Iglesia católica busca reconvertir a narcos “arrepentidos”
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En Sinaloa, cuna del líder del cártel del Pacífico, Joaquín El Chapo Guzmán, la Iglesia católica inició una nueva etapa de evangelización para reconvertir a criminales, narcotraficantes y delincuentes de cuello blanco arrepentidos
La agencia Apro informa que en Sinaloa, cuna del líder del cártel del Pacífico, Joaquín El Chapo Guzmán, la Iglesia católica inició una nueva etapa de evangelización para reconvertir a criminales, narcotraficantes y delincuentes de cuello blanco arrepentidos.
En entrevista con el diario Excélsior, el obispo de la diócesis de Culiacán, Jonás Guerrero Corona, señaló que no sólo los delincuentes le hacen daño al país, sino también la gente encumbrada “que engaña, que invita a la violencia, que invita al desorden social”.
A todos ellos, dijo, es necesario reconvertirlos “al buen camino”, porque los seres humanos pueden arrepentirse de sus pecados.
Subrayó:
“A quien quiera leer los evangelios, trataremos de evangelizarlos, nosotros no distinguimos. Así como Jesús evangelizó a Judas y no quiso ser de Dios, y evangelizó a Pedro que lo negó, y evangelizó a los demás apóstoles y a las masas, nosotros estamos invitando a una nueva evangelización, nueva en su método y nueva en su expresión”.
De acuerdo con el prelado, Sinaloa es una entidad sumamente peligrosa, donde los delincuentes lo corrompen todo, pero la nueva lucha que emprenderá la Iglesia en esa entidad del bien contra el mal, agregó, reconvertirá a todo aquel delincuente que haya cometido los peores actos, siempre y cuando exista arrepentimiento y admita la evangelización, trátese de quien se trate, así sea el narcotraficante más buscado o el personaje más empoderado.
“Se trate del grupo de quien se trate, nosotros queremos evangelizar a todos, hay tambien gente de cuello blanco que hace mucho daño, hay gente encumbrada, empoderados en el país que hacen mucho daño, que engañan, que invitan a la violencia, que invitan al desorden social, también a esos hay que reevangelizarlos”, puntualizó Guerrero Corona.
Según el obispo de la diócesis de Culiacán, la Iglesia se prepara para enfrentar a la delincuencia a través de la capacitación de sus sacerdotes en materia de seguridad pública para iniciar una nueva evangelización.
Tras adjudicar la violencia a la falta de valores, destacó que la inseguridad también es un signo de pobreza, de abandono, de olvido. “Por eso la Iglesia está haciendo lo propio, estamos en un proceso de planificación estratégica todas las parroquias”, indicó.
Señaló que la Iglesia católica juega un papel importante en la recomposición social, y “en la medida que aceptemos el proyecto de Cristo para que seamos hombres y mujeres nuevos –dijo–, las cosas van a ir cambiando”.
Mientras tanto, dijo, hay que sacar a todos los policías del mundo, “tráiganse a los Cascos Azules de la ONU, el mal está adentro y de dentro sale todo lo que decidimos en daño de los hermanos, tenemos que cambiarlo”.