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Las campañas por aire

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Las campañas por aire
STAFF PUEBLA ON LINE 2009 8 de mayo de 2012
“La verdad es lo que los electores creen,
no importa nuestra verdad”. Mario J. Elgarresta
Muchos factores son los que construyen los triunfos o las derrotas, entre estos se encuentran las campañas por aire que son positivas, propositivas y negativas.
Hay quien dice que las llamadas campañas negativas no sirven de nada. Buena parte de los electores estiman que tienen gran utilidad porque por un lado ponen al descubierto al adversario, o bien por el otro, evidencian la falsedad del atacante.
La batalla electoral en los medios está encaminada a persuadir a los votantes; es uno de los canales principales para emitir mensajes y los propios medios se constituyen en decisivos reguladores y protagonistas de los procesos electorales.
El experto en marketing Salvador Martínez Pandiani sostiene que actualmente domina la mediatización de la política, lo que significa que “los medios masivos se transforman en la usina de la información política más consultada por los ciudadanos al momento de tomar decisiones electorales” 
A través de los medios, los partidos compiten para influir doblemente sobre la propia agenda de los medios y la agenda pública. Los candidatos se esfuerzan para que los temas en torno a los cuales articulan sus propuestas coincidan con aquellos a los que los mass media prestan su atención.
Sin embargo, gran parte de la campaña mediática en los medios privilegia lo visual, lo negativo, la confrontación y lo dramático, no así las propuestas ni los argumentos. Actualmente la “videopolítica” ocupa una importante porción de la actividad proselitista, llegando en ocasiones a rozar el extremo del espectáculo.
Lo ideal es que durante el desarrollo de la campaña también se abordaran con énfasis temas importantes para la población como: el hambre, el desempleo, la inseguridad y la falta de oportunidades. Millones de mexicanos deben saber que para salir del atolladero cotidiano llevará mucho tiempo, se requerirán sacrificios dolorosos y cambios estructurales reales y profundos.
En este sentido, la guerra de descalificaciones, será en vano porque no ofrece soluciones y pronto se convertirá en una anécdota de campaña.
La guerra de descalificación es estrategia de marketing que hoy lejos de sumar puntos hacia los candidatos rezagados y de restarle votos al puntero, está perjudicando enormemente en la muy   deteriorada credibilidad hacia los políticos, la política y los gobernantes.
Conocedores del tema advierten que los efectos son demoledores para la sociedad porque incrementa el abstencionismo. 
 
La llamada campaña negativa para ser efectiva o de contraste, debe sustentarse en la realidad –con datos concretos y verificables-, de lo contrario es difamación, pierde su fuerza y es fácil de revertir.
 
La guerra de descalificaciones contra el principal adversario no ha dado los resultados esperados por sus contrincantes y podría convertirse en un efecto búmeran hacia la candidata del partido gobernante. ¿Por qué? 
Por el desgaste de la actual administración, su falta de resultados y su escasa credibilidad ante la mayoría de los electores, quienes sí pueden distinguir entre ataques fundados y descalificaciones.
El candidato tricolor cuenta con grandes fortalezas relacionadas con su buena imagen, su carisma y su trayectoria. No será fácil bajarlo de las preferencias durante el resto de la contienda.
Para concluir es preciso puntualizar que la información negativa reducirá, de acuerdo a diversos analistas, la participación ciudadana en las urnas y contribuirá a que la población tienda a percibir como iguales a todos los partidos por su mala fama.
De tal manera que si todos los partidos y sus candidatos son iguales, entonces usted se preguntará ¿por quién votar?, hay poco en juego en las elecciones. La lógica de la respuesta es por el menos peor, por quien usted quiera.
¿Acaso los autores de la campaña de contraste pretenden generar esta percepción en los electores? No sabemos.
Lo que es cierto es que la población, entre tanta información electoral –además de que se harta y se aburre– percibe pocas propuestas porque la cobertura mediática en relación a estas es superficial.
Varios factores colaboran para que esto sea así: el papel de los medios en el curso de las campañas, el aumento de la personalización de la contienda –quien va ganando o perdiendo en las encuesta- y el consiguiente incremento de la campaña negativa.
Mientras los candidatos pelean por ganar espacio sobre sus adversarios y los medios resaltan la negatividad y los conflictos, el país vive en medio del desastre y no como parte de las plagas bíblicas.
Después del debate y en la segunda mitad de la campaña se intensificarán las descalificaciones.
 
¡Lástima de nuestra democracia! La campaña seguirá sin centrarse en las propuestas que informan a los votantes, aumentan el cinismo político y disminuyen el compromiso ciudadano. 
La indiferencia tiñe hoy a las actitudes de los votantes, quienes perciben que su vida cotidiana no variará sustancialmente sean unos u otros los próximos gobernantes.
vivereparvo45@yahoo.com.mx y vivereparvo45@hotmail.com
Staff Puebla On Line 2009
Staff Puebla On Line 2009