Taxista, oficio de alto riesgo en Puebla; van 5 asesinados
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Conducir un taxi en el municipio de Puebla se volvió un oficio de alto riesgo, pues desde el pasado 28 de junio la junta auxiliar de La Resurrección se convirtió en un depósito de cadáveres, cuyos agresores no sólo se conforman con arrebatar a los choferes sus pertenencias y sus vehículos, sino también la vida.
César González Cárcamo, de 56 años de edad, fue el último taxista víctima de quien podría perfilarse como un asesino o asesinos seriales:
Su cuerpo fue encontrado el pasado viernes, al lado de una obra en construcción, en la colonia Benito Juárez, perteneciente a La Resurrección. Estaba maniatado y presentaba varias heridas ocasionadas con un machete en la cabeza.
Desapareció el jueves 1 de septiembre, al parecer durante la noche, y ese mismo día por la tarde los familiares de los otros cuatro taxistas asesinados en la zona realizaron una manifestación afuera de Casa Aguayo para pedir a las autoridades estatales que investiguen las muertes.
Este miércoles fueron más de 20 líderes de agrupaciones adheridas al Consejo Taxista del estado de Puebla, quienes, preocupados por la situación que enfrenta su gremio, se reunieron para hacer la misma petición a Ardelio Vargas Fosado, Amadeo Lara Terrón y Víctor Carrancá Bourget, titulares de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSP), la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (Ssptm) y la Procuraduría General de Justicia (PGJ), respectivamente.
“Ya no más muertes”, solicitaron. “Basta ya que nuestro sector siga siendo blanco de asaltos, robos y secuestros como del que hemos sido víctimas. Hemos sido vulnerables, producto de nuestra desorganización”, expresó Pedro Díaz García, presidente del Consejo Taxista del estado de Puebla.
En una conferencia de prensa, el dirigente exigió resultados sobre las investigaciones a los responsables de la seguridad pública y prevención del delito en la entidad, pues manifestó que sus compañeros necesitan sentir confianza para desempeñar su trabajo y “no esperar con el Jesús en la boca que regresen a la casa, porque los delincuentes andan sueltos”.
El líder no sólo presentó una queja ciudadana, sino que les planteó una propuesta a los funcionarios mencionados: “Los taxistas están a disposición de que se les capacite, se les dé un curso de prevención del delito para coadyuvar y estar en comunicación (con los cuerpos policiacos) denunciando cualquier acto ilícito, no precisamente contra un taxista”.
Posteriormente, a través de un comunicado, el Consejo Taxista reiteró:
“Proponemos una capacitación por parte de los agentes ministeriales que con su experiencia nos pueden orientar qué hacer en materia de seguridad, verifiquen que estamos legalmente constituidos para la prestación del servicio y certifiquen que no contamos con antecedentes penales, de esta manera podemos ofrecer a los usuarios un mejor servicio”.
LAS VÍCTIMAS
Los cinco casos de los taxistas asesinados llaman la atención porque sus cadáveres fueron abandonados en la misma zona de la ciudad, es decir, en la junta auxiliar de La Resurrección. Tres de ellos fueron ultimados con fuertes golpes en la cabeza, mientras que de los otros dos se ignora el motivo de su deceso, ya que fueron carcomidos por los animales del lugar.
Todos estos conductores del transporte público mercantil fueron despojados de sus pertenencias personales y de su unidad; sólo en un caso se localizó el taxi.
El primer crimen fue el de Floriberto Hernández Ramírez, de 56 años de edad, quien apareció sin vida el pasado 28 de junio, en unos campos de cultivo localizados en el paraje “Rojas Pitla”, donde la fauna lo había semidevorado, dejando intactas las piernas y la cabeza.
Su familia supo de él hasta dos días antes del hallazgo del cuerpo, cuando se comunicó con su esposa vía telefónica diciéndole que ya se dirigía para su domicilio. Sin embargo, nunca llegó.
El segundo taxista asesinado fue Miguel Ángel Cadena Moreno, de 38 años de edad, vecino de San Salvador Tepexco, Tlaxcala. Su cadáver fue descubierto el 16 de agosto en la barranca “Yacuntatitla”, ubicada en el Camino a Los Encinos.
