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El oscuro saldo de Fernando Morales en el PRI de Puebla

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STAFF PUEBLA ON LINE 2009 26 de noviembre de 2012
En tan sólo 8 meses como delegado especial del Comité Directivo Estatal del PRI, Fernando Morales Martínez provocó una crisis financiera, política y electoral en su partido y por si fuera poco, orilló a los priistas a la sumisión ante el gobernador Rafael Moreno Valle, olvidando su papel de oposición en el estado y convirtiéndose en sus mejores aliados en el Congreso del Estado.
Será la primera vez que una priista se quede al mando de la dirigencia estatal, puesto que con la salida de Fernando Morales, la secretaria General Silvia Tanús será la encargada de despecho y el Comité Ejecutivo Nacional evalúa su permanencia como lideresa y la cabeza del tricolor para hacer frente a los comicios de 2013.
La crisis política del PRI devino cuando Fernando Morales entregó prácticamente su partido a Moreno Valle, pues los priistas prefirieron convertirse en sus cómplices y no en verdugos, avalando cada una de las propuestas del mandatario poblano y defendiéndolo ante las críticas del resto de la oposición.Pero a la par generó una crisis económica al interior del tricolor, la cual fue provocada por los malos manejos de las prerrogativas que el Instituto Electoral del Estado (IEE) le dio para sus gastos en 2012 y la crisis electoral porque fue uno de los responsables de la derrota de Peña Nieto en Puebla
La ultima acción de Morales Martínez como presidente del Comité Directivo Estatal del tricolor, sólo evidenció la crisis económica por la que atraviesa su partido, pues decidió realizar un curso propedéutico para los aspirantes a las alcaldías y a las diputaciones locales, con el objetivo de sacar al PRI de los números rojos. Sin embargo, se fue sin aclarar cuanto logró juntar de los cursos obligatorios cuyas cuotas de recuperación fueron desde los 10 mil hasta los 15 mil pesos.
La crisis interna del PRI se agravó cuando Morales Martínez despidió a más de 30 empleados del Comité Directivo Estatal y a los delegados distritales, quienes llevaban años operando las elecciones en las 26 demarcaciones electorales locales y las constantes quejas de los propios diputados locales contra Morales Martínez ante el Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
CRISIS POLITICA
Pero la peor crisis que provocó Fernando Morales al interior del PRI fue la política, ya que respaldó todas y cada una de las propuestas del gobernador Rafael Moreno Valle, convirtiendo a los priistas en sus mejores aliados en el Congreso local, pues no tuvieron objeción en aprobar la redistritación,pese a que significó un golpea a la estructura electoral del tricolor, fueron operadores de la #Leymondragónsin importar que se trataba de una revancha del mandatario poblano contra el dirigente estatal del PAN y avalaron a cada uno de los nuevos integrantes del Consejo General del IEE, quienes fueron propuestos por Moreno Valle.
Morales Martínez avaló la redistritación que aprobó el Consejo General del IEE en agosto pasado y la cual se aplicará a partir de las elecciones de 2013. El ex líder priista consideró que el PRI se convertiráen un partido más competitivo y se eliminan los viejos preceptos donde el tricolor quería adjudicarse todos los espacios.
“Los que quieren seguir sacando raja política no entienden la modernidad de la democracia. Está por ley que cada 10 años haya redistritación en función del criterio poblacional técnico, si vas a Estados Unidos en la elección sigues perteneciendo al distrito por el censo ya tengas que votar en otro distrito”.
Ante estos signos de sumisión y complicidad, el líder nacional de su partido, Pedro Joaquín Coldwell dio un manotazo en la mesa y advirtió que se acabarían los pactos con el mandatario poblano, ya que el Revolucionario Institucional tiene que asumir su papel de oposición, criticar y señalar los excesos y las cosas que se hagan mal.
Incluso, el dirigente estatal del PAN, Juan Carlos Mondragón Quintana exhibió la sumisión de Morales Martínez ante el gobierno de Rafael Moreno Valle. En entrevista,el líder estatal del PAN acusó a su homólogo priista, ser un “perro”del mandatario poblano y de gozar de la protección de Casa Puebla.
Entrevistado en Oro Noticias, Juan Carlos Mondragón exhibió la complicidad y relación tan estrecha del priistaFernando Morales con Rafael Moreno Valle, ya que está perfectamente alineado al régimen que ni siquiera hay oposición, situación que le agradeció y dijo que el priista sólo evidenció una de sus adicciones, su adicción al poder.
