lunes, 15 junio 2026
Posted inPuebla

La reforma laboral

joomla.2009

La reforma laboral
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 19 de septiembre de 2012
Una de las mal llamadas reformas estructurales que han estado en boga los últimos años es la revisión a la Ley Federal del Trabajo, dicha iniciativa fue enviada por el “Presidente del empleo” Felipe Calderón al Congreso de la Unión con el carácter de “preferente”. 
 
Ésta reforma tiene sus inicios en la administración del Presidente Zedillo y ha servido como posible plataforma de algunos titulares de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en sus aspiraciones a la Presidencia de la República. Uno fue José Antonio González Fernández y el otro el “cuestionado” Senador Javier Lozano Alarcón; desde esa época y hasta hoy, dicha iniciativa ha sido más un istrumento de negociación política, que una respuesta a las demandas de modernización del mundo laboral en nuestro país como consecuencia de la globalización.
 
Dicha reforma contempla artículos que manifiestan una franca revisión de lo que han sido consideradas las conquistas históricas de la clase trabajora en México, que incluso se debieron a la lucha social revolucionaria en nuestro país que tuvo una gran importancia a nivel internacional y en especial en América Latina, teniendo como referentes las huelgas de Cananea y Río Blanco.
 
Por eso el cuestionamiento al derecho de huelga; pago por horas y no por jornada laboral; las contrataciones temporales como método de evitar antigüedad; legalización del outsourcing como forma de subcontratación; facilitar las causales de despido y contratación; limitación de los salarios caídos en un año; entre otras muchas; son algunos de los puntos que la caracterizan como una  contrarreforma. 
 
Bajo el escueto argumento de que esta iniciativa va a incentivar la inversión, generar empleo, mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, en su reciente comparecencia ante los legisladores, la desconocida Secretaria del Trabajo, Rosalinda Velez cobijada por los diputados del PRI y del PAN, en un pobre intento discursivo con preguntas a modo, trató de justificar ante la Comisión del Trabajo presidida por un “dinosaurio cetemista” la iniciativa del Presidente Calderón. 
 
El tinte de esta reforma pareciera tener como único fin el beneficio de la clase patronal, haciendole un flaco favor a los “supuestos” inversionistas que serían beneficiarios de estos cambios; por lo menos así lo han planteado los coordinadores parlamentarios del PRI y del PAN quienes han intentado presentarla como una iniciativa de vanguardia. 
 
Lo que destaca de ésta propuesta, es contrario a lo que establece el espíritu del artículo 123 constitucional, que es mantener el equilibrio entre los factores de la produción, capital y trabajo, además pareciera que satanizar a los líderes sindicales con el afán de debilitar la fuerza orgznizacional de los trabajadores es la base de ésta reforma. El espíritu de Fidel Velázquez y los mitos que generó el “sindicalismo oficial” están presentes. Por cierto, el único liderazgo de esa época que sigue vivo es el dirigente petrolero Romero Deschamps senador priísta y principal protagonista del “pemexgate”. 
 
A pesar de lo que pueda debatirse en las Comisiones del Congreso, las marchas y mítines contra la reforma, lo cierto es que los compromisos cupulares suscritos por el PRI y el PAN, que serán respaldados por el PANAL garantizan los votos necesarios para aprobar la iniciativa del Presidente del empleo, lo que va más allá de una simple modificación a la Ley Federal del Trabajo. La izquierda mexicana se encuentra en una importante coyuntura para definir una postura que le otorgue autoridad moral para poder cuestionar y modificar los criterios de política económica que son el fundamento para aprobar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación y que serán el complemento a ésta reforma laboral, para garanticzar el esquema económico con los que la alianza PRIAN ha gobernado a México los últimos 24 años, como lo ha manifestado Andrés Manuel López Obrador. 
 
Lo cierto es que de aprobarse ésta reforma quienes cargarán con el peso de las consecuencias serán la clase trabajadora y el gobierno priísta de Enrique Peña Nieto quien esta dispuesto a asumir los costos de los acuerdos en lo “oscurito” con Felipe Calderón que garantizaron su llegada a la Presidencia de la República “haiga sido como haiga sido”, dichos acuerdos fueron evidenciados por los mismos diputados del PAN y por el Senador Corral quienes culpan a Calderón del regreso del PRI a Los Pinos y del triunfo de Enrque Peña Nieto. 
 
¿Sí hay reforma habrá inversión y empleo? eso nadie lo garantiza, sólo el tiempo le dará a cada quien la razón.
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009