Los esquiroles de Calderón
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Para José Bayro Corrochano.
Artista excepcional.
El prianismo del pasado reciente retomó su maridaje y utilizando a Nueva Alianza como auténticos muñecos de guiñol, han asestado un golpe más a los derechos de los trabajadores, con el orgullo que les da la abyección de haber cumplido, los diputados de mi partido avalaron la “propuesta” de la coordinadora de la bancada de Nueva Alianza y así con 248 votos a favor los levantadedos del PRIAN apoyaron, en gran medida la reforma laboral preparada por Calderón desde 2010.
Ni productividad ni empleo, ni democracia sindical, ni eliminación del “charrismo” sempiterno, ni fortalecimiento al empleo, ni modernidad ni desarrollo, dejó la última carcajada de la cumbancha calderonista, como regalo de despedida al sector empresarial de este país, que se debate entre la barbarie, la sangre, el crimen, la muerte, el desempleo, la falta de desarrollo, la política chunga, el amiguismo y la corrupción desmedida en un sexenio que alcanzó el grado de “estado fallido”, en donde la recidiva foxista apareció en todo tiempo pero con consecuencias verdaderamente letales, queriendo con esta aprobación en la cámara baja cohonestar ante los mexicanos para ver lo injusto como justo, el retroceso como avance, la imposición como democracia, la intolerancia como generosidad, el ataque como defensa y que triste resulta hacerle creer a los mexicanos que su voz está bien representada en cada una de las curules de los camanduleros prianistas que solo obedecen a su morueco de fracción parlamentaria sin saber ni conocer lo que votan y sin resistir un debate o esgrimir un argumento hilvanado que en cada caso les permita dar una explicación a quienes los eligieron en las urnas. Este es el México que nos tocó vivir, y que le vamos a hacer diría el autor de Las Malas Conciencias, Carlos Fuentes – que no Krauze-.
Desde la prohibición francesa de la ley le chapelier de 1795 y su conversión en delito del código penal francés de 1810 habían colocado a los trabajadores en situaciones tan difíciles, empero una serie de acontecimientos épicos y sangrientos fueron dando en el mundo paso a las organizaciones sindicales, en 1834 en Inglaterra se prohibió formar sindicatos dando origen al movimiento cartista que debe su nombre a la carta del pueblo generándose un malogrado movimiento de huelga general y las sucesivas represiones sociales dirigidas por el duque de Wellington, la lucha de los trabajadores para organizarse y regir su vida interna se encuentra plasmada en innumerables sucesos que la historia registra y que finalmente fueron alcanzados a sangre y fuego, a costa de infinidad de vidas.
Lo anterior viene a cuento gracias a los testimonios sobre Mario de la Cueva, editorial Porrúa 1982, en donde los pasajes del eximio jurista nos son entregados por Antonio Martínez Báez, Eduardo García Maynez, Alfonso Noriega Cantú, Ignacio Galindo Garfias, Santiago Barajas Montes de Oca, Jesús Reyes Heroles, Héctor Fix Zamudio, Sergio García Ramírez, Diego Valadés, Carlos Fuentes y en largas charlas con quien esto escribe con Manuel Bartlett Díaz, y de aquellos testimonios retomo de Néstor de Buen, “El derecho en México, dos siglos” su aserto: “…toda división en el estudio de la historia es arbitraria…”. Razón le sobra al tratadista de derecho del trabajo más famoso y vigente de esta nuestra patria, no la de López Velarde, más bien la que describe Diego Enrique Osorno González en su libro “México Ensangrentado”.
No hay que olvidar que en 1970, nos dice Néstor de Buen, aparece el artículo 16 en la Ley Federal del Trabajo cuyo texto es el siguiente: “… para los efectos de las normas de trabajo se entiende por empresa la unidad económica de producción o distribución de bienes o servicios y por establecimiento la unidad técnica que como sucursal, agencia u otra forma semejante, sea parte integrante y contribuya a la realización de los fines de la empresa…” texto que no ha sufrido modificación alguna y reflexiona el tratadista, que su aparición fue inesperada para los especialistas y empresarios haciendo un análisis de la entronización que representó en el derecho laboral el concepto de autonomía de cada una de las sociedades que forman parte de la empresa, esto es, crear a través de personas físicas (socios) con personalidad distinta a la jurídica y nos relata un antecedente previo a la LFT de 1970 que viene a cuento por la referencia al Maestro Mario de la Cueva, la demanda presentada por Marcos Than Clemente en contra de Radio Cadena Nacional S. A., litigio del que conoció la SCJN y que se encuentra visible en el amparo directo 2580/63/2A y en la ponencia del ministro Agapito Pozo, entonces, considera De Buen que, don Mario de la Cueva haya conocido la ejecutoria y que esta haya inspirado la redacción de la Ley Federal del Trabajo de 1970, dada su ascendencia del maestro con la entonces ministra Cristina Salmorán de Tamayo, quien asegura De Buen solía entregar a su maestro don Mario las resoluciones que consideraba importantes. Sin duda, la ejecutoria fue una de ellas. Ustedes se preguntarán ¿qué trascendencia tiene este pasaje con el tema de la entrega? Nada más y nada menos que los antecedentes que llevaron a vincular al sector empresarial en el andamiaje del derecho social, laboral, dejando de ser patrimonio exclusivo del patrón (la empresa) porque en ella participan trabajadores y empresarios, en efecto, comentan Alberto Trueba Urbina y Jorge Trueba Barrera, el empresario ya no puede decir, remedando a Luis XIV: “…la empresa soy yo…”, el nuevo concepto siguen diciendo los comentaristas de la LFT establece la responsabilidad de la misma frente a los trabajadores de acuerdo con los contratos y con la ley; pero una empresa también puede contraer obligaciones de otra índole que no sean laborales, el conjunto de bienes de la misma responde directamente a los trabajadores con la preferencia que a estos corresponde conforme a las leyes y dejar tinta en el tintero para posteriores entregas que de cierto surgirán en esta resaca legislativa.
Leyendo a Jesús Cantú y viendo la elocuente caricatura que nos regala esta semana Naranjo, en la revista Proceso, no cabe duda que mis coincidencias con ellos no tiene lugar a dudas, basta con analizar el título de la entrega del politólogo neoleonés “reforma pro empresarial” la cual no tiene desperdicio, cito textual parte de su entrega: “… lo más perjudicial para los trabajadores es la mezcla de concesiones, rechazos y omisiones. Así, los matices priistas para supuestamente disminuir el grado de discrecionalidad de los patrones en la aplicación de las nuevas normas nada previeron ante la inoperancia de las autoridades laborales, la ausencia de avances en materia de justicia laboral y la perpetuación de los cacicazgos sindicales. De nada sirve involucrar a las comisiones y a las juntas para decidir, sobre las nuevas formas de contratación, pues estas permanecen bajo el control del ejecutivo, las cúpulas empresariales y los viejos líderes sindicales. De este modo, las enmiendas de los diputados tricolores, fueron simplemente decorativas…la reforma laboral simplemente adecua la legislación a los requerimientos del modelo neoliberal vigente, en detrimento de los derechos de los trabajadores. Nuevamente prevalecen los intereses de los grupos dominantes (políticos económicos y sindicales) sobre los de las mayorías trabajadoras…”
Así, ¿o más claro?.
mezavcm.abogados@gmail.com
Consejero Político Nacional del PRI