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Vinculan al gobierno de Mario Marín con el narco Ismael Coronel

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Vinculan al gobierno de Mario Marín con el narco Ismael Coronel
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 4 de julio de 2011

Un extenso reporte del diario Reforma vincula al gobierno de Mario Marín con el narco sinaloense Ismael Coronel Sicairos, quien habría invertido en Puebla en 2007 a través del entonces secretario de Desarrollo Rural y actual diputado federal Alberto Jiménez Merino

 Según el periódico Reforma, la Administración de Mario Marín abrió las puertas en 2007 al sinaloense Ismael Coronel Sicairos, quien llevó a cabo una inversión ambiciosa en el Estado: importó desde China centenas de cabezas de búfalos de agua para engordarlas y reproducirlas a gran escala.

A cambio, el Gobierno poblano le proporcionó los pastizales.

Hoy, el presunto empresario duerme en un penal de Veracruz, acusado de delitos contra la salud y delincuencia organizada: se le vincula con los Beltrán Leyva.

En expedientes de la PGR, Alberto Jiménez Merino, Secretario de Desarrollo Rural de Marín, aparece como el hombre que invitó a Coronel, alias “El Judío”, a invertir en Puebla. Actualmente, Jiménez Merino es diputado federal.

El respaldo de la Administración del “Góber precioso” al sinaloense fue tal, que el empresario decidió fundar en la capital poblana la Asociación Mexicana de Criadores de Búfalo.

En noviembre de 2008, Marín presidió el Primer Encuentro Latinoamericano de Criadores de la especie al lado de Coronel.

TIENDE EL NARCO REDES EN PUEBLA

El hombre con el que el propio gobernador se tomaba la foto tenía una historia atípica, pues de burócrata de medio nivel en Sinaloa y luego dueño de una modesta tienda de decorado de interiores, pasó a ser en sólo seis años un próspero ganadero.

El respaldo de la administración de Marín fue tal, que el empresario decidió fundar en la capital poblana la Asociación Mexicana de Criadores de Búfalo, de la que fue nombrado como su primer presidente.

Pero Coronel no llegó solo a Puebla. Sus amistades comenzaron a afincarse en la entidad, al mismo tiempo que extendía sus criaderos de búfalos de agua.

Una de ellas era un paisano que en la mensajería instantánea de su Blackberry tenía identificado como “Fresa Et”.

“Saludos mi amigo cómo van sus animales y a ver cuándo podemos ir a comer”, le escribió en la Blackberry “Fresa Et”, un alias que ahora la PGR sabe que usaba en la mensajería instantánea el capo Héctor Beltrán Leyva “El H”.

El número uno de los Beltrán Leyva se afincó por aquella época en el Fraccionamiento Concepción Buenavista de la capital poblana; su operador Sergio Villarreal Barragán “El Grande” vivía con su familia en el Fraccionamiento Puerta de Hierro y el extinto Arturo Beltrán Leyva “El Barbas” tenía una casa de descanso en un Fraccionamiento de Cholula, la que visitaba para sesiones de masaje e inyección de vitaminas.

En el pasado, cuando no era un exitoso empresario, Coronel también hizo amistad con otro personaje de la misma fama, pero más añeja: Juan José Esparragoza Moreno “El Azul”.

De acuerdo con expedientes de la PGR, el nombre de Alberto Jiménez Merino, secretario de Desarrollo Rural de Mario Marín, aparece en las investigaciones de la SIEDO como el hombre que invitó a Coronel a invertir en Puebla. Jiménez Merino hoy es diputado federal y cuenta con fuero.

“En el año 2007 es cuando se pone en contacto conmigo la secretaria del secretario de Ganadería (de Puebla) Alberto Jiménez, ya que él en uno de sus viajes por China para ver el tema del bambú pudo apreciar el animal, el búfalo, y es cuando decide buscar más información y me contactan a mí.

“Asistí a esa reunión con personas del sector ganadero y decidimos llevar a cabo un proyecto para la cría, difusión y reproducción del búfalo de agua en los campos poblanos, fue así como me otorgan espacios en pastizales para llevar a cabo ese proyecto”, relató Coronel Sicairos en el expediente PGR/SIEDO/UEIDCS/019/2011.

Durante todo su sexenio la administración de Mario Marín siempre rechazó que los Beltrán Leyva operaran en Puebla.

“En toda esa serie de actividades, de rumores, de problemas que han pasado, todos se espantan porque son aislados”, decía en enero pasado el General Mario Ayón, entonces secretario de Seguridad Pública estatal, sobre los operativos contra los Beltrán en la entidad.

