Ungen a Lira y Sosa como obispos auxiliares de Puebla
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La unción de los obispos auxiliares de Puebla fue atestiguada por funcionarios y diputados piadosos del PAN, PRI e incluso del PRD, en un acto que reunió a 20 mil personas en el Centro Expositor a quienes les enseñaron que Dios es la esperanza que no defrauda
La unción de los obispos auxiliares de Puebla fue atestiguada por funcionarios y diputados piadosos del PAN, PRI e incluso del PRD, en un acto que reunió a 20 mil personas en el Centro Expositor a quienes les enseñaron que Dios es la esperanza que no defrauda.
Si bien se había anunciado la presencia del gobernador Rafael Moreno Valle y del alcalde capitalino, Eduardo Rivera Pérez, esto no sucedió.
Como máxima autoridad civil llegó el representante de El Yunque en el gobierno estatal y secretario de Competitividad, Trabajo y Economía, Pablo Rodríguez Regordosa.
Los diputados piadosos del PRI que llegaron al rito católico de unción e Eugenio Lira y Dagoberto Sosa como obispos auxiliares fueron: José Luis Márquez y Víctor Hugo Islas. De ese mismo partido, José Alarcón, representante ante el IEE.
Y quizá el priísta que más llamó la atención fue Valentín Meneses, ex secretario de Gobernación y hoy criticado por la irregular adquisición de una notaría. Él fue acompañado por su esposa al acto en el Centro Expositor.
Al encuentro religioso también llegó el presidente del Congreso local, Guillermo Aréchiga Santamaría, intengrante del Panal.
Mientras que de los legisladores panistas se pudo ver a Mario Riestra, Rafael Von Raesfeld Porras y Ana María Jiménez.
Los curas lograron convocar incluso al líder estatal del PRD, Miguel Ángel de la Rosa.
21 almas
De acuerdo a cifras oficiales, a la ceremonia de este martes en el Centro Expositor llegaron unas 21 mil personas, por lo que recinto lució lleno a diferencia del estado Cuauhtémoc que no pudo ser llenado (tiene capacidad para 40 mil personas) cuando tomó el cargo Víctor Sánchez como arzobispo de Puebla.
Con la asistencia del nuncio apostólico Christophe Pierre y del arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera fueron ordenados obispos auxiliares de Puebla Eugenio Lira Rugarcía y de Dagoberto Sosa Arriaga; llegaron más de 30 arzobispos y obispos de distintas diócesis de la República Mexicana; así como de sacerdotes, diáconos, personas consagradas y laicos de Tlaxcala, Huajuapan de León, Tehuacán, Distrito Federal, Tabasco; de Estados Unidos provenientes de Los Angeles-California y de Stockbrige- Massachusetts.
Al respecto en el sermón Christophe Pierre dijo que el obispo es un buen pastor siempre dispuesto a gastar su vida por las ovejas, ya que en la ordenación del obispo recibe el don del espíritu por el que Jesucristo mismo se hace uno con él.
Enfatizó que el reto que hoy enfrentan es el anunciar y llenar las mentes, corazones, ambientes y las culturas del hombre de la esperanza que no defrauda.
Con una hora de anticipación a la celebración, los feligreses de todas las edades y clases sociales comenzaron a llegar al recinto ubicado en la zona histórica de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, pues querían estar lo más cerca posible del estrado donde estaría toda la cúpula del clero poblano encabezada por monseñor Víctor Sánchez Espinosa.
Algunos tomaron contrataron camiones para llegar, otros lo hicieron en sus vehículos, mientras que algunas monjas decidieron caminar desde el bulevar 5 de Mayo o la Calzada Zaragoza hacia el nuevo recinto expositor.
A las 11:15 horas dio inició la ceremonia con la entrada de los miembros de la arquidiócesis poblana, quienes a su paso eran acompañados por un coro de más de 20 personas y una orquesta de más de 40 músicos. Al frente iban Sánchez Espinosa con su antecesor Rosendo Huesca y Pacheco; el Cardenal de México, Norberto Rivera Carrera y Nuncio Apostólico en nuestro país, Christophe Pierre, seguido por los integrantes de la Asamblea Episcopal y los prelados que serían ordenados obispos auxiliares.
En el altar construido especialmente para la ocasión se pegó una enorme cruz hecha de papel, se colgó una imagen de la Virgen de Guadalupe, y en los lados pendían enormes imágenes de Juan de Palafox y Mendoza y el Papa Juan Pablo II.
Entre los actos que se hicieron fueron la promesa de los obispos, quienes fueron interrogados sobre su fe y su futuro ministerio; la imposición de las manos y plegaria de ordenación, unción de la cabeza y entrega del libro de los Evangelios y de las insignias y finalmente los nuevos obispos pasaron en medio de los feligreses bendiciéndolos.
En la ordenación participó un coro conformado por 200 personas entre seminaristas, religiosos y laicos, además de 800 acólitos, 500 jóvenes y señoritas que fungieron como anfitriones.
Para la comunión participaron 180 ministros extraordinarios, además de 300 sacerdotes quienes de igual manera concelebraron en la misa, en donde se dieron 15 mil formas de comunión.
Los feligreses apostados a los costados por donde pasaban intentaban saludarlos de mano y otros buscaban tomar la fotografía del recuerdo con sus teléfonos celulares.
A las 14:20 horas terminó el evento y las personas provenientes del norte y sur del estado comenzaron a salir del recinto, quienes afuera ya eran esperados por los vendedores de fotografías de los nuevos obispos auxiliares, imágenes que se ofertaban en 30 pesos una sola y dos por 50 pesos.