas pendientes para ser tratados en una nueva sesión hoy.
Las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional serán convocadas por el Congreso de la Unión a petición del Presidente de la República, por 33% de los integrantes del Congreso de la Unión; o por los ciudadanos en un número equivalente al menos a .13% de los inscritos en la lista nacional de electores, algo así como 100 mil electores.
No podrán ser objeto de consulta popular la restricción a los derechos humanos; los principios consagrados en el artículo 40 de la Constitución; la materia electoral; los ingresos y gastos del Estado; la seguridad nacional y la organización, funcionamiento y disciplina de la Fuerza Armada permanente.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación resolverá, previa convocatoria que realice el Congreso de la Unión, sobre la constitucionalidad de la materia de la consulta. Sólo se podrá realizar una consulta popular por año y no podrá coincidir con el desarrollo del proceso electoral federal.
El día de apertura de cada periodo ordinario de sesiones el Presidente de la República podrá presentar hasta dos iniciativas para trámite preferente, las cuales deberán ser discutidas y votadas por el Pleno de la Cámara de origen en un plazo máximo de 30 días naturales. Sin embargo, no fue facultad del Congreso legislar sobre iniciativa ciudadana como pretendía la oposición conformada por el PAN y PRD.
SOBRE LA REELECCIÓN
Durante la discusión en lo particular del dictamen de la Reforma Política, el Pleno de la Cámara de Diputados rechazó con 237 votos en contra 171 a favor y 9 abstenciones, la propuesta de incorporar la reelección consecutiva de legisladores.
La reserva rechazada y que prolongó ese tema más de cinco horas fue presentada por el diputado del PAN Agustín Torres Ibarrola y proponía incluir el siguiente texto:
“Los senadores y diputados al Congreso de la Unión podrán ser reelectos en forma inmediata, en cada ocasión los primeros hasta por un periodo adicional y los segundos hasta por dos. Los diputados o senadores propietarios que hayan cumplido los periodos de reelección antes establecidos, no podrán ser electos para el siguiente periodo con el carácter de suplentes. A los diputados o senadores suplentes que hubieren estado en ejercicio les será aplicable lo establecido en el párrafo anterior”.
Durante la discusión, el diputado Felipe Solís Acero, del grupo parlamentario del PRI, señaló que dentro del dictamen que se está poniendo a consideración del Pleno, viene establecido un artículo transitorio que “plantea que sea la ciudadanía la que resuelva si debe haber o no reelección consecutiva de legisladores mediante una consulta popular.
Al defender la propuesta al artículo 59, el diputado del PAN Javier Corral consideró que la reelección legislativa es un mecanismo que permitiría contrarrestar la fuerza de los partidos. Reconoció que aunque la reforma es insuficiente, sí contribuye a la democratización de las instituciones y representa un avance de la democracia participativa.