Irrita envío masivo de mensajes de texto de Tony Gali Fayad
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Mostrando un abierto desdén por las normas electorales, la civilidad política y la privacidad de miles de ciudadanos, por enésima vez el titular de la Secretaría de Infraestructura del gobierno del estado, Antonio Gali Fayad, de manera masiva mandó mensajes, ahora con motivo navideño, como parte de su estrategia para convertirse en candidato a la alcaldía de Puebla y ganar ventaja a todos su adversarios, entre ellos dos integrantes del gabinete del Poder Ejecutivo.
Gali está demostrando ser un político que busca arrebatar la candidatura sin importar el costo político que deba pagar o las consecuencias negativas que pueda provocar, pues en este afán no le ha importado emprender obras que ponen en riesgo el patrimonio cultural del Centro Histórico; dañar viviendas y vialidades para introducir el servicio del Metrobús y valerse de su cargo público para promocionarse en una época en que están vedadas las campañas de promoción personal.
En resumen, Antonio Gali es un depredador y un político sin escrúpulos.
El problema de fondo es que en Puebla no hay autoridad que ponga orden. En el gobierno del estado se tolera que se desvíen fondos públicos para la promoción política y personal. Y El Instituto Estatal Electoral brilla por su ausencia en mucho porque sus integrantes fueron recientemente electos por la fuerza política que controla al Poder Ejecutivo y el Congreso local.
Por eso Antonio Gali hace una campaña de promoción personal, con tintes electorales, con absoluta impunidad.
Hasta ahora se desconoce de dónde han salido los recursos económicos que Gali está gastando en las campañas de promoción, que incluyen docenas de espectaculares y anuncios en donde se le ve supervisando obras del gobierno, así como el envío masivo de mensajes en los cuales se presenta como el hombre que está “transformado” a la ciudad de Puebla.
Un conocido consultor político, Elmo Olavarría, estima que una sola campaña de envío de mansajes por medios electrónicos para posicionar a una figura pública tiene un costo de 4 millones de pesos en promedio.
Por tanto se puede estimar que las campañas de Gali ya han tenido una fuerte inversión de muchos millones de pesos, que nadie sabe de dónde han salido y seguramente esa información nunca será conocida públicamente.
Y nunca se sabrá si se utilizó el erario para pagar dichas campañas.
Este miércoles, previo a la festividad de la navidad, Antonio Gali mandó por Twitter:
“Que el amor, las ilusion y la paz estén presentes en tu familia en esta navidad y todo 2013. Son los deseos de tu amigo TONY GALI” (sic).
Ese mensaje tuvo una recepción negativa. En la red de Twitter mucha gente calificó a Gali como un funcionario autoritario, que no escucha, y que es corrupto. Aquí unos ejemplos:
@LilianDewet: Mientras tú me ignoras TONY GALI me mandas mensajes con amor, ilusión y paz
@rodhg: Que alguien le diga a Tony Gali que en lugar de estar felicitando en mensajes me regale algo, con lo que se ha clavado ¿le alcanzará?
@ManoloSMK: ¿Quién pinche madres es TONY GALI? Seguro alguien del gobierno y ¿así se gastan los impuestos?
@PRivanGalindo: Gracias x tus mensajes. Pero no los queremos, ni tampoco el #Teleférico a costa de los edificios históricos
Lo que más se cuestionó es que a la gente le lleguen mensajes sin su autorización:
@Cocodrilo 57: con que derecho telcel vende a tony gali base de datos para mandarte mensajes disque navideños. Impunidad de políticos
@ConsolSilvia: Gracias por la privacidad que tengo @Iusacell me manda mensajes Tony Gali
@JCondeS_4: Qué alguien me diga quién es Tony Gali y por qué me manda mensajes
@maxx_arroyo: Este TONY GALI cada mensaje que me llega a mi celular, y me pregunta es: Con permiso de quién me manda estos mensajes
Aunque tal como es Antonio Gali, seguramente no hará una lectura crítica de esos mensajes.
Y seguirá impunemente haciendo promoción de su persona.
Además de seguir dañando el oído de muchos poblanos, pues alguien le hizo creer que canta bien
Hasta al gobernador Rafael Moreno Valle lo hace creer que entona bien.
Por eso en la cena que el mandatario tuvo con la prensa –la semana pasada– el colofón fue un concierto de Antonio Gali.
No cabe duda que el poder ciega y deja sordos a quienes lo ejercen.