De este hombre sólo fueron encontrados los huesos de las piernas y del coxis, junto con los zapatos y la ropa manchada de sangre. Dos días después, sus familiares acudieron al lugar en búsqueda de los demás restos y solamente hallaron el cráneo completamente limpio.
El mismo 16 de agosto, pero horas más tarde, fue localizada la tercera víctima: Fidel Pedro Monarca Acatenco, de 53 años de edad, cuyo cadáver apareció en un lote baldío frente a la Termoeléctrica, sobre el camino a La Resurrección.
El hombre tenía aproximadamente una semana de haber desaparecido y fue encontrado en estado de putrefacción, pues se estimó que tenía cuatro días de haber sido asesinado. Además, presentaba un fuerte golpe en la cara que, al parecer, le causó la muerte.
A él se le vio por última vez cuando iba en su taxi, tipo Tsuru, mismo que fue encontrado desvalijado en la colonia 2 de Marzo.
El día 26 de agosto, otro taxista de aproximadamente 40 años de edad fue ubicado en medio de unos sembradíos de milpa, en el Camino a la Barranca de Xonacatepec, en el paraje conocido como “Mazarrate”.
De esta persona se ignora su nombre, pues la PGJ se negó a proporcionar estos datos. Lo único que se sabe es que el varón desempeñaba el oficio de taxista.
Tenía amarradas las manos arriba de la cabeza y presentaba un golpe en el cráneo, con exposición de masa encefálica, causa de la muerte. Al momento de su hallazgo, tenía unas 12 horas de haber sido privado de la vida.
Recientemente, César González Cárcamo, de 56 años de edad, fue encontrado el 2 de septiembre en el Camino a “La Pila”, esquina con calle Benemérito de las Américas, al lado de una obra en construcción, en la colonia Benito Juárez.
¿UN ASESINO SERIAL?
El director de la Policía Ministerial, Juan Luis Galán Ruiz, informó que estos casos conforman un tema preocupante para la PGJ, por lo que los elementos a su mando realizan las indagatorias.
“Estamos trabajando con esto, es un tema que nos está ocupando. Manejamos un perfil aproximado del agresor, incluso ya tenemos un perfil geográfico y acciones programadas en consecuencia”, explicó.
No obstante, no descartó que el homicida opere con un cómplice más. Su móvil principal sería el robo, pero también se contempla que el o los asesinos tuvieran otros motivos para perpetrar los crímenes.
Aseguró que el victimario ha ejecutado el mismo modus operandi en todos los casos, pero debido al sigilo de las investigaciones se reservó a dar mayores informes.
RECOMENDACIONES PARA LOS TAXISTAS
Por su parte, el presidente del Consejo Taxista del estado de Puebla hizo las siguientes recomendaciones a sus compañeros, a fin de evitar ser víctimas de la delincuencia, transcritas a continuación:
*Si en pleno recorrido sus “pasajeros” están realizando señas o nota cualquier actitud sospechosa entre ellos, trate de dirigirse de forma inmediata a una dependencia o unidad policial.
*Cuando suban dos “pasajeros” no permita que uno de ellos viaje atrás del chofer. De tal suerte que se le debe indicar que es por medidas de seguridad.
*Sospeche cuando el “pasajero”, en forma intempestiva, le indique cambiar la ruta del lugar antes pactado; si el “pasajero” en pleno recorrido le indica subir a otra persona, no lo haga, señalándole que es por motivo de seguridad.
*No acepte de ningún “pasajero” golosinas, comidas o bebidas: podrían contener drogas o somníferos.
*Después de las 7:00 pm redoblar sus precauciones de prevención.
*Si ya se encuentra en un proceso de robo o asalto jamás opte por una respuesta violenta: su vida está primero; esté atento a bultos o paquetes sospechosos de los “pasajeros”.
Finalmente, Pedro Díaz sugirió a los taxistas que su tranquilidad y seguridad dependerán de su actitud y de las medidas de prevención que asuman.