lunes, 15 junio 2026
Posted inPuebla

Una trágica historia

joomla.2009

Una trágica historia
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 22 de julio de 2011
                                                                                                                                   A Lo lejos  
Quisiera contar este recuerdo… Pero se ha desvanecido tanto… Apenas si queda algo,  porque está muy lejos, en los años de mi madurez temprana. Una piel como hecha de jazmín… Esa noche de agosto —¿era agosto? — esa noche… Sólo puedo recordar un poco sus ojos; eran, creo, azules… Ah sí, azules; un azul de zafiro.  (Constantino Cavafis)
 
Fabiola es una jovencita que hace unos años —no muchos— terminó la preparatoria, es delgada, vivaz, abusada y como todas las chavas tiene sueños y broncas que nunca le faltan; dice ella que ahí la lleva.
 
Con su caminar medio aprisa se imagina estudiando la carrera que tanto le gusta: administración turística, sabe que no es tan fácil. Apenas hace unos días volvió para caminar por las calles de esta ciudad lluviosa.
 
Sus broncas en su casa la hartaron y se fue con unos familiares a Oaxaca, ahí trabaja en una boutique de ropa, gana más o menos bien, a veces ayuda en un súper y le sale para sobrevivir y divertirse, cuando puede viene a ver a su familia.    
 
Anda tranquila, haberse medio independizado, parece que le asentó, ha dejado un poco el “cotorreo”, sin embargo ahora no quiere volver  a meterse en broncas sentimentales, lo que vivió la última vez le fue suficiente, ahora sale con “esos niños” como les llama, pero con mucho cuidado.
 
No quiere acordarse, pero habla como si quisiera que la escucharan, para que su historia no se repita en otras chavas.
 
Su mirada no parece triste, aquellos momentos de violencia que  vivió quedaron atrás. A lo lejos sólo se acuerda de una experiencia que no desea a nadie de ellas.
 
Sin saberlo se “clavo” con un tipo joven que conoció en un antro poblano, de aquellos que se ponen de moda los fines de semana y que se llenan de “niños”. Se le hizo fácil andar con este “güey”, al principio todo fue color de rosa, atenciones por aquí y por allá, regalos, besitos, apapachos, arrimones, fiestas los fines de semana, coche y atenciones con la mamá y las hermanas.
 
Nadie en su familia sospecho nada, él, muy “decentito” y respetuoso, llegaba a su casa, se acercaba con la mamá, le llevaba a veces algunos regalos, se portaba bien y muy pronto se ganó la confianza familiar.
 
Pasaba en su carro por ella, llegaban a ciertos lugares de la ciudad, le advertía que por nada del mundo se bajará, abría la cajuela y sacaba algunas cosas, otras veces muy encabronado golpeaba a algunos jóvenes de manera brutal y gritaba que no le pagaron.
 
Las cosas de la noche a la mañana cambiaron sin explicación, Fabiola cuando se dio cuenta fue demasiado tarde, este malandrín se dedicaba a vender droga. Empezó a ser golpeada, cuando andaba drogo, sospechaba y la celaba demasiado; un día terminó con moretones en los ojos, se puso unas gafas oscuras para que su mamá no sospechará nada, llegaron a su casa, le preguntaron que tenía, ella sólo dijo excusas, el miedo le había ganado la batalla.
 
El golpeador, fingió, simulaba muy bien, ayudaba y se ponía muy displicente con la mamá de Fabiola, se había ganado la confianza familiar, esa era su jugada, para que ella no lo denunciara y lo dejara.
 
Con el miedo de ser agredida, sin saber qué hacer, con las amenazas sobre sus familiares, si se le ocurría denunciarlo y sin alternativas para terminar su trágica pesadilla. Fabiola la chava que hoy tiene 20 años, se armó de valor, lo mando a la “chingada”, buscó ayuda con sus amigos, les contó lo vivido, les pareció una mala broma, sin creerlo, corrió con suerte y la apoyaron, Fabiola, sólo así pudo liberarse de este “delincuente”.
 
Antes de darle el último sorbo a su taza de café, suelta que ahora se divierte con otros “chavos”, se cuida en extremo y no quiere volver a repetir su violenta historia; se saca de onda porque en Oaxaca y  Puebla le han comentado sus amigas están desapareciendo muchas chavitas de prepa y universitarias.
 
Los rumores corren como el aire, cuenta, que a los antros llegan jóvenes bien presentados, con carro, ubican a las”chavas” que están solas, de buen cuerpo, luego mandan al mesero que es su cómplice, les invitan un trago, las dopan y en complicidades se las llevan.
 
Muchas historias de violencia en su contra  empiezan a circular con más fuerza, las desapariciones se comentan en corto, Fabiola tuvo suerte, se levanta y sigue soñando con su licenciatura en turismo, se apura y nuevamente parte hacia Oaxaca.
 
A lo lejos
Ojalá que Thalía Martínez Ramírez, estudiante de comunicación, aparezca pronto, su familia, maestros y amigos están desesperados, las autoridades judiciales tienen que apresurar el paso, actuar y no hacer como siempre, deben encontrarla sana y a salvo lo más pronto posible.
 
Muchos casos como éste están sucediendo en todo el país, en Puebla las autoridades no pueden permitir que estos hechos sucedan en contra de las jóvenes, no debemos permitirlo, como tampoco que las priven de su libertad, les impongan temor y miedo.
 
Esta joven desapareció desde pasado 14 de julio, de acuerdo con sus familiares tenía un desempeño escolar aceptable. Describieron que una de sus amigas le mandó un mensaje a su celular en donde le preguntaban si iba a llegar a la evaluación a lo cual respondió que se encontró con un amigo de Huamantla y que más tarde daría más detalles, sin embargo, eso nunca sucedió.
 
En Puebla, tal vez aún no vivamos situaciones  de tan extrema de violencia como se viven en algunos estados del norte del país. Esperemos nunca suceda por la seguridad de todos nosotros, sin embargo esto no excluye que otras vertientes de la delincuencia organizada se expresen con igual violencia, cambien de método y se dispersen, pero ahora en contra de las jovencitas. 
 
Humberto Ríos Navarrete, en sus crónicas urbanas, nos narra el pasado domingo una historia: “Del padrote que salió de caza”, en donde nos muestra cómo actúan estos delincuentes y engañan a las jovencitas, además de las rutas (Chiapas, Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal y Tijuana) que toman para llevárselas. (17/ VII/ 2011. Periódico Milenio)
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009