Desarrollo sustentable
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Como cada inicio de sexenio la incertidumbre política aparece no sólo en las elites gobernantes o en las cúpulas de los partidos políticos, el ciudadano que vive al día también está al pendiente de lo que pueda suceder, esto por experiencias en el pasado, en donde no sólo cuestiones políticas como la designación del gabinete o la agenda legislativa que le podrían tener sin cuidado, sino hablamos de cuestiones económicas, que es donde los ciudadanos resienten los cambios.
En esta época donde políticamente todo es más relajado, es cuando se diseña y legisla toda la política económica que se instrumentará el próximo año, el primero del sexenio de Enrique Peña Nieto; sin duda, será el más observado, no sólo por la forma cuestionada con la que arribó a la presidencia, sino porque representa el regreso del PRI a Los Pinos después de doce años de gobiernos panistas, quienes se distinguieron por un manejo adecuado de la macroeconomía, y ahora dejan al PRI manejar las finanzas públicas.
No sólo en México analizamos los futuros escenarios económicos, también la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) hace sus proyecciones para el próximo año. De acuerdo con el informe “Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2012”, la Secretaria Ejecutiva del organismo de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena, la región –América Latina y el Caribe- mostrará el próximo año un crecimiento en torno a 3,8%, impulsado principalmente por la recuperación de las economías de Argentina y Brasil, y la mantención del dinamismo de la demanda interna en varios países.
Para el caso mexicano, el cual se encuentra disponible en la página oficial, establece que en 2012 el PIB de México creció un 3,8%, ligeramente menos que en 2011 (3,9%), como resultado de una baja considerable de la demanda externa, casi totalmente compensada por la expansión de la demanda interna, en particular, de la inversión. El déficit fiscal, incluida la inversión de Petróleos Mexicanos (PEMEX), se ubicó cerca del 2,4% del PIB (en 2011 fue de un 2,5%). A fines del año, la inflación fue levemente superior al 4%, por encima de la meta anual del banco central (un 3%, con una variación de un punto porcentual en ambos sentidos). De acuerdo con estimaciones de la CEPAL, la economía mexicana crecerá un 3,5% en 2013
Esta misma semana el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, entregó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2013, el cual contiene los aspectos generales de la política económica para el próximo año, la iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, el cual no es irreal pero tampoco nada ambicioso, ya que contiene menos expectativas que las esperadas por la CEPAL. El nuevo gobierno espera alcanzar un crecimiento del 3% real en el PIB; Inflación: 3%; incremento “sustancial e importante” en materia de ciencia y tecnología; propone que las finanzas públicas no sean deficitarias; incluye la previsión más alta de programas con perspectiva de género; el techo de endeudamiento para el Distrito Federal se propone en 5 mil millones de pesos.
Los alcances y repercusiones del paquete económico los veremos el próximo año cuando se etiqueten los recursos y no sólo se beneficie el crecimiento económico que tiene que ver más con variables macroeconómicas como el PIB y la inflación, que sin duda son necesarias para lograr una estabilidad financiera. Sobre todo urge un desarrollo económico, el cual va acompañado del desarrollo humano-social y ambiental; es decir, una economía con calidad de vida, un desarrollo humano en todos los aspectos. Donde las políticas sociales bien orientadas y auditadas puedan lograr sus metas y objetivos. Esperamos que esta economía beneficie a quien más lo necesita y merece. Para ello, todos los sectores de la economía debemos hacer nuestra parte.