Enrique Peña y la justicia
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“Una cosa es recibir un mandato y otra obedecerlo”,
René Delgado.
La Constitución establece los derechos, las libertades de los mexicanos, pero estas garantías no se respetan frecuentemente por lo que en muchos ámbitos de la vida prevalecen graves condiciones de injusticia y de desigualdad.
En este país, en vías de desarrollo, diariamente se cometen abusos y se violan los derechos humanos, sobre todo de los más débiles y desamparados, quienes sufren maltratos, abusos, violencias, agresiones, discriminaciones, etcétera.
Enrique Peña Nieto asumirá el mandato en un país marcado por la pobreza y la desigualdad, por lo que tendrá que luchar contra el hambre, la opresión, la ignorancia y todas las carencias físicas y espirituales de la mayor parte de sus habitantes.
A costa de lo que sea, deberá centrar sus prioridades en la justicia social. Su compromiso es con el pueblo, no con los monopolios, no con los dirigentes de las corporaciones sindicales o empresariales.
Bajo su responsabilidad estarán las instituciones públicas, las estructuras de poder, sus colaboradores y el presupuesto, por lo tanto, será el encargado de mejorar las condiciones de millones de miserables, deprimidos por la falta de ingresos, comida, salud, vivienda y educación.
En pleno Siglo XXI, hay mexicanos en circunstancias paupérrimas, en todos los órdenes, que no son tomados en cuenta, son despreciados e incluso no aparecen en público porque no tienen ropa ni la preparación social adecuada.
Millones de mexicanos que pertenecen a la familia humana representan un mero instrumento por el que otros se enriquecen, sean servidores públicos o particulares.
En el México de desigualdades e injusticias prevaleciente, se contempla a gobernantes y a particulares en abundancia y despilfarrando bienes y riquezas, quienes disfrutan de comodidades superfluas y son cómplices del neoliberalismo, colmados de honores, privilegios y alabanzas.
¿Se habrán enterado de las percepciones de los consejeros del IFE, de muchos presidentes municipales, de algunos magistrados, de las ganancias exorbitantes de algunos empresarios?
¿Esto es justo?
Ante semejantes desigualdades, es preciso, exigir a las autoridades que hagan cambios profundos.
En primer lugar, que en el ejercicio del poder se respeten los derechos ciudadanos.
Que exista un mínimo común denominador de libertad e igualdad entre todos.
Hasta ahora, el sistema político mexicano ha servido para repartir privilegios a los que detentan el poder y a sus cómplices, en una sociedad jerárquica y excluyente.
La igualdad jurídica no forma parte de la cultura política y social de los mexicanos.
El reto del Presidente será romper con los privilegios y las exclusiones.
El Presidente va a proponer tres iniciativas importantes: la comisión anticorrupción, la de la transparencia y la de la rendición de cuentas.
Esperamos que sus propuestas convertidas en ley se cumplan, pues implican enfrentarse contra los poderosos, quienes lucharán por mantener el statu quo.
El tema de los derechos ciudadanos, de las libertades, nos remite necesariamente al sistema de justicia. En México, el Poder Judicial, está colmado de corrupción y es
la mayor amenaza al ejercicio de las libertades.
Es un sistema de procuración e impartición de justicia –si así se le puede llamar–, al servicio de los intereses económicos y políticos de los poderosos.
Ahí se cometen las peores injusticias, en los ministerios públicos, en las salas y en los juzgados. Además, claro, en las corporaciones encargadas de la seguridad pública.
El saldo de la procuración y administración de justicia afecta directamente a las familias mexicanas, a los jóvenes, que son víctimas de la violencia.
Esa es una versión más de la injusticia y la desigualdad que ha prevalecido por décadas. El nuevo gobierno debe corregir y rediseñar las instituciones de seguridad y de justicia.
¿Podrá el Presidente lograr un Estado justo, que provea seguridad, salud y bienestar para todos, sin abusos, sin exclusiones, sin arbitrariedades y sin privilegios?
Pronto se verá.
vivereparvo45@yahoo.com.mx y vivereparvo45@hotmail.com