NOTICIAS DE “EL AZUL”‘

El éxito de este ganadero no procede de una larga trayectoria en el sector productivo, pues sus antecedentes están en la burocracia de Sinaloa y una tienda de decorados en una colonia popular del DF.

Ismael Coronel Sicairos nació el 29 de noviembre de 1964 en Mazatlán y, de acuerdo con el expediente en su contra, uno de sus primeros trabajos fue el de jefe de Trabajo Social en el Centro de Readaptación en ese puerto, entre 1988 y 1989.

“Laboré en el Gobierno Federal, en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán, en el departamento administrativo, sin recordar bien la fecha, sólo sé que se encontraba José Caso Lombardo como Secretario de Comunicaciones y Transportes. Me desempeñé como jefe de inspectores de Transporte de Tránsito Estatal y director de Acuacultura, en los años en que se encontraba Francisco Labastida Ochoa.

“Trabajé en las campañas de Solidaridad en el periodo de Carlos Salinas de Gortari, hace 11 años llegué a la Ciudad de México y tuve una pequeña tienda de decoración en Cumbres de Maltrata y Avenida Lázaro Cárdenas y a partir de allí sólo trabajo para la Iniciativa Privada”, declaró Coronel a la PGR.

Lo que probablemente fue más definitorio en su vida, más que todos sus empleos, fue haber conocido en un restaurant de mariscos de Villa Coapa, en el DF, a un joven de nombre Rosalío Esparragoza Burgos. Era 1998.

“El Judío” y Esparragoza se frecuentaron durante cinco meses, sobre todo para conversar de música.

La madrugada del 12 de julio de 1998, Rosalío salió del bar Candilejas, en el sur de la ciudad, junto con su amigo Javier Pérez Castro. El primero tomó el volante de una Lobo tipo Pick Up con placas PB24551 de Nayarit, a las 1:15 horas.

Rosalío Esparragoza pisó el acelerador sobre Eje 3 Oriente hasta exceder la velocidad y pasarse el alto de Calzada de las Bombas, donde fue embestido por una Suburban y se volcó. A los 25 años, Esparragoza perdió la vida.

Aquella madrugada sonó el celular de Coronel Sicairos, a quien un amigo le pidió que fuera de inmediato por el cuerpo del joven. Al llegar a la morgue, el acompañante de “El Judío” tomó el celular del cadáver y presionó un número guardado en la memoria.

“Marcó, contestando una persona del sexo masculino sin saber quién y sólo le dijo que me dijera que me hiciera cargo del cuerpo, porque yo era quien los apoyaba y hasta que fuera trasladado a la llegada de sus familiares a los funerales Gayosso de Félix Cuevas.

“Posteriormente del funeral me buscó ‘Don Chema’, que era el papá de Rosalío y sólo se identificó así y lo vi en la ciudad de México, en Avenida Coapa en un restaurante de almuerzos y me agradeció lo que hice, nos conocimos y al verlo por los comentarios de la prensa me enteró que se llama Juan José Esparragoza ‘El Azul'”, relató Coronel a la PGR.

La muerte de su hijo Rosalío afectó al legendario capo sinaloense. Coronel Sicairos aseguró a la PGR que 8 años después del siniestro, “El Azul” lo buscó exclusivamente para que le contara de su hijo y le dijera cómo habían sido los últimos meses de su vida.

Según cuenta “El Judío”, Esparragoza Moreno circula en el DF en un Tsuru que maneja un chofer personal. Camina un rato y después van por él. Anda solo y sin escolta. Así evade cualquier sospecha este hombre de 62 años, por el que México y Estados Unidos ofrecen fortunas.

Hace cinco años así llegó a un parque por el rumbo de Villa Coapa.

“Lo vuelvo a ver en el año 2006, el motivo fue para tocar el tema de la muerte de su hijo, en esta ocasión nos encontramos en el Parque Coyoacán, y me pidió que le platicara de las actividades de su hijo y se retiró del lugar y caminamos por el parque, posteriormente se subió a un vehículo Nissan tipo Tsuru color gris y sólo vi que llevaba chofer y se retiró del lugar.

“Él era quien me localizaba para esas citas, después de esto lo vi como 3 veces más, siendo el mismo tema y conversábamos de ganadería, en una ocasión me comentó que él era Juan José Esparragoza, nunca me dijo ‘El Azul'”, relató el ganadero mazatleco.

AÑOS DE ÉXITO

De 2000 a 2006, Coronel Sicairos pasó de ser el dueño de una tienda de decoración de interiores, cerca del Eje Central del DF, a un exitoso empresario que importaba y reproducía centenas de cabezas de ganado de Asia.

En su testimonio dijo que nunca hizo ningún negocio con “El Azul” y que lo único que los unía era la conversación donde el único tema era la muerte de su hijo Rosalío Esparragoza. Pero al parecer los negocios los hizo con los Beltrán.

