El voto independiente
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Las campañas se encuentran en su punto más álgido, el domingo será el segundo debate pactado entre los cuatro candidatos a ocupar la anhelada “silla del águila”, los candidatos se promocionan por todos lados, los spots en televisión son innumerables, los espectaculares pululan por todas las ciudades, pero la campaña de “boca en boca” o la que hemos observado en las redes sociales es diferente.
Las últimas dos semanas han sido cruciales, para los “encuestólogos” se han confirmado las tendencias –que ya habíamos advertido hace algunas semanas en este mismo espacio-, el candidato del PRI, ha venido a la baja al igual que la representante de Acción Nacional, mientras que el único que ha mantenido la tendencia a la alza ha sido Andrés Manuel López Obrador.
Las causas, podríamos enumerar muchas para entender como en medio año se ha venido abajo el supuesto primer lugar de Enrique Peña, el “viernes negro en la Ibero”, la campaña #AntiPeñaNieto, el favoritismo por algunos medios de comunicación y sin fin de críticas a su gestión como gobernador.
Para la candidata de Acción Nacional, cargar con la marca de su partido, la “guerra contra el narcotráfico” la inseguridad en todo el país, la crisis , doce años de mal gobierno panista y ahora hasta “Fox y Espino están con Peña”; esto sin contar los propios errores de su equipo de campaña, el gris desempeño de Josefina Vázquez Mota fueron sólo algunas de las causas por lo cual se encuentra perdida en la carrera presidencial. Hoy queriendo dar otro golpe de timón al sacar de su campaña a Horcasitas y a Lozano, de quienes ya empieza hasta a desligarse como lo hizo en Sonora donde infirió “que evaluará la petición de llevar ante la justicia al panista Javier Lozano Alarcón por su supuesta responsabilidad como exsecretario del Trabajo en el incendio de la guardería ABC”. Ahora ya no debe sonar tan descabellado el fuero para el candidato.
Para Andrés Manuel López Obrador la primera parte de la campaña fue la menos atacada, mientras Josefina se dedicaba a atacar a Peña por sus compromisos incumplidos y éste a defenderse, AMLO se dedicó a recorrer el país y dar propuestas, muestra son sus constantes visitas a Puebla, solicitando el voto de aquellos que no han decidido. Su punto fuerte es que ya no es vulnerable a los ataques como hace seis años, la ciudadanía se ha dado cuenta de que nuca fue ni será un peligro para México, que no es el Chávez mexicano, ni que su arribo a la presidencia nos llevaría a una crisis económica, así como se ha blindado a la guerra sucia con el apoyo de movimientos sociales emergentes como el #YoSoy132.
Sin embargo; hoy que AMLO ha remontado, ha hecho que los otros dos candidatos hayan vuelto a embestir en contra suya, como lo hizo Ernesto Cordero -quien espera plácidamente ser Senador plurinominal- declarando que con la llegada de la izquierda sería una catástrofe económica, entonces según él ya no se podrá vivir tranquilamente con “6 mil pesos al mes” que alcanzan para casa, escuela, coche ida al cine y hasta palomitas y refresco; los “charolazos” así como resurgir en redes sociales videos usados en el 2006, sólo que ahora corregidos y aumentados. No cabe duda que en el segundo debate serán temas que usarán para desprestigiar y con ellos tratar de que Peña pueda conservar sus pocos votos de ciudadanos independientes, así como Josefina pueda ser la que pida el voto útil, y Quadri pueda apoyar la propuesta de EPN.
Los partidos políticos se han dado cuenta a partir del año 2000, que su voto duro no les alcanza para ganar las elecciones, por eso su afán y desesperación para conseguir ese deseado voto “switcher” indeciso o independiente, por ello reviven la guerra sucia de hace seis años.
Tomando en cuenta el voto duro de los partidos vemos que el PRI tiene la mayor parte, el PAN le sigue y el PRD tiene el menor número de militantes; esto comparado con lo que reflejan los estudios estadísticos, quiere decir que porcentualmente es Andrés Manuel quien tiene la mayor intención de voto del electorado independiente, sin duda, también se ve reflejado por movimientos ciudadanos que apoyan al frente amplio progresista.
¿Cómo lo podemos ver en las encuestas? Algo que tienen en común la mayoría de estos estudios es su alto nivel de rechazo, que oscila entre el 20% de participantes que no aceptan a responder las preguntas, y lo que hacen es quitar a estas personas y así de 80% sacan mágicamente un 100%, llamándolo efectivo. Esto sin duda trastoca los resultados finales, y es que debemos observar el perfil del votante que no responde a las encuestas, que no ha tomado una decisión y que es independiente, tomando de referencia que AMLO ha tenido la tendencia favorable con el apoyo de éste voto, es muy probable que ellos encuentren en él su desición.
Estamos a menos de un mes de la elección y aun quedan muchas manifestaciones, declaraciones, escándalos, acusaciones, invenciones y una que otra ocurrencia, sólo resta esperar que este porcentaje de electores indecisos tomen la mejor decisión basada en información veraz y reflexionen su voto, que de eso mismo se trata la democracia.