INAH abrió siete nuevos sitios arqueológicos en 2012
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Como resultado del trabajo realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), este año se abrieron al público siete nuevas zonas arqueológicas, con el objetivo de fortalecer y enriquecer el patrimonio que en la materia tiene el país y aumentar el conocimiento sobre las culturas prehispánicas.
Chiapas, Hidalgo, Tlaxcala, Quintana Roo, Guanajuato y Oaxaca fueron los estados en los que se abrieron dichas zonas arqueológicas, que suman ya un total de 187 a lo largo del país y donde se ofrece un conocimiento más profundo de culturas como la maya y la zapoteca, así como de otras menos conocidas como la xajay y zoque.
En un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recordó que el Cóporo (Guanajuato) fue un antiguo centro de poder que entre 500 y 900 d.C. llegó a dominar cerca de 30 asentamientos del Valle de Ocampo.
Sus vestigios arquitectónicos son testimonios de la compleja estratificación social compuesta por sacerdotes gobernantes, militares, administradores, comerciantes, alfareros, lapidarios y campesinos, entre otros.
Atzompa (Oaxaca), añadió, fue habitado entre 650 y 900 d.C., que junto con otros conjuntos rodea el espacio principal de la ciudad zapoteca de Monte Albán, por lo que se le considera como una pequeña ciudad satélite.
Fue fundada en la colina norte del Valle de Etla, desde la cual procedía el tributo y se podía vigilar a la tribu Mixteca, con la que mantenía rivalidad.
Mencionó que otro de los sitios abiertos es El Pahñú (Hidalgo), que se localiza en Tecozautla, sobre una loma que fue acondicionada para elevar los edificios del centro ceremonial integrado por tres conjuntos.
Este asentamiento data de los periodos Clásico y Epiclásico, y el sitio se atribuye a la cultura xajay durante cinco siglos, de 450 a 950 d.C., aproximadamente.
San Miguelito (Quintana Roo) se encuentra en Cancún y forma junto con el sitio El Rey parte de un gran conjunto de templos, altares, palacios y casas.
El INAH refirió que este asentamiento se creó alrededor de 1200-1350 d.C. y que para el siglo XV, poco antes de su abandono, era parte de una provincia llamada Ekab (“tierra negra”, en maya), territorio gobernado por varios linajes mayas.
Apuntó que el sitio Tecoaque (Tlaxcala) perteneció a los pueblos teotihuacano y acolhua, los cuales consiguieron la captura de una de las caravanas de Hernán Cortés en 1520.
Sultepec-Tecoaque contó con dos momentos de ocupación, en los periodos Clásico (300-500 d.C.) y Posclásico (1300 a 1520 d.C.). Está integrado por aproximadamente 15 estructuras distribuidas en un centro ceremonial con cuatro templos y un área habitacional.
Mencionó que otra zona abierta es Lagartero (Chiapas), un sitio colindante con Guatemala que fue habitado hace mil 700 años y representó un lugar de paso de aspectos culturales e ideológicos entre distintos grupos de filiación maya. Cuenta con cuatro pirámides, nueve altares, un juego de pelota, siete basamentos habitacionales y tres estructuras.
En el mismo estado, continuó, Iglesia Vieja destaca por su arquitectura realizada con grandes bloques de piedra granita, de hasta dos metros y mayores a una tonelada, que la convierten en uno de los pocos sitios megalíticos en México. Pudo ser la capital de esa región en el periodo Clásico Temprano, hacia 250-400 d.C.
El instituto aclaró que para que estos sitios pudieran ser abiertos al público, se establecieron cuatro criterios fundamentales relacionados con un programa de investigación a corto, mediano y largo plazo; la generación de empleos; la accesibilidad; y las bases jurídicas que rigen a los monumentos arqueológicos.