No está claro si por recomendación de Esparragoza, pero en el año 2000 Coronel fue contratado para la instalación de unas persianas verticales y la decoración de una casa donde vivía una señora de apellido Díaz.

Coronel hizo su trabajo y tiempo después, cuando volvió a pasar por ese inmueble, observó que estaba asegurada por la PGR y supo que el dueño, a quien conoció cuando hizo la decoración, era Héctor Beltrán Leyva “El H”, cuñado de un hijo de “El Azul” y ya buscado por la justicia.

A Coronel Sicairos le dio por dedicarse a la ganadería en aquel año en que conoció a “El H”, a raíz de un viaje en el que descubrió a los búfalos en una finca de Sayula, Veracruz, propiedad de la familia Maytret.

“Fue cuando compré los primeros cuatro búfalos para hacer algunas prácticas o pruebas que me vendieron en aproximadamente entre 8 y 10 mil pesos cada uno; en otro de los viajes que fue en el 2003 o 2004 aceptaron venderme otro lote de 10 bufalitas ya preñadas, entonces fomentando mi interés por ese extraordinario animal, fue así como creció mi acto ganadero que me llevó a empaparme y conocer más ese animal”, narró.

Empezó a engordar sus búfalos en lugares como Topilejo, en Tlalpan, y el sur del DF se volvió su zona de trabajo.

Si se atiene a su relato, en el 2006 “El Judío” fue invitado a un rancho que está en Avenida Canoas sin número, en la Colonia Santo Tomás Ajusco, también en la Delegación Tlalpan.

Lo invitó un aficionado a la charrería que conocía como Carlos “El Güero” y quien presumiblemente es el tamaulipeco Carlos Montemayor González “El Charro”, el suegro de Édgar Valdés Villarreal “La Barbie”, ya detenido el pasado 30 de noviembre

Al ganadero en ciernes lo solicitaron para que ofreciera sus animales, observara las dimensiones del rancho en el Ajusco y explicara lo que iban a necesitar para la crianza. En el lugar estaban “El H” y Arturo Beltrán “El Barbas”.

Le vendió esa vez a “El Barbas” 6 avestruces y 13 vacas finas de color café con manchas, además de toros. Le pagaron 450 mil pesos en efectivo una semana más tarde.

En otra ocasión que lo invitaron al mismo rancho, “El Judío” apreció un bailable de caballos que, al parecer, había sido dedicado en honor a los hermanos Héctor y Arturo Beltrán, este último su cliente, pues en cinco ocasiones le vendió ganado.

Fue a partir de esa época en que su patrimonio no hizo más que crecer y él a cobrar notoriedad en la industria pecuaria.

Se hizo de una tienda en Calle 31 Poniente, en Puebla; de una siembra de cosecha y avena en Apan, Hidalgo; adquirió y reprodujo 450 cabezas de búfalo de agua y luego presidió la Asociación Mexicana de Criadores de Búfalo.

Dejó su tienda de interiores en la Colonia Niños Héroes, y empezó a rentar en la colonia Nochebuena, en Bosques de Abedules, de Bosque de las Lomas, y Residencial El Pueblito, en camino libre Querétaro-Celaya.

Salvo un terreno ejidal de 2 mil metros, a nombre de sus hijos y esposa, la mayoría de los inmuebles los rentaba, incluidos los pastizales para su ganado.

“No cuento con ranchos propios, ya que es más barato rentar pastizales o montes para los animales que adquirir una propiedad fija; los animales que tengo están divididos en el estado de Puebla”, contó a la PGR.

A Coronel le aseguraron 4 vehículos: una Toyota Sienna 2009, otra camioneta igual de modelo 2006, una Eco Sport 2004 y una Cheyenne 2006.

Entre las cuentas bancarias que le halló la SIEDO había una en Banamex y otra en HSBC, así como una más en Santander, presuntamente relacionada a su persona, pero a nombre de Comercializadora Yelar. Decía que sus ingresos libres mensuales saltaron a 100 mil pesos.

Todo eso fue lo que apenas alcanzó a detectar la Procuraduría, en los primeros días posteriores a su captura.

“El Judío” nunca dice que sea un prestanombres o lavador de la riqueza de narcotraficantes, pero sí afirma que periódicamente se encontraba con “El H” para contarle de cómo iban los negocios, sobre todo la producción de ganado.

Justo cuando los Beltrán ya le habían comprado avestruces, vacas y toros, Coronel tuvo otra gran oportunidad para su negocio, cuando fue contactado por el secretario de Desarrollo Rural de Puebla, Alberto Jiménez Merino, interesado en que desarrollara en Puebla la reproducción del búfalo de agua.

