Grandes capos del narcotráfico han encontrado refugio en Puebla
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De Benjamín Arellano Félix a Sergio Villareal, alías El Grande, pasando por Sergio Enrique Ruiz Tlapanco, el “Zeta-44” y recientemente Jesús Torres Solórzano (a) “El W” y/o “El Come Gusanos”, presunto responsable del trasiego de droga y dinero de Los Zetas entre Guatemala y la Frontera Norte de México, se han escondido en la entidad desde al menos 2001
De Melquiades Morales a Rafael Moreno Valle, pasando por Mario Marín.
De Benjamín Arellano Félix a Sergio Villareal, alías El Grande, pasando por Sergio Enrique Ruiz Tlapanco, el “Zeta-44”, Manuel Antele Velasco -jefe de plaza de Los Zetas y ex policía judicial-, y recientemente Jesús Torres Solórzano (a) “El W” y/o “El Come Gusanos”, presunto responsable del trasiego de droga y dinero de Los Zetas entre Guatemala y la Frontera Norte de México.
De sexenio en sexenio, la situación no cambia.
Grandes capos del narcotráfico han encontrado refugio en Puebla.
Sin que las autoridades puedan hacer algo por evitarlo, o siquiera se den por aludidos.
Puebla ha despertado a su realidad solo gracias a operativos sorpresivos del Ejército o la Marina, que nunca toman en cuenta a autoridades locales para evitar fugas de información.
Los poblanos comentan: “Aquí viven los narcos, aquí hacen su vida, descansan, se relajan, sus hijos van a la escuela y sus esposa o amantes hacen las compras”.
De gobierno a gobierno esto ha sido negado.
“Puebla no es refugio de narcos”, afirman una y otra y otra vez.
Pero la realidad los ha desmentido.
Fraccionamientos residenciales como El Mirador, Las Animas, Puerta de Hierro, La Vista, Bosques de Angelópolis y La Calera, entre otros, han tenido como vecinos a conocidos narcos.
Los más célebres:
Benjamín Arellano Félix.
Sergio Villareal, alías El Grande.
Sergio Enrique Ruiz Tlapanco, el “Zeta-44”.
Manuel Antele Velasco -jefe de plaza de Los Zetas y ex policía judicial-
Y recientemente Jesús Torres Solórzano (a) “El W” y/o “El Come Gusanos”, presunto responsable del trasiego de droga y dinero de Los Zetas entre Guatemala y la Frontera Norte de México.
Aunque todo empezó bajo el régimen de Melquiades Morales, fue con Marín donde esto se hizo más evidente.
Con Moreno Valle no ha cambiado.
Son más de diez años en el plano nacional, y a veces internacional, debido a la captura y persecución de narcotraficantes peligrosos.
Incluso, en el colmo, se ha dado el caso de Ismael Coronel Sicairos, operador financiero de Los Beltrán Leyva, quien vivió, hizo negocios, compartió el presídium con el ex gobernador, Mario Marín, sus proyectos fueron subsidiados y se rozó con la clase empresarial, universitaria y política de Puebla, sin que nada, o muy poco, haya pasado.