El 26 de septiembre CENTRAL publicó que la salida de Fernando Morales de la dirigencia estatal del PRI era inminente, por lo que el CEN planeaba su salida desde octubre, luego de que las quejas contra el ex líder priista aumentaran por el desfalco financiero y los despidos masivos.
Desde esa ocasión se planteó que la dirigencia nacional asumiera el control del PRI poblano y rescatarlo de crisis económica y política por la que atraviesa, pues ya resultaba complicado mantener a Fernando Morales al frente del Comité Directivo Estatal.
CRISIS FINANCIERA
En septiembre pasado a Fernando Morales le detonó una bomba que se acumuló por varios a la sombra de los priistas, pues en menos de seis meses se gastó 14 millones 754 mil pesos como parte de las prerrogativas que le asignó el Instituto Electoral del Estado (IEE) para ejercer durante todo el 2012.
El ex presidente del Comité Directivo Estatal del PRI dijo que sólo contaba con 4 mil pesos en caja para culminar el año, ya que el resto del dinero se había usado para saldar las deudas que le heredaron la gestiones anteriores y para pagar algunos insumos que se requirieron durante la campaña electoral. Y para deslindarse de los problemas financieros del Comité Directivo Estatal Morales Martínez y constatar que es un problema de anteriores gestiones, reveló que su antecesor Juan Caros Lastiri Quirós mantenía como aviador a César Rodríguez Nolasco, quien fuera chofer de Beatriz Paredes Rangel.
Además, Morales Martínez despidió en el mismo mes a más de 30 personas que llevaban años trabajando en el Comité Directivo Estatal y a los 26 delegados distritales, bajo el argumento de que fueron contratados de manera eventual y exclusivamente para las campañas electorales, por lo que se rescindían sus contratos. Posteriormente, argumentó que los despidos fueron porque ya no había dinero para pagarles sus quincenas y al final los calificó de manzanas podridas.
En respuesta, los ex trabajadores se defendieron a través de un correo electrónico en el que cuestionaron las decisiones de Fernando Morales, la opacidad con la que manejó los recursos económicos, y el hecho de que cuenta con 30 mil pesos extras provenientes del inmueble que la dirigencia estatal le renta a Banorte.
“El tercer trimestre es el que está corriendo y aún no es comprobado. Suponiendo que ya haya comprobado el total del recurso sería interesante ver como comprobó el pago al personal. También habrá que observar como hace milagros con 4 mil pesos que le quedan para cubrir pago de servicios como luz, teléfono, internet, etc. Pues son gastos que no esperan y con los 30 mil 875 pesos que recibe de renta de Banorteno alcanza a cubrirlos”, cuestionan en su misiva los priistas despedidos.
Para resarcir la crisis económica del PRI que supuestamente le heredaron sus antecesores, Fernando Morales realizó uncurso propedéutico para los aspirantes a las 217 alcaldías y las 41 diputaciones, cuya cuota de recuperación iría desde los 10 mil hasta los 15 mil pesos dependiendo del cargo y el municipio, pero además se estableció que era obligatorio así como la cuota de inscripción.
CRISIS ELECTORAL
Fernando Morales fue uno de los responsables de la derrota de Enrique Peña Nieto en Puebla y justificó el fracaso del Gelboy en la entidad, al asegurar que la marea amarilla encabezada por Andrés Manuel López Obrador arrasó en todos los estados del centro del país, desde Guerrero, Morelos, Distrito Federal, hasta Tabasco.
El líder priista minimizó la derrota de Peña Nieto en tierras poblanas, pues dijo que al menos se pudieron rescatar 12 diputaciones federales de 16 y el PRI ganó las dos senadurías, además festejó el triunfo del mexiquense a nivel nacional, por lo que consideró que no era irrelevante su derrota en Puebla.
Sin embargo, el futuro presidente de México no superó la votación histórica que el Revolucionario Institucional obtuvo en Puebla con Mario Marín Torres en el 2004, de 886 mil 535 votos. Peña Nieto obtuvo incluso menos sufragios que la senadora Blanca Alcalá Ruiz, quien logró concretar 861 mil 755 votos; mientras que López Obrador 853 mil 320 y Enrique Peña Nieto sólo alcanzó 850 mil 521 sufragios.
Staff Puebla On Line 2009
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