“Es allí (en Puebla) donde despega la difusión del búfalo de agua aquí en México y actualmente es como se siguen reproduciendo estos animales”, contó Coronel.

Fue entonces cuando los Beltrán encontraron en Puebla un lugar donde prácticamente no serían molestados.

CAPTURA

La muerte de Arturo Beltrán Leyva “El Barbas”, el 16 de diciembre de 2009 en Cuernavaca, fragmentó la cadena de mando de la organización criminal que dirigía.

De acuerdo con el testigo protegido “Matías”, la primera escisión fue la de Édgar Valdés Villarrel “La Barbie” y Gerardo Álvarez Vázquez “El Indio”, quienes hicieron mancuerna contra Héctor Beltrán Leyva “El H” e Ismael Coronel “El Judío”.

En un principio, Sergio Villarreal Barragán “El Grande” estaba del lado de “El H”, ya que arrastraba viejas rencillas contra “La Barbie”, según el testimonio del colaborador de la PGR, rendido el 5 de enero de 2011.

“Posteriormente también Ismael alias ‘El Judío’ tiene problemas con Sergio Villarreal Barragán ‘El Grande’, porque Ismael alias ‘El Judío’ quiso darle órdenes a ‘El Grande’ y éste no se dejó manipular por él, desde esa ocasión ‘El Grande’ se va a trabajar con ‘La Familia Michoacana’ y por lo tanto Ismael ‘El Judío’ y Héctor Beltrán Leyva ‘El H’ o ‘El Elegante’ toman represiones contra ‘El Grande'”, relata.

“Matías” dice que “El Judío” tenía un operador de nombre Fernando Salinas “El Licenciado”, a quien mandó a Acapulco con un grupo armado para eliminar a la gente de “La Barbie”. Al mismo tiempo, “El Grande” combatía en Morelos a cómplices de “La Barbie”, pero también a los de “El H”.

Era la guerra de todos contra todos y en ella casi todos perdieron, pues comenzaron a caer como piezas de dominó.

El 15 de abril de 2010, “El Indio” fue capturado en el Estado de México; el 30 de agosto siguió “La Barbie”, en la misma entidad; el 12 de septiembre tocó el turno a “El Grande” en Puebla y el 5 de noviembre a Mauricio Harold Poveda Ortega “El Conejo”, el abastecedor colombiano de los Beltrán.

Casi todos se convirtieron en testigos colaboradores y proporcionaron información al Gobierno para capturar a sus enemigos, como lo era “El Judío”, quien había quedado en medio del pleito.

La Marina asegura que capturó a Coronel Sicairos el pasado 24 de enero en la Colonia Ciudad de los Deportes, cerca de la Plaza de Toros, gracias a una llamada anónima que reportó la presencia de hombres armados.

Pero Coronel Sicairos contó a las autoridades judiciales otra historia, en la que asegura que fue detenido el 20 de enero en Huatulco, Oaxaca, y que los marinos lo retuvieron ilegalmente durante 4 días en separos clandestinos donde le obligaron a declarar con torturas.

Describe haber padecido una experiencia similar a la de un sospechoso de terrorismo, a partir de que fue detenido en el exclusivo Hotel Luz de Luna Villas Resort, de Huatulco, donde pensaba pasar unas vacaciones con su pareja sentimental y un hijo de ella.

Los infantes de la Armada, dice, le vendaron los ojos, le colocaron una bolsa de lona en la cabeza y le dieron una golpiza, acompañada de toques eléctricos. Si no delataba el paradero de “El H” y “El Azul”, le advirtieron, matarían a su concubina e hijo.

“(En el avión rumbo al DF) llegó otra persona… y me decía ‘mira, hijo de tu chingada madre, a mí me vas a decir dónde está Héctor y ‘El Azul’ o te mato a tu pinche familia y a ti’, ante esto yo le rogaba que me dejara de golpear y también le decía que yo no conocía a esas personas, que por favor ya no me hiciera daño”, señala.

Según su versión, en el operativo de su captura y el traslado vía aérea de Huatulco a la Ciudad de México, un agente estadounidense acompañó a los marinos.

En documentos presentados a los tribunales, aparecen recibos del hotel de Huatulco donde se indica que “El Judío” llegó el 20 de enero, ocupó el cuarto 203 y pagó inicialmente 12 mil pesos. Registra el mismo día como fecha de salida.

Un juez de Toluca declaró legal su detención, desestimó las presuntas anomalías de los marinos y le dictó formal prisión. El sinaloense hoy duerme en el Penal Federal de Oriente, en Villa Aldama, Veracruz.
 

Staff Puebla On Line